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    viernes, 25 de noviembre de 2011

    MARIANO RAJOY DICE QUE "ESTÁ TRABAJANDO". ¿Y EL PSOE Y LOS SINDICATOS, ESTÁN TRABAJANDO?


    El mesías de la confianza Mariano Rajoy lleva una semana escondido en su madriguera, sin dar la cara. Está muy ocupado cuadrando recortes y haciendo selección de personal, y por eso no puede eregirse en un líder -ni por una sola vez en su vida- cuando España está siendo vapuleada en los mercados, a pesar de su "mariano" aterrizaje y los vaticinios de Montoro, que dijo que el 21-N bajaría la prima de riesgo, nada más lejos de la realidad. Los mercados no se fían de Mariano y le exijen medidas, palabras, hechos, pero el bueno de Rajoy está callado. A la derecha siempre le ha importado un bledo España y los españoles, solo le ha interesado el poder, y por eso calla aunque la tesorería y la deuda del país sufra como nunca. Así que mientras Rajoy trabaja solo queda preguntarnos si el PSOE y los sindicatos -principalmente UGT y CCOO- también están trabajando. Porque más les vale que lo estén haciendo.

    Si en el PSOE y en los sindicatos quedan tres neuronas -con eso basta- deben estar preparando y trabajando concienzudamente sobre un argumentario preventivo, en todos los ámbitos, pero principalmente en el económico. No hay que ser muy listo para anticipar que el PP justificará la dureza de sus recortes en la herencia recibida, en que "los socialistas han dejado el país en la ruina". No hay que ser muy despierto para anticipar que los populares instrumentalizarán las movilizaciones consiguientes de los sindicatos para apuntalar la demonización hacia éstos, cobrándose la agitación de UGT y CCOO como la prueba palpable de que las medidas son correctas y por eso provocan el recelo de los "representantes del parasitarismo". PSOE y sindicatos no deben perder un minuto o serán devorados por el rodillo popular.

    La herencia recibida será complicada, por una razón principal, la crísis. Será dura y hay que decirlo porque se han hundido los ingresos, no porque en este país los gastos estén disparados, pues seguimos a la cola de Europa en gasto social, sanidad, educación, o servicios sociales. La herencia recibida en forma de golpes a nuestra deuda se debe, y habrá que decirlo, a que las comunidades autónomas gobernadas por el PP (casi todas) se han desviado en déficit y no lo han corregido mientras que el Estado ha cumplido escrupulosamente cuadrando sus cifras. Si nos desviamos del objetivo del 6% no será por el gobierno central sino por los autonómicos, en manos del PP, ésto debe quedar muy claro. Habrá que recordar -aunque nos duela- los halagos de la Comisión Europea, de Merkel y de Sarkozy a la labor del gobierno, gracias a la cual, España no es Grecia o Italia. Éstos y otros argumentos -no voy a desarrollarlos todos- deben estar siendo trabajados desde ya, así como un plan de comparecencias públicas, región por región, y al más alto nivel, para responder y a poder ser anticipar las excusas del Partido Popular. Me da que ellos están más en eso que en otras cosas.

    En cuanto a los sindicatos, idem de lo mismo. Sobre ellos recaerá la ira del gobierno y sus palmeros mediáticos, así como de una gran proporción de ciudadanos si no se protegen preventivamente. Tendrán que defenderse desde ya con argumentos, cifras y datos como los que aporta el artículo que os propongo a continuación como lectura recomendada:

    LOS SINDICATOS OBJETIVO PRIORITARIO DEL PP

    Solo quería hacer este breve reflexión. Más vale que el PSOE y los sindicatos estén trabajando al menos tanto como Rajoy, o pasará lo habitual, que se nos adelantarán, nos partirán la cara y encima serán los buenos de esta película. A ver si aprendemos de una vez.

    martes, 11 de octubre de 2011

    "RAJOY PACTA LISTAS CONJUNTAS CON UN PARTIDO NACIONALISTA Y ANTITRASVASISTA"


    Os dejo el artículo de Antonio J. García Conesa, portavoz del grupo socalista en Fuente Álamo, sin duda la cabeza mejor amueblada del socialismo murciano. Análisis crítico y documentado sobre el recurrente tema del "trasvase del Ebro" y el abandono del proyecto por parte del Partido Popular de Mariano Rajoy.

    Rajoy pacta listas conjuntas con un partido nacionalista y antitrasvasista

    "
    El diario La Verdad nos hablaba ayer del libro La tribu del agua, una historia sin final. La odisea del trasvase Tajo-Segura, del periodista Manuel Buitrago. Según la reseña, la obra «condensa los últimos siete años más intensos de la guerra del agua» y «ofrece claves y cuenta aspectos inéditos de la larga lista de protagonistas, así como la trastienda donde se tomaban algunas decisiones». Y dentro de esa trastienda nos recuerda «el pago que exigió Esquerra Republicana por apoyar a Zapatero»: la derogación del trasvase del Ebro. Eso es lo que ha quedado y lo que quedará en la memoria política de una mayoría de murcianos.

    Pero hace bien Buitrago en calificar su libro como «una historia sin final». Porque las cosas en este asunto no son tan sencillas.

    Hoy hace una semana que Rajoy fue a Zaragoza para firmar con el Partido Aragonés un acuerdo para llevar candidaturas conjuntas en las próximas elecciones generales. Eso significa que PP y PAR irán juntos y revueltos en la misma papeleta, para sumar así sus votos en las tres provincias aragonesas. Sorprende, sin embargo, que el españolísimo Partido Popular celebre este tipo de pactos con un partido que ha llegado a definirse como nacionalista (de hecho, en 1990 eliminaron de su nombre la expresión ‘Regionalista’) y que resulta ser radicalmente contrario al trasvase del Ebro.

    Esta oposición del PAR al trasvase no es de ayer. Está en el origen mismo de esta formación política, que tuvo su germen en la Candidatura Aragonesa Independiente de Centro, de 1977, y que movilizó «un incipiente regionalismo aragonés de derechas, fundado, sobre todo, en la defensa del Ebro y en contra de cualquier trasvase. Ello le granjeó un amplio apoyo de las mancomunidades de regantes zaragozanas, claves en una comunidad fundamentalmente agrícola como Aragón» (O. Barberà, A. Barrio y J. Rodríguez. Papers 92, UAB, 2009). De hecho, sacó más votos que la AP de Fraga en aquellas primeras elecciones democráticas.

    El PAR nunca olvidó su origen y su principal razón de ser. Basta con ver el siguiente titular del ABC de Sevilla, de agosto de 2002, referido a unas declaraciones de su presidente, José Ángel Biel:

    Año y medio después, en enero de 2004, el propio Biel dejaba bien claro en un artículo que «trasvasar el agua del Ebro a otras zonas más ricas es una enorme injusticia y una hipoteca inmensa sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos. Somos el único partido que siempre ha dicho no al trasvase».

    Y en la web del PAR pueden encontrarse noticias como esta: «Ana Cristina Fraile comenzó [una charla sobre gestión del agua] recordando que el Partido Aragonés nació ya con un objetivo claro de parar cualquier intento de trasvase del Ebro por parte de Gobierno central, lo cual se ha convertido en una seña de identidad del partido.»

    El idilio PP-PAR no ha empezado con este acuerdo de listas conjuntas. Después de las elecciones autonómicas, que el PP ganó en Aragón sin mayoría absoluta, ya llegaron a un arreglo para convertir a Luisa Fernanda Rudi en presidenta de la comunidad a cambio de dar cerrojazo al trasvase en el programa del Partido Popular. La noticia en El Heraldo de Aragón, el 17 de junio, se presentaba así:

    Y Luisa Fernanda Rudi lo dejaba bien claro ya antes de su investidura: «el PP no va a reactivar el trasvase del Ebro».

    Pues sí, por increíble que parezca, Mariano Rajoy también paga sus apoyos a los nacionalistas. A estos del PAR y a cualesquiera otros que pueda necesitar mañana. ¿Recuerdan cuando en el año 2000 el ministro Arias Cañete fue cazado por un micrófono en Jumilla hablando del trasvase del Ebro?: «Salir, sale por cojones. Porque pasan dos cosas: que tenemos mayoría y hemos perdido en Aragón». Pues eso. Ha pasado el tiempo, han cambiado las cosas y Aragón, ahora, bien vale un trasvase."

    Se puede decir más alto pero no más claro.

    viernes, 16 de septiembre de 2011

    LO QUE MARIANO RAJOY DEBE A LA REGIÓN DE MURCIA (PARA QUE NO SE OLVIDE)


    Todo parece indicar que Mariano Rajoy Brey será el próximo presidente del gobierno. No solo las encuestas dibujan una probable mayoría absoluta o parcial del PP, sino que en la calle se respira ansiedad y expectación por el cambio político, esperando que éste traiga de la mano un cambio profundo en lo económico. Hay muchas expectativas puestas en un futuro gobierno conservador, más de las que el propio Rajoy desearía. De ahí que en los últimos días el líder popular alterne mensajes en positivo ("España tendrá un gobierno fiable que favorecerá la recuperación económica") con llamadas a la sensatez ("no tenemos una varita mágica para resolver los problemas"). El todavía jefe de la oposición y su equipo electoral saben la enorme responsabilidad que representa el hecho de que el Partido Popular vaya a concentrar en muy pocas semanas un poder político sin precedentes en la historia democrática española: gobierno central, practica totalidad del poder autonómico, practica totalidad del poder municipal. Sin el escudo de Zapatero y con una mayoría absoluta o suficientemente holgada, Rajoy tendrá que responder a las expectativas y demandas de una ciudadanía que ha entregado las llaves de todas las administraciones del país -y su confianza casi ciega- al Partido Popular.

    Nunca un líder de la oposición llegó al poder con una valoración ciudadana tan baja como Rajoy. Es un hecho que Mariano es un tipo poco querido y con escaso tirón para el conjunto de los ciudadanos a pesar de su inevitable victoria en las urnas el próximo 20-N. En realidad hay una excepción a esta desafección personal por Rajoy, una pequeña región española del sureste, la región de Murcia, la única comunidad autónoma de este país donde Mariano Rajoy aprueba en valoración ciudadana y donde el PP se ha disparado bajo su dirección, elección tras elección, sin encontrar un techo en apoyo electoral, mientras la oposición sigue sin encontrar un suelo donde parapetar el golpe. Si en la España donde no se "vibra" con Rajoy -suspende en valoración- los populares suscitan expectativas positivas, en Murcia éstas están mucho más justificadas por la valoración y el apoyo anteriormente referido. Rajoy tiene cuentas pendientes con los españoles y dentro de ese grupo, especialmente con los murcianos. Cuentas que, más pronto que tarde, una oposición digna y renovada debe poner encima de la mesa, recordar y reclamar para su adecuado cumplimiento. Con todo el poder en sus manos, Rajoy, Valcárcel y los alcaldes populares de la región ya no podrán justificar omisiones, maltratos o errores con el parapeto de Zapatero. El vértigo para algunos dirigentes del PP acostumbrados al recurso fácil del "enemigo exterior" puede ser considerable.

    Sería bueno recordar y refrescar lo que Mariano Rajoy nos debe, por justicia, a los ciudadanos de la región de Murcia. Lo que durante 8 años nos ha prometido gracias al empuje y la beligerancia de los diputados, senadores, alcaldes, concejales y gobernantes autonómicos del PP murciano. Ha llegado el momento -está al llegar- de que esas demandas sean convenientemente atendidas. De lo contrario, los dirigentes del Partido Popular nos habrían estafado. Nos habrían engañado. Tamaño apoyo electoral en la comunidad autónoma y en nuestros ayuntamientos merece una respuesta acorde, rápida y generosa por parte del futuro gobierno presidido por Mariano Rajoy, sopena de dejar en la estacada a quienes desde sus púlpitos regionales han vociferado supuestos maltratos de Madrid hacia nuestra región. Si como han defendido reiterada y machaconamente los miembros del PP sus demandas al gobierno de Zapatero eran justas, suponemos -por lógica aplastante- que Rajoy las atenderá para subsanar el maltrato -que no es tal con los datos en la mano- o de lo contrario, esos mismos miembros del PP, que presumen de ser "murcianos antes que del PP", se verán obligados a denunciar y combatir la desidia de su propio presidente y líder en el gobierno y en el partido. De momento, démosles el beneficio de la duda.

    Muchos tenemos claro lo que pasará, pero de momento solo podemos hipotetizar. Sí podemos hacer algo desde ya. Recordar lo que Rajoy debe a los murcianos, lo que tiene que cumplir a partir del momento en que tome posesión como presidente del gobierno, con la misma celeridad, estado en las cuentas públicas y situación económica que se exigió al presidente del gobierno socialista Jose Luís Rodríguez Zapatero. Es decir, sin demora ni excusas de ningún tipo, pues lo que es justo y lo que nos pertenece, debe ser repuesto inmediatamente, siguiendo el argumentario del Partido Popular de la Región de Murcia. A saber:

    - Un trasvase del Ebro y la consolidación del trasvase Tajo-Segura
    - 4600 millones de euros de deuda histórica y aumento de la inversión pública en los PGE de 2012 para la región de Murcia
    - Un AVE directo a Madrid por Albacete a más de 3oo kms/h
    - Apoyo político y presupuestario para el corredor mediterráneo
    - Desarrollo de las autovías y obras públicas pendientes de competencia estatal
    - "Plan Lorca" mejor dotado presupuestariamente
    - La rebaja del IVA del 18% al 16% que perjudicaba a consumidores y empresarios murcianos
    - La reposición del 5% rebajado a los funcionarios de la región de Murcia
    - El aumento porcentual de las pensiones contributivas congeladas por el gobierno socialista
    - Reforma del Régimen de Financiación Local para dotar de fondos adicionales a los ayuntamientos murcianos
    - La rebaja a la mitad de la tasa de paro en la Región de Murcia como prometió Rajoy para España en 2010 (o su equivalente de los 3,5 millones de puestos de trabajo)
    - Eliminación de la rebaja en la indemnización al despido desarrollada en la última reforma electoral del gobierno socialista
    - Cumplimiento estricto del objetivo de déficit sin reducir el gasto social (educación, sanidad, prestaciones)
    - Flexibilización de la Ley Antitabaco que perjudica a los hosteleros murcianos
    - Abolición de la ley del matrimonio homosexual y de la última reforma del aborto que amenazan a las familias de la región de Murcia
    - Reposición del cheque-bebé (3000 euros prometidos en su momento por el PP)
    - Etc

    El PP ha apoyado explícitamente algunas de estas propuestas, y ha combatido y se ha opuesto al desarrollo o supresión del resto, a pesar de entrar en evidente contradicción con sus principios de austeridad en el gasto público. Las primeras se refieren principalmente a promesas electorales, a supuestos maltratos e incumplimientos del gobierno socialista con la región de Murcia y algunas reformas que no se acometieron o se acometieron mal en perjuicio de la economía española. Las segundas se refieren principalmente a medidas de ajuste y reformas estructurales que fueron duramente combatidas por los populares porque atacaban a los más débiles, a la clase trabajadora, junto a algunas leyes sociales ampliamente censuradas porque atacaban la "libertad económica y social y de culto" de los españoles.

    No se entendería que las primeras no fueran acometidas a la mayor brevedad. No se entendería que las segundas no fueran enmendadas con la misma celeridad para sustituírlas por las recetas y alternativas que en su momento planteó el Partido Popular. El poder es responsabilidad. Las promesas están grabadas a fuego. Las excusas, de la índole que fueran, no valían para Zapatero, por lo tanto tampoco deben valer para Rajoy. Se acerca la hora de cumplir lo prometido. Se acerca la hora de la verdad. Llega el momento donde el PP podrá pasar de las pancartas a los hechos. Rajoy, Valcárcel, señorías, senadores, diputados regionales, los murcianos estamos expectantes. ¡Mariano, no nos falles!

    PD: Tengo la absoluta convicción de que Rajoy no cumplirá ninguno de los compromisos adquiridos con la región de Murcia. Quedará en evidencia, o no. Como el PP murciano que callará, otorgará y justificará. Quedarán también en evidencia, o no. Depende de si enfrente, en esta región, el PSRM-PSOE logra conformar un proyecto y un equipo capaz de representar una alternativa creíble y sensata a los gobiernos del Partido Popular. A partir del 20-N los socialistas deben ponerse a ello y renovar, de una vez por todas, las estructuras, los líderes, las ideas y las propuestas para volver a ser un partido importante, que cuente de nuevo para los murcianos.

    PD2: Echo de menos que algún dirigente nacional y regional ponga en este tipo de aprietos al señor Rajoy. Y de paso, que alguien le apriete las tuercas a Valcárcel en nuestra propia región.

    lunes, 11 de abril de 2011

    RAJOY, MERKEL Y UNA DUDA RAZONABLE SOBRE LOS RESCASTES: ¿PRESIÓN DE LOS MERCADOS O ESTRATEGIA POLÍTICA CONSERVADORA?



    Rajoy ha visitado a su compañera de partido Ángela Merkel. Tan entusiasmado y desinhibido estaba el bueno de Mariano que ha dejado escapar unas breves declaraciones que se resumen en un titular: "iré más allá que Zapatero en las medidas para contener el gasto". Traducido al cristiano, por muchas evasivas que nos venderán los seguidores de la caverna en las próximas horas para dulcificar semejante afirmación, Rajoy apuesta por aplicar recortes más duros y drásticos que los aplicados por el gobierno socialista. Y eso que representa al Partido de los Trabajadores y echa en cara a muy a menudo a Zapatero el ser "el presidente de los recortes". Le podemos creer si miramos a Cameron o al futuro presidente de Portugal. Ciertamente si el Plan Cameron daría confianza, como llegó a decir, es para echarse a temblar. Algún barón insurrecto se fue de la boca hace pocas fechas y planteó el copago para después negarlo, supongo que después de una oportuna reprimenda de la dirección del PP. Poco a poco iremos conociendo la alternativa de los populares aunque es una pena que solo el entusiasmo por la foto con la canciller alemana haya conseguido arrancar dos palabras seguidas al líder de la oposición sobre política económica. Ojo al parche que Mariano viene a considerar la reforma laboral del gobierno socialista casi como una broma. Si alguna vez este señor llega a gobernar nos acordaremos del pérfido Zapatero. Al tiempo.

    Hablando de la tan admirada Merkel, avatar de la derecha europea aunque se esté dando un castañazo de ordago en sucesivas elecciones, me gustaría compartir con vosotros una reflexión que he encontrado en un foro de internet. Un tal "Romeo" desarrolla una argumentación que he conocido anteriormente, pero que es políticamente incorrecta, aunque impecable en los datos y en las reflexiones. Vendría a sugerir algo que economistas como José Carlos Díez de Intermoney vienen subrayando desde que la crísis financiera explotó. En realidad no son los mercados los pérfidos vampiros que destrozan a los estados; éstos pasan por ser los ejecutores de decisiones políticas adoptadas desde Alemania, un país que está vampirizando a los países periféricos a través de sus canales de poder e influencia. Que los PIGS han cometido excesos es cierto. Que Alemania no puede dar ejemplo a pesar de sus cifras macroeconómicas también. Os recomiendo esta reflexión, muy sensata, calificada y sesuda. La comparto al 100%. Quizá los mercados ejecuten a los Estados porque responden a los estímulos convenientes del poder político y económico conservador que impera en Europa. Con Merkel, la amiguita de Rajoy a la cabeza.

    "Se nos sigue olvidando que esto de los “rescates” es una artimaña para apuntalar y sanear los bancos alemanes, en quiebra técnica desde la vomitera de las subprime, productos estructurados y burbujas inmobiliarias europeas y americanas. Alemania se ha gastado y se sigue gastando una fortuna en la nacionalización de su sistema financiero.

    El Commerzbank llegó a tener préstamos por 150 veces su valor en libros y el Deutsche Bank 56 veces. Una bicoca. (Mirando a los “irresponsables PIGS, nuestro Santander tan sólo 25 veces, siendo de los grandes europeos el más cauto, junto al BBVA, 24 veces). A ver si comparamos peras con peras.

    Todo esto es una estregia bastarda para prestar desde el BCE dinero barato (al 1%) a los bancos alemanes (o a quien se apunte) para que jueguen al casino inflado de la artificial “crisis de deuda”.

    Te regalan dinero al 1% y al día siguiente inviertes en Grecia, Irlanda o Portugal a más del 10%, como el pago está asegurado gracias al dinero provenientes de los recortes sociales que sufre la ciudadanía a punta de pistola, el negocio es redondo. Es un genocidio económico en toda regla.

    Y la solución es bien sencilla: Eurobonos.

    California, tres estados más y numerosos Condados y Ayuntamientos están en bancarrota y mientras EEUU se financia con dinero barato y no pasa nada, porque su masa monetaria conjunta es más grande que los hedge funds. Todo esto existe y se ha pedido pero “no es tan buen negocio” para los halcones germanos del BCE.


    Además nuestra querida “locomotora” juega con las cartas marcadas, los países en crisis se tienen que pagar “sus rescates”, para que “no le cueste dinero a Alemania”, pues bien, España debe pagar 4.000 millones al fondo de rescate este año (hasta los 9.500 millones en 2013) o si no la campaña de rumores desde la prensa financiera puede elevar la prima de riesgo y el pago de nuestra deuda hasta lo insostenible, Alemania tiene que pagar 17.000 millones, pero pide “que le dejen pagar dentro de unos años, que ahora no puede, que tiene elecciones, que es que tiene que invertir para relanzar su economía (¿¿¿y los demás no???).

    Estamos dejando que un país se enriquezca a costa de hundir a todos los demás de su entorno, de hundir nuestra industria (y después colonizarla a bajo coste o vendernos sus productos sin competencia), y que nos pase la factura del saneamiento de su díscola e irresponsable banca pública y privada (su banca regional, el 40% de su sistema financiero no hace los test de stress porque está en ruina) a costa de recortar nuestro estado del bienestar, nuestros derechos sociales y obligarnos a entregar y privatizar nuestros bienes/empresas públicas.

    La reunión del Ecofin de Mayo pasado iba de estas tonterías y así se explica el suicidio político de nuestro Gobierno. El chantaje es fuerte y seguimos señalando “a los mercados” y los inesperados giros ideológicos de unos cuantos, no señores, son personas concretas y entidades financieras las que se están forrando a nuestra costa y saliendo impunes de los desmanes de su impúdica y desastrosa gestión empresarial.

    Se me olvidaba comentar que toda esta patraña de “crisis de deuda y rescates” permite a Alemania financiar su economía mucho más barato que los demás, por la sensación de “valor refugio”.

    Gracias a esto, la industria alemana juega sin competencia, puede financiarse más barato en el mercado o a través del Estado (subvenciones, créditos) y manda cantos de sirena para atraer técnicos low-cost de toda Europa, de los mismos países donde la industria se hunde porque no puede financiarse. La periferia nos quedamos sin técnicos y sin empresas autóctonas para competir.

    Y dado que Merkel es una liberal-conservadora, estos chantajes son la excusa perfecta para doblegar a los sindicatos alemanes y recortar el estado de bienestar alemán. La estrategia consiste en aprovechar el cangelo de la amenaza del rescate primero y luego la excusa del rescate, obligando a los países más débiles (“los incumplidores de no sé qué deberes” que Alemania jamás cumplió) a recortes draconianos en derechos laborales y sociales. Así calcula que cuando fuera de Alemania los recortes hayan sido “imprescindibles” pueda presionar para hacerlos en su país presentando las ruinas de Europa.

    Somos prisioneros de la derecha europea, del neoliberalismo conservador, orgulloso estoy en el electorado alemán porque por fin se está moviendo para echar a Merkel (y su aliado Liberal) y parar esta sinrazón. Ojalá el francés haga lo mismo con Sarkozy (aquí seguimos ciegos babeando por entregar el poder a la tropa neocon de Rajoy, para llorar).

    Y había quien pensaba que tras las guerras fraticidas europeas del s.XX estábamos vacunados. Ahora son sin pegar tiros, amigos. Ingenuos.
    "

    Sea como sea tenemos las manos atadas. Solo hay un camino posible: la austeridad. Lo han decidido las instituciones europeas dirigidas y comandadas por esos halcones que para más Inri, proceden a subir tipos, progresiva e indefectiblemente.

    miércoles, 23 de febrero de 2011

    CON RUBALCABA, HAY PARTIDO


    Las encuestas de intención de voto reflejan un panorama desolador para los socialistas semana tras semana, y los pronósticos parecen acercar a Mariano Rajoy a la presidencia del gobierno, mientras la figura de Zapatero se desvanece entre el descontento de su propio electorado. Si bien es general la percepción de que los socialistas sufrirán un importante desgaste electoral en las elecciones autónomicas y municipales de mayo, quedan aun por despejarse dos incognitas a corto-medio plazo, muy decisivas para el futuro del partido: conocer la magnitud del castigo tras el 22-M, y dilucidar si ese castigo tendrá continuidad en las elecciones generales de 2012. Hay teorías para todos los gustos al respecto: quienes dan por ganador a Mariano Rajoy, incluso con mayoría absoluta; y quienes aún atisban ciertas posibilidades de reacción para el PSOE. En cualquier caso, como todos intuímos con mayor o menor convicción, los escenarios "a priori" pueden variar si los partidos saben mover bien sus piezas, en política, meses, semanas, días, dan para mucho, casi como los segundos en un partido de baloncesto. Con Zapatero y Rajoy en el subsuelo de la valoración que tienen los españoles de su gestión política, no sería sensato ni que los unos se dieran como ganadores absolutos ni que los otros bajasen los brazos en señal de derrota, porque no todo el pescado está vendido, ni mucho menos. Algunas claves importantes hay que señalar al respecto.

    La distancia en las encuestas entre los dos grandes partidos, entre 10 y 15 puntos, no se traduce en un significativo trasvase de votos del PSOE al PP. Mientras la fidelidad en el voto de los populares supera el 80%, en el caso de los socialistas apenas supera el 50%, con Zapatero de candidato. Los indecisos representan una porción todavía importante, rondando el 25%. Y los partidos minoritarios recogen migajas en el peor momento para las grandes marcas, principalmente para el PSOE, pero el efecto del voto útil volverá a estar encima de la mesa cuando se acerque la fecha de las urnas, sobre todo por el escaso perfil y carisma de los candidatos alternativos. Zapatero y Rajoy están peor valorados que nunca, y nos encontramos en un escenario donde el electorado exije un cambio. ¿Pero qué cambio? En las encuestas aún no se dislumbra que ese cambio deba materializarse en un cambio de siglas, sino de líder. Esto nos lleva a concluir que el votante socialista no está pensando en votar a Rajoy sino que está desmovilizado, desilusionado y con un ánimo de derrota inevitable, mientras que el votante del PP está movilizado y con la certeza de que "la victoria es segura". Este escenario puede cambiar y en Génova lo saben. En Ferraz, confían en ello, a pesar de temer la magnitud del desgaste por la crísis.

    Un primer análisis debería centrarse en si esa desmovilización en los socialistas corre a cargo de la marca "Zapatero" o de la marca "PSOE". Según las encuestas, la fidelidad en el voto socialista aumentaría alrededor de 20 puntos con un cambio de candidato, lo que demostraría que es la marca del presidente del gobierno la que resta puntos a las expectativas del PSOE y que el electorado aún estaría dispuesto a confiar en este partido, pero con otro líder a la cabeza. Caso similar aunque menos dramático de partida para el líder de la oposición, que si bien no parece restar tanto para su marca, tampoco suma apoyos, incluso la valoración que tienen de él sus votantes y simpatizantes deja mucho que desear y no garantiza una victoria solvente en las urnas. Hasta ahora el PSOE aguantaba la moral en base a que Zapatero salía mejor parado (valorado) en las encuestas que Rajoy, pero ese escenario ha cambiado, a un empate técnico. El PP por su parte aspira a ganar por asfixia del rival, castigado por el peso de la crísis económica, y por el deterioro de su líder y secretario general, en horas bajas, y practicamente amortizado, según considera una mayoría de pesos pesados y barones de su propio partido, que ansían, como agua de mayo, su relevo o renuncia a encabezar el cartel electoral socialista. Con ello pretenden evitar que las elecciones del 22-M sean un plebiscito "Zapatero SÍ, Zapatero NO".

    La primera batalla por la sucesión la han dado precisamente los barones socialistas, quienes en privado (y algunos en público como Barreda) verbalizan que la figura del presidente puede arrastrar las expectativas electorales socialistas en las comunidades y municipios que elegirán representantes en apenas dos meses. Han pedido por activa y por pasiva a Zapatero un gesto en forma de renuncia explícita antes de la citada fecha, cosa que creo, se terminará produciendo. En las bases del partido la percepción es la misma, incluídos los jóvenes que aun le profesan admiración y esto es lo que decantaría definitivamente la balanza en favor de su renuncia. En breves semanas, en el mes de marzo o entrado abril, de forma sorpresiva, el presidente del gobierno anunciaría su negativa a la reelección en las urnas, para alivio de barones, presidentes y líderes regionales. A partir de ahí, se abriría un abanico de posibilidades, que merecen un análisis más sosegado. Zapatero ejercería de presidente y secretario general, no habría en ningún caso una dimisión; el candidato habría que buscarlo, a través de un consenso generalizado, o de unas primarias abiertas con diversos candidatos. En cualquier caso, con un candidato alternativo a Zapatero, el escenario cambiaría, y Rajoy, tendría que ponerse, y mucho, las pilas, por si acaso.

    Si analizamos nuestro pasado reciente y el de nuestros vecinos europeos, observamos un comportamiento electoral en el centro-izquierda (aunque no exclusivo de esta ideología) en el que los gobernantes socialdemócratas aparecen excesivamente castigados en las encuestas en épocas de crísis o desgaste, pero a la hora de acudir a las urnas, ese amplio rechazo queda reducido y minimizado a pocos puntos, y en algunos casos, quedando intactas las posibilidades de reelección de líderes o partidos practicamente denostados por la demoscopia. Podríamos irnos atrás en el tiempo, a los años 93 y 96, dos elecciones en las que las encuestas daban ventajas a los populares cercanas a los 10-20 puntos. El PSOE terminó ganando las primeras y perdiendo por un solo punto las segundas. Dirán, y cierto es, que mientras Gónzalez sumaba, Zapatero resta. Pero de momento este dato nos debería servir como muestra de que los votantes y simpatizantes socialistas tienen un espiritu crítico que no tienen los votantes conservadores, esto es cierto, pero que a la hora de la verdad, la sola idea de un gobierno presidido por un representante del PP, termina movilizando a ese mismo electorado, minimizando la derrota o aumentando exponencialmente, según avanza la campaña, las posibilidades de victoria.

    Tenemos muy presente el caso alemán, con Gerard Shroëder siendo canciller, y con todas las encuestas en su contra al final de su primer y segundo mandatos, con una Alemania en crísis por los costes de una reunificación complicada y con la división de la izquierda alemana, una vez el canciller acababa de aplicar las recetas que hoy aplica Zapatero, casi 9 años antes, que explican la pujanza de la economía alemana debido a su capacidad de adaptación/flexibilización en situaciones de crísis como la actual. Shoëder ya abordó la reforma de edad de jubilación, la reforma laboral y reforma del sistema financiero con los sindicatos y sus propias bases en contra. Shroëder también ganó sus segundos comicios con las encuestas en contra, y sorprendentemente, y de nuevo, quedó en un empate técnico con Angela Merkel en las elecciones de 2005 cuando el SPD se desintegraba en una sangría de dimisiones, ministros incluídos, por el giro de la política económica defendida por el canciller. Solo su mala relación con su antiguo número 2, que fundó un nuevo partido, impidió su reelección. Al final, Merkel fue presidenta gracias a la unión entre conservadores y socialistas, que formarían gobierno. Por los pelos, como Gónzalez en 1996.

    David Cameron sienta un precedente preocupante para Mariano Rajoy. Una ventaja sideral en las encuestas que fue perdiendo fuelle y terreno hasta el último día, donde todavía se percibían posibilidades para los laboralistas, quienes finalmente no renovaron gobierno por la decisión de Clegg, líder de los liberales, de corte socialdemócrata, que finalmente decidieron apoyar a un nuevo primer ministro, dada la nula credibilidad del primer ministro saliente. Cameron ejemplifica la estrategia de la derecha europea y española y pone en serio pre-aviso a los votantes progresistas: una campaña de perfil moderado, sin apenas propuestas, y con la única estrategia de dejar que la crísis cueza en su salsa al gobierno de turno. Brown era sin duda el peor candidato que tuvo jamás el PL, pero Cameron tuvo que sudar y mentir como nunca para salir victorioso. Solo una vez confirmado como primer ministro mostró su verdadera cara desarrollando una política de recortes, ajustes y privatizaciones brutal que ha llevado a la calle a miles de ingleses, principalmente jóvenes, indignados, y estafados por la aparente moderación pre-electoral del líder conservador. Bastará al líder socialista que se enfrente a Rajoy recordar la experiencia inglesa para poner en guardia a los "despistados" por los cantos de sirena del Partido de los Trabajadores (PP). Como también podría hacer mención a las políticas que el PP aplica en comunidades y ayuntamientos donde gobierna.

    ¿Qué lecciones podemos sacar para España y para las elecciones de 2012? Una muy evidente: que el electorado socialista está durmiendo, pero puede despertar. Una segunda: que el principe que despierte del soporífero sueño a los votantes de centro-izquierda no puede ser Zapatero. No puede ejercer de revulsivo quién ha tenido que ejercer de anestesista, empujado por los mercados y los vicios de una burbuja inmobiliaria que le explotó en las manos El electorado progresista castigará y demostrará su cabreo en las elecciones autonómicas y municipales, no sabemos en qué medida, pero parece que así será. Lo que es bastante dudoso, por no decir improbable, es que ese electorado extienda el castigo en otras sucesivas elecciones. En España y en Europa, la izquierda expresa con contundencia su resignación castigando en elecciones consideradas secundarias (consideración que no comparto en absoluto). Lo normal y razonable es que ese mismo electorado desmovilizado se asuste del poder que el PP puede aglutinar, conseguir, recuperar y/o mantener en las elecciones de mayo. Sería suficiente un toque de atención a la marca "PSOE", y suficiente la visión de tener un alcalde o un presidente autonómico conservador, aplicando políticas regresivas, privatizando servicios sociales, utilizando como un instrumento de propaganda las televisiones públicas, sin la menor sensabilidad social. Los funcionarios públicos españoles ya están viendo que no es lo mismo tener un presidente del PP que del PSOE, sobre todo los murcianos y los manchegos, las dos caras de la misma moneda en las medidas que unos y otros adoptan para reducir el déficit publico.

    La única posibilidad de que el PSOE salve los muebles en 2012 pasa por la elección de un nuevo candidato. Un candidato capaz de movilizar a las bases, capaz de crear ilusión y consenso, convicción, en el electorado socialista. Todas las encuestas señalan a Alfredo Pérez Rubalcaba como el único capaz de revertir el desánimo en la familia socialista, como el catalizador del descontento de sus filas. En el PP le temen más que a nadie, sus asesores y sociólogos saben que el vicepresidente tiene mucho tirón entre los suyos, y el respeto de ese sector centrista de la población, el que decide las elecciones y que se está pensando avalar o no la candidatura de Mariano Rajoy con pinzas en las narices. Alfredo debería ser la apuesta, como he afirmado en reiteradas ocasiones, por el realismo que transmite, y la seguridad y fortaleza que representa frente a la frivolidad y el "buenismo" de Zapatero, no lo olvidemos, el presidente más progresista y valiente que ha conocido este país, pero desdibujado por su exceso de verborrea y por rodearse de malos y peores consejeros. Hasta los barones que repudian a Zapatero buscan la foto con el ministro, porque no resta, suma. Por eso la orden del PP es derribar a Rubalcaba, de la forma que sea y como sea, eso es muy significativo. Algo dirán sus encuestas internas que les preocupa tanto. Rubalcaba tiene pocos puntos débiles, por no decir ninguno, ni siquiera lo sería su edad. Tiene el respeto incluso de la parte más moderada del electorado del PP aunque ese respeto se transforme en odio visceral por el simple temor a que su capacidad mil veces demostrada deje en mal lugar a su propio candidato. Pero, ¿y las alternativas a Rubalcaba? Parece que no preocupan al PP.

    Carme Chacón parece querer dar batalla, como Bono, aunque ninguno de los dos daría la talla suficiente para incomodar a Rajoy, y no garantizan un resultado ni siquiera digno para los socialistas. No mejorarían significativamente a Zapatero como cartel. La ministra de Defesa carece de carisma y de liderazgo, y a pesar de sus años en la política arrastra una imagen de inexperta, seguramente injusta, pero muy resaltada por ser el fuerte de Rubalcaba, su potencial alternativa en caso de primarias. Bono quiere maniobrar en la sombra como hace años pero es considerado un infiltrado del PP para el sector más progresista , pujante y joven del PSOE, mientras que no termina de conectar con el electorado crítico de los populares, muy minoritario. Blanco no es una opción seria por su imagen frívola. Fernández Vara se descarta de la carrera, y Tomás Gómez tiene bastante con lidiar con el toro de Madrid, que tiene mala pinta, todo sea dicho. Solo Rubalcaba puede ofrecer ese subidón de adrenalina necesario para revetir las encuestas. Estamos hablando seguramente del mejor orador y parlamentario que ha conocido la política española. Un azote brillante del PP. El peor enemigo, como han reconocido fuentes del partido de Rajoy.

    El escenario podría ser el siguiente. En marzo de 2012, la economía española crea empleo neto, y empieza a conocer cifras macroeconómicas aceptables a pesar de que logicamente la tasa de paro sigue siendo alta; todas las reformas impopulares están hechas, y el peso de las mismas se ha diluído en las espaldas de Zapatero. Rubalcaba moviliza desde el primer momento al electorado, y la campaña electoral, y las metidas de pata de Rajoy y sus colaboradores ponen en guardia a los simpatizantes socialistas, quienes empiezan, de nuevo, a plantear la necesidad de un voto útil para evitar que el PP concentre demasiado poder en sus manos despues de su victoria en las elecciones autonómicas y municipales y con las primeras fotos de los escándalos de Gürtel aun en la retina. Hay debates electorales, donde la capacidad de Rubalcaba deja en evidencia la inacción y ruindaz de Rajoy, que carece de propuestas. Si alguien es capaz de desnudar las miserias del PP ese es Rubalcaba. Mucha gente puede empezar a apreciar que mejor es cambiar de plan que no tener plan y que el PP ha apostado por el hundimiento del país como caballo ganador, que vende humo. Rajoy no tiene con quien pactar en caso de ganar por minoría mientras que la relación personal de Rubalcaba con los líderes y portavoces de los partidos nacionalistas y de oposición es excelente. A ningún grupo le interesará dar su apoyo al PP, despues de la experiencia de 1996 pues temerán desgastes en sus feudos y electorados, especialmente CIU. Y mientras tanto, ETA "cerrando el chiringuito", desatando la verborrea de la extrema derecha, el "TDT PARTY".

    Conclusión: es probable un escenario similar al de 1996, o a los que se enfrentó el ex-canciller aléman Shroëder. Los socialistas con un nuevo candidato solo pueden crecer. Puede que no sea suficiente o sea demasiado tarde, pero al menos habrá partido. La batalla se jugará escaño a escaño, provincia a provincia, voto a voto. Rubalcaba debe rodearse de un equipo experto, preparado y ciertamente renovado aunque eso suponga recuperar a viejas glorias del socialismo como Solana, Boyer o Borrell. Chacón deberá ejercer como número 2 para movilizar las bases socialistas de Cataluña. Si Rubalcaba tiene éxito será una excelente vicepresidenta, portavoz y ministra de Interior para dar el salto después a la presidencia, y si no en cualquier caso, será una buena líder para la oposición, el relevo generacional natural. Por eso todavía no ha llegado la hora de Chacón, y se equivocaría dando un paso adelante en estos momentos. El gran partido es en marzo de 2012 y debe capitanearlo el mejor. Porque con Rubalcaba de candidato, habrá partido, seguro. Mientras tanto toca salvar los muebles en mayo, donde se juega otro titulo (o varios), menos valorado pero no menos importante. Los socialistas tienen que resistir. Dependerá de muchos factores pero principalmente de uno. Atentos a Zapatero.

    miércoles, 7 de octubre de 2009

    EL PP ASEDIADO POR SU CORRUPCIÓN: O DIMITEN LOS IMPLICADOS O DIMITE RAJOY



    Si Rajoy no expulsa del partido a los Camps, Aguirre, Arenas, Mato y compañía, él mismo deberúa dimitir. Espero que el PSOE esté a la altura y organice una campaña feroz para exigir responsabilidades políticas. El líder del PP empeñó su palabra apoyando a los supuestos corruptos. Que no quede en nada. Que se exijan responsabilidades. PP, dimisiones ya.

    miércoles, 8 de julio de 2009

    CASO CAMPS: ESTOY DE ACUERDO CON MARIANO RAJOY



    Por una vez y sin que sirva de precedente estoy de acuerdo con el señor Rajoy. ¿Alguién se puede creer que un presidente de la Generalitat Valenciana se vaya a vender por 4 míseros trajes? Yo tampoco lo creo Mariano. Tiene que haber algo más, seguro. Así que todos deberíamos empezar a decir bien clarito que Camps se ha vendido al menos por 4 míseros trajes, es lo que de momento se ha podido demostrar. ¿Se podrá demostrar algo más? Es el trabajo de la Justicia. Pero el más elemental sentido común nos dice a todos que debe existir algún cohecho más por el camino, regalazos a la mujer y a la hija de Paco Camps aparte ("te has pasado Álvaro" decía la consorte en las conversaciones intervenidas). Nadie se vende por cuatro duros cuando se atesora tanto poder. Mientras esperamos que jueces y fiscales estén a la altura podemos exigir responsabilidades políticas. Camps, Barberá y hasta Cospedal están reconociendo que Camps mintió en la sede judicial y lo que es peor, en la sede de la soberanía popular. Dijo que él se pagaba sus trajes, ahora la estrategia es decir que no los pago, pero que el regalito es insignificante. ¿No debería dimitir de inmediato?

    lunes, 8 de junio de 2009

    RAJOY GANA LAS TERCERAS PRIMARIAS


    La gran incógnita de esta campaña está ya resuelta: Mariano Rajoy será el candidato del PP en las próximas generales. La victoria en las europeas –su tercera reválida después del congreso de Valencia y de las elecciones gallegas– le consolida al frente del PP: hoy ha nacido otra vez. Algunos lo intentarán, nunca se rinden, pero mucho tienen que cambiar las cosas para que sus críticos consigan sacarle del sillón de Génova. Rajoy logra al fin su primer gran éxito electoral desde que preside el PP; es también la primera gran derrota del PSOE de Zapatero. ¿Supone este resultado electoral un cambio de ciclo, del mismo modo en que lo fueron las europeas del año 1994, las primeras que ganó el PP de Aznar? No tan deprisa.

    El resultado de ayer es lo bastante amplio como para que Rajoy duerma tranquilo pero no tan contundente como para tumbar a Zapatero. En el peor momento de la peor crisis económica en décadas, con cuatro millones de parados, una participación bajísima y una campaña hosca y marrullera, el PP sólo ha sido capaz de ganar por tres puntos y medio; no es como para tirar cohetes. Mayor Oreja no obtiene más apoyos de los que consiguió en el 2004; es el PSOE el que pierde más de 700.000 votos en un momento donde su electorado se juega poco. Si hubiesen sido unas generales, vistos los datos, es probable que Zapatero hubiese vuelto a ganar.

    Pero los socialistas harían mal en consolarse sin asumir ni analizar la derrota. Que el PP no arrase en condiciones tan ventajosas no significa que la tendencia no pueda ir a más. La derrota dulce en estos casos es la más peligrosa: como no amarga, es fácil ignorarla.

    Escolar

    martes, 12 de mayo de 2009

    LA "NUEVA ESPAÑA" DE ZAPATERO VERSUS LA "NO ESPAÑA" DE RAJOY


    El debate del Estado de la Nación ha sido bastante esclarecedor a pesar del elevado grado de bronca exhibido hoy a un lado y otro del ring, un tono crispado que seguramente se explica por lo mucho que se jugaban ayer los púgiles con unas elecciones europeas a la vuelta de la esquina. Esa tensión acumulada se ha reflejado en la especial virulencia de sus réplicas (se tienen muchas ganas), sin embargo el ruido dialéctico no ha podido ocultar el fondo y el discurdo de ambas partes, quedando al descubierto que el presidente del gobierno tiene un plan, que puede gustar más o menos, que se puede discutir o matizar, pero al fin y al cabo un plan, una alternativa para España mientras que al otro lado, Mariano Rajoy, líder de la oposición, ha demostrado lo contrario, que no tiene ninguna hoja de ruta ni una sola medida seria y factible para la coyuntura de crísis económica que padecemos, y si las tiene (eso dice él), no se atreve a concretarlas, y menos a verbalizarlas, lo que nos indica que, a buen seguro son tan antisociales y regresivas que sus expectativas electorales caerían más que la venta de viviendas (que ya es decir), esos mismos retales heredados de la política neoconservadora de Bush y los halcones republicanos que nos ha llevado a la situación de recesión a escala mundial, aunque el Partido Popular español se empeñe en defender lo indefendible, incluso de espaldas a las políticas que sus colegas europeos están implementando, esto es gasto público y estímulo fiscal a costa del déficit. La isla en el mundo se llama PP, y en ella solo navega el capitán Aznar con una foto de su amigo George, un estadísta según él, y una desgracia humana para el resto de la humanidad.

    Zapatero tiene un plan, un plan que pasa por un cambio de modelo que nos permita crecer de modo sostenible, basándonos en criterios de productividad y valor añadido, un modelo que destierre el ladrillo y la cultura del pelotazo especulativo en favor de la tecnología, la investigación y el desarrollo, las energías verdes o la lucha contra el cambio climático. "La economía verde es un gran yacimiento de empleo que puede absorber parte del de la construcción", dijo Zapatero. "Se trata de aunar esfuerzos para emprender una transición hacia sectores con futuro y empleos de calidad, que primen el medio y largo plazo por encima del cortoplacismo; para apoyar los proyectos de economía sostenible el gobierno va a proponer un fondo a través del ICO y movilizará al menos 20.000 millones entre fondos públicos y privados durante 2009 y 2010. Además los presupuestos destinarán otro fondo para estos proyectos cuta cuantía será de 5.000 millones. Zapatero anuncia un cambio de modelo y para ello propondrá un proyecto en el Congreso para la economía sostenible. "El Gobierno lo solicitará por procedimiento de urgencia, nos proponemos buscar un amplio acuerdo social". Los empresarios, los inversores, ya tienen un sector en el que fijarse para crear riqueza y empleo con el apoyo del sector público. Una alternativa a un modo de producir obsoleto y una cultura del crédito fácil y la especulación, que nos ha llevado a liderar las tasas de paro en europa. Ahí están las reformas estructurales y que os animo a conocer buscando por la red, donde todo el mundo puede verlas detalladas, como por ejemplo, el nuevo proyecto de ley que permitirá crear una empresa en solo 24 horas. "Verde, sostenible y social", esas son las coordenadas que marcó ayer el presidente del gobierno para volver a una senda de crecimiento.

    Este cambio de rumbo es la verdadera esencia del debate, a pesar de que los medios han destacado otras medidas, también importantes, pero de menos calado. La rebaja de sociedades a Pymes y autónomos es una medida paliativa por lo que no tendrá demasiados resultados en la creación de empleo aunque quizá sí para detener la sangría en algunos casos, la ayuda directa a la compra de vechículos es una petición expresa y directa del sector del automóvil que ve así como sus propuestas han sido atendidas y que esperan reactive el consumo, de la misma manera que la eliminación en 2011 de la desgravación para la compra de vivienda para rentas que superen los 24.000 euros al mes pretende sacar el millón de viviendas en stock (parte del problema) mientras se plantea una nueva política más sostenible de vivienda, centrada en el alquiler como prioridad, con ayudas y desgravaciones crecientes para quienes elijan esta modalidad. Es un acercamiento claro y neto a las políticas de vivienda europeas, donde la propiedad es rara y lo usual es el alquiler, y que explica en parte el menor nivel de endeudamiento de nuestros vecinos, y por ende, el menor dramatismo que padecen cuando la economía entra en una fase depresiva. Si queremos cambiar de verdad, tambien tenemos que hacerlo en cuanto a nuestra mentalidad. Si queremos parecernos a los europeos, y tener sus tasas de empleo, tendremos que ajustar ese necesidad imperiosa por la propiedad, el consumismo desaforado y el endeudamiento por encima de nuestras posibilidades: crecer de una forma sostenible.

    Muy interesante la apuesta tecnológica en la educación, por el componente de modernización y motivación para el alumnado que puede suponer, un aliciente que a buen seguro, junto con las políticas que se están desarrollando, seguirá cortando la sangría de abandonos escolares, la verdadera asignatura pendiente para España. Cualquier inversión en educación siempre es bienvenida, y así la gratuidad de los Masters para desempleados universitarios apuntala ese cambio de modelo que se pretende consolidar sobre el conocimiento y el desarrollo, la mejor inversión sin duda es el capital humano y eso parece tenerlo claro el presidente. Un nuevo "plan ZP" dotado con 5000 millones, solo para infraestructuras con valor añadido (centros de investigación, infraestructuras relacionadas con la dependencia o el medio ambiente) y un nuevo plan de estímulo para la modernización del turismo apuntalan una nueva forma de entender la economía más necesaria que nunca. Esta es la España por la que luchará Zapatero y así se lo ha contado a los españoles, sin esconder cartas, reconociendo errores pero mirando hacia el futuro. Se puede estar de acuerdo o no, pero el presidente del gobirno tiene su modelo, su plan y su rumbo. ¿Pero qué ha ofrecido Rajoy? ¿Qué propone el líder de la oposición?

    Rajoy solo ofrece retórica, algunos insultos, y poco más. Nadie, ni el más forofo, puede decir una sola medida propuesta por el líder de la oposición en el día de ayer, más allá de las generalidades de siempre, porque decir que hay que hacer una reforma laboral y de seguido negarse a detallarla, ni siquiera a lanzar unas líneas generales poniendo como excusa la falta de tiempo como si recitar4 guiones sobre su plan costase media hora de discurso, es la demostración de que el PP vende humo, la nada más absoluta, no tiene alternativa. ¿Qué modelo de crecimiento quiere el PP? No lo conocemos, aunque tampoco ha criticado el cambio de rumbo que pretende el gobierno. ¿Qué alternativa da para los parados en el sector del ladrillo? Ni una palabra. ¿Cómo pretende crear empleo el señor Rajoy? Nada por aquí nada por allá. Ha sido patético verle enseñar el cuadernito electoral del PP, como el que enseña algo pero no quiere que sea visto, como el que tiene algo muy feo que ocultar. ¿Qué le costaba leer dos líneas? Quieren ganar las elecciones jugando a la contra pero sin proponer nada. Quieren valerse de la crísis, del sufrimiento y del dolor de la gente, para volver a Moncloa. Pero planes, ninguno. Propuestas, ni una. Como la crísis remonte antes de 2012, alguno se va a estampar, con barba y todo. Entonces el Aznar de turno pasará a recoger el cadaver, y sino, su ada madrina Esperanza, que es en lo que realmente confían los que mandan en el PP, y no en el descalabro de Zapatero. España tiene rumbo, a pesar del PP y sus monigotes mediáticos. Adelante presidente.

    domingo, 3 de mayo de 2009

    RAJOY SE QUEDA SOLO EN SU APUESTA FISCAL



    El líder del PP hace más liberal su discurso económico, a diferencia de sus socios europeos, que insisten en inyectar dinero público a la economía

    CARLOS E. CUÉ - EL PAIS Varsovia - 03/05/2009


    Bajar impuestos en época de crisis no es sencillo. Lo sabe bien Alberto Núñez Feijóo, el nuevo presidente gallego, que cuatro días después de llegar al cargo tuvo que dejar para más adelante su promesa electoral de rebajar varios gravámenes. La disminución del IRPF en su tramo autonómico y la eliminación del impuesto de sociedades tendrán que esperar "al crecimiento de la economía", admitió el líder del PP gallego. La Xunta no está para perder los 200 millones de euros que significaría esa medida. Y sin embargo, contra viento y marea, e incluso contra la corriente que viene de sus socios del Partido Popular Europeo, Mariano Rajoy y en especial su cerebro económico, Cristóbal Montoro, han centrado su propuesta económica en una notable bajada de impuestos.


    Los populares confían para ganar en dar imagen de mejores gestores
    Ése es el corazón de plan anticrisis de 12 puntos que el PP, ante la soledad parlamentaria del Gobierno, está explotando con éxito en el Congreso. Los populares han diseñado una estrategia completa de aprobación de cada uno de sus puntos, y en muchos de ellos cuentan con el apoyo de los nacionalistas de CiU y PNV.

    Rajoy ha dado un giro liberal a su discurso. De hecho, estos días reconocía en privado que si él hubiera estado en el Gobierno, en vez de dar 8.000 millones a los ayuntamientos para tratar de fomentar el empleo, como ha hecho el PSOE, los habría utilizado para bajar impuestos y así dinamizar la economía.

    Pero el PP, en este asunto, según reconoce el propio Montoro, se encuentra bastante solo en Europa. Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, los dos grandes referentes del PP, con los que Rajoy se ha fotografiado esta semana en Madrid y Varsovia, han apostado claramente por inyectar enormes cantidades de dinero público a la economía (26.000 millones de euros en Francia, 32.000 en Alemania) para hacer frente a la crisis.

    Ninguno de los dos ha hablado de bajada de impuestos. Es más, Merkel subió el IVA -del 16% al 19%- para tratar de paliar el déficit alemán. Montoro, un liberal convencido, admite que "hay diferencias importantes". "Aunque seamos socios, no tenemos por qué coincidir en todo", asegura. El portavoz económico del PP explica que España, al contrario que Alemania o Francia, es un país que necesita mucha financiación, y si el Estado se endeuda con grandes planes públicos de apoyo a la economía, le está quitando al mercado ese dinero en forma de deuda.

    Todos los líderes del centro derecha europeo se han reunido esta semana en Varsovia y han elegido de modo emblemático el edificio regalado por Stalin en 1951 donde, en 1990, se disolvió el Partido Comunista Polaco. Durante dos días, han hablado de libertad, mientras fuera del palacio la policía reprimía con dureza una protesta de los trabajadores de los astilleros de Gdansk, precisamente allí donde Lech Walesa fundó Solidaridad, el sindicato que hundió el régimen comunista polaco y al que todos los líderes pusieron como ejemplo de la lucha por la libertad. También se habló mucho de "economía social de mercado", pero nadie, salvo el primer ministro albanés, Sali Berisha, mencionó la bajada de impuestos como solución a la crisis.

    Rajoy, que por primera vez después de varios enfrentamientos dialécticos con ella se acerca en este punto a las tesis liberales de Esperanza Aguirre, que también ha anunciado rebajas en la Comunidad de Madrid, está convencido de que la solución pasa por esa reducción de impuestos.

    El plan anticrisis del PP, que contiene varios recortes de gravámenes -vivienda, ahorro, autónomos, sector del automóvil- se concentra especialmente en una bajada de cinco puntos del Impuesto de Sociedades para las pequeñas empresas. El Gobierno del PSOE ya lo bajó cinco puntos, pero los populares quieren más para dinamizar la economía.

    El líder del PP suele poner ejemplos de economías europeas donde ese impuesto es más bajo. Habla de Polonia o de Portugal. Antes citaba a Irlanda, aunque ese ejemplo desapareció cuando empezaron a llegar los catastróficos datos económicos irlandeses. Cuando estos asuntos se debaten en el Congreso, la izquierda le rebate que España sigue estando cuatro puntos por debajo de la media de la UE-27 en presión fiscal, cinco puntos si se cuentan sólo los países del euro. España tiene impuestos bajos, y también sigue a la cola de Europa en gasto social (casi siete puntos por debajo de la media, según Eurostat).

    Rajoy, explican sus estrategas, está muy concentrado en ofrecer una imagen de alternativa económica, algo que creen que está logrando con su plan anticrisis. Por eso no va a entrar, de momento, al debate de los detalles. Además, en este asunto sabe que el PSOE no va a buscar un choque ideológico en defensa de los impuestos.

    Mientras Barack Obama ha anunciado que va a subir los impuestos a los más ricos -y bajárselos a los demás-, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha hecho lo propio y los socialdemócratas alemanes proponen subir el tipo máximo del IRPF del 45% al 47%, José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho lo contrario -bajarlo del 45% al 42%-.

    Un reciente estudio de Funcas (Fundación de Cajas de Ahorro) demuestra que el 1% más rico se llevó el 33% de la bajada de impuestos que realizó Zapatero en 2006. La fama del presidente -que arrancó con su conocida frase "bajar impuestos es de izquierdas"- ha llegado al extremo de que François Fillon, el primer ministro francés, conservador, acosado por la izquierda porque quería establecer un límite máximo de impuestos del 50%, contestó hace un mes a sus rivales: "En España, el socialista Zapatero suprimió el impuesto sobre el patrimonio".

    El líder del PP está convencido de que lo más importante para ganar es lograr recuperar la idea de que los populares gestionan mejor la economía. Rajoy confía en que el deterioro de imagen de Zapatero deje a la izquierda en casa a la hora de votar en las elecciones europeas y el electorado vuelva a fijarse en el PP.

    lunes, 30 de marzo de 2009

    PONER DELANTE DEL ESPEJO AL PARTIDO POPULAR ALLÍ DONDE GOBIERNA



    Este blog y servidor viene subrayando meses (no pocos) que la mejor respuesta a las soflamas del PP sobre la política económica es deslizar el debate hacia las comunidades autónomas, algunas de las cuales son gobernadas por la formación conservadora. He insistido hasta la saciedad en la necesidad de campañas informativas en las que se explique y se determinen las competencias de las comunidades autónomas, los fondos que manejan, las ayudas europeas que han recibido, etc, información básica para los ciudadanos que, por su escasa cultura económica, solo miran al gobierno nacional cuando las cosas van mal.


    En la intervención de Rajoy en "Tengo una preguntad para usted" el único ciudadano que ha puesto en un serio aprieto al líder de la oposición ha sido un madrileño que, muy torpemente y con los nervios agarrados en la voz, ha puesto sobre la mesa que Esperanza Aguirre ha sacado durante años el pecho arrogándose en crecimiento económico por sus políticas mientras que ahora echa balones fuera cuando la economía entra en recesión. "Las políticas activas de empleo las tienen las comunidades autónomas", afirmaba este señor. Rajoy se ha hecho un lio, no sabe no contesta.


    ¿A qué esperan los sectores progresistas de las comunidades autónomas gobernadas por el PP para sacar adelanta campañas explicativas?


    ¿Por qué el PSOE no utiliza la situación económica de las comunidades gobernadas por el PP para desacreditar su discurso económico?


    pd: flojo, muy flojo Rajoy en el programa de TVE. Nervioso, huidizo, sin entrar en el fondo de los temas. Espera, sinceramente, más de él.


    pd2: ¿alguién se cree que bajando 5 puntos el impuesto de sociedades, dando 5000 millones en créditos Ico a los ayuntamientos y mejorando la Justicia, se va a recuperar España de la crísis económica? Estas son las propuestas del PP. Ridículo.

    martes, 30 de diciembre de 2008

    REFLEXIÓN ECONÓMICA: CON MARIANO RAJOY ESTARÍAMOS MUCHO PEOR


    ¿Cúal sería la situación económica de España si Mariano Rajoy hubiese ganado las elecciones de marzo? ¿Cómo sería la política económica de un gobierno presidido por un representante del Partido Popular? ¿Qué propone el Partido Popular para atajar la crísis? ¿Son sus recetas adecuadas, eficaces, sostenibles?

    Por lo que sabemos a través de los medios de comunicación la medida estrella del Partido Popular para combatir la crísis consiste en contener el gasto público, por cierto, una receta que ninguna potencia occidental está aplicando en estos momentos cualquiera que sea el color del gobierno. Así, mientras el mundo entero abraza las tésis Keynesianas, propias de las modernas políticas socialdemócratas europeas, el principal partido de la oposición en España apuesta por ir contracorriente del mundo entero en materia económica, sin argumentos ni justificación que resista un debate económico serio y riguroso. Poco parece importar a Mariano Rajoy que vecinos "ideológicos" como Sarkozy, Merkel o incluso Bush se hayan rendido a la evidencia de que cuando el sector privado no puede tirar de una economía y se colpasa, el sector público debe redoblar sus esfuerzos y salir al rescate para evitar un mayor crack económico-financiero. De congelar gasto público nada de nada.

    A efectos prácticos lo que el Partido Popular propone es "no hacer nada" frente a la crísis, que el Estado observe impasible como se destruye empleo y se hunde el tejido productivo. Ante esta situación de colapso ecónomico para el PP no hay nada ni nadie que rescatar, ni ayudas públicas que valgan en forma de inversiones, ni mucho menos es necesaria la movilización de recursos del Estado para contrarrestar el drama del desempleo; en definitiva hay que dejar que todo explote sin mover un solo dedo según el discurso neoconservador de Mariano. Intervención del Estado al mínimo, el mismo camino que nos ha llevado el hundimiento del sistema económico-financiero internacional. El sentido común por sí solo demuestra que los planes de Rajoy y Montoro son humo, una especie de pataleta en la que son indiferentes las medidas que ponga en marcha el gobierno porque de antemano ninguna "es adecuada", aunque dicha oposición suponga darle la espalda a las calcadas y exactas medidas que están poniendo en marcha gobiernos conservadores como los Estados Unidos o Francia, o ignorando las medidas coordinadas que decidió aplicar la Unión Europea por rotundo consenso consistentes en más gasto público y flexibilidad en el déficit. El PP es una isla en el mundo. Pobre Mariano que nadie le entiende.

    A última hora organismos como el Fondo Monetario Internacional cuyo historial neoliberal es indudable, se han sumado a la política "Zapateriana" de aumentar el gasto público, incluso de manera más que enérgica. En una de sus últimas intervenciones su presidente Strauss-Khan solicitó a los Estados más gasto público para evitar que la recesión mundial se convierta en una “gran depresión”, llegando incluso a proponer que el sector público sustituya a la demanda privada. Sin duda palabras mayores que representan la renuncia a una ideología muy marcada en los últimos 30 años. Teoría keynesiana pura y dura de manos del FMI, ver para creer. La misma que aplica el neocon G. Bush quien tuvo que reconocer publicamente su renuncia temporal a los principios del libre mercado. Medidas que suponen justo lo antítesis de lo que defienden Cospedal, Montoro y Arenas. ¿Estará equivocado todo el mundo, desde Bush, pasando por Obama, Sarkozy, Merkel, el FMI, la Comisión Europea, y acabando en Zapatero? ¿Es Mariano Rajoy el nuevo mesías que necesita el mundo? Si esto es así que le den ya audiencia en la Onu.

    La segunda pata de las medidas que proponen los populares entra de lleno en las rebajas de impuestos. Creen que sería eficaz reducir los impuestos a empresas, por medio del impuesto de sociedades, y que ésto a su vez redundaría en la creación de empleo. El planteamiento es tan infantil que se desmorona por sí solo, a pesar de que siempre suene dulce eso de "pagar menos al fisco". Veamos, si reducimos el impuesto de sociedades que grava el beneficio empresarial (¿quedan beneficios en las Pymes?), la única consecuencia es que el empresario tendrá algo más de dinero en el bolsillo y poco más. ¿Alguién cree que ese dinero que recupera, si es que recupera algo, lo va a emplear en contratar un empleado o en mantener la plantilla de trabajadores? Si su negocio no vende y no es viable cerrará igual, echará a los mismos trabajadores y tomará las mismas decisiones que sin rebaja de por medio. Y si además se abarata el despido como algunos conservadores piden, desde luego que la destrucción de empleo será entonces más que bestial. Son fórmulas que no funcionan para la crísis actual.

    Rebajar impuestos no parece la receta más sensata cuando nuestro país tiene un problema de demanda interna, esto es, que los ciudadanos no consumen bienes y servicios en cantidad suficiente como para mantener el empleo y la actividad económica del país, ya sea porque han visto mermado su poder adquisitivo, porque han perdido su trabajo o simplemente porque tienen miedo y se han vuelto conservadores en el gasto (por estos últimos es tan importante mantener un discurso moderadamente optimista sin entrar en alarmismos). En una situación de pánico y desconfianza como la actual, rebajar impuestos no se traduce en un aumento del consumo, si no en "ahorro". La medida de los 400 euros ha sido un claro ejemplo de que reducir impuestos no tiene ningún efecto práctico sobre la economía y el consumo. No tiene sentido que Rajoy critique esa "tímida" rebaja del Irpf tildándola de "despilfarro" y al mismo tiempo él proponga una bajada superior. ¿Alguién lo entiende? Si 400 euros es un derroche, ¿cómo calificaríamos la propuesta fiscal del PP que era 3 veces más dolosa para las arcas públicas?

    El problema del discurso económico del PP es que está lleno de contradicciones como ésta. Medidas que no tienen en cuenta que el Estado cada vez ingresa menos dinero vía impuestos, que tenemos déficit y que tenemos unos servicios públicos que hay que sostener, centros escolares, hospitales, policías, jueces, todo un sin fín de gastos ineludibles que Rajoy no explica como financiaría con sus rebajas de impuestos. Al fin y al cabo, rebajar impuestos es llenarle a los empresarios un poquito el bolsillo, sin ningún efecto más sobre el empleo, el consumo o la recuperación económica, dinero que irá a parar al ahorro en el mejor de los casos y en el peor, a la última excentricidad de turno en forma de lujo. Tan inútil como abaratar el despido para que sea más fácil poner en la calle al trabajador, lo que redundaría en más despidos. Tan injusto como recortar derechos y prestaciones a los trabajadores como el PP propuso cuando gobernó hace no muchos años. ¿Por qué tienen que pagar los trabajadores por dos la crísis? Paro y además servicios públicos privatizados e ineficientes. El papel del Estado debe ser innegociable, ¿o acaso no hemos aprendido nada sobre el origen de esta crísis?

    La mejor manera de reactivar la economía, con la seguridad de que se refleje en el empleo y el consumo, es la aplicación de recursos por parte del Estado, asignándolos para su mejor aprovechamiento y repercusión en la economía del país. Si no hay demanda interna "privada" hay que sustituirla en parte por demanda interna "pública". El mejor ejemplo es el fondo que el gobierno ha destinado a los ayuntamientos para que creen empleos directos por medio de inversiones en obras públicas, con el requisito de contratar desempleados y justificando minuciosamente los contratos dedicados a cada obra. Esto se puede hacer gracias a que el gobierno decide tirar del gasto público. Es una medida efectiva, pues crea empleo, y cuando ganamos empleo, ganamos consumidores de bienes y servicios. ¿Qué venden las empresas? Bienes y servicios. Ese es el objetivo. Y ese debe ser el camino. Hasta el FMI lo dice. ¿Entonces qué inventa Mariano Rajoy? Pide que no se gasten más recursos públicos, pero sus alcaldes dicen que los fondos son insuficientes. ¿Cúal de ellos es el discurso del PP?

    Desde luego el sector público nunca podrá aglutinar ni sustituir complemente al sector privado, por lo que el desempleo seguirá yendo a más de todas formas, sin embargo, la sangría es menor. Esta crísis de dimensiones históricas e internacionales no tiene recetas mágicas ni soluciones, solo medidas paliativas. La única que funciona al 100% es el aumento del gasto público. Para todos sean de derechas o izquierdas, menos para Rajoy y sus lugartenientes demasiado obcecados en desgastar al gobierno que en ofrecer verdaderas soluciones o arrimar el hombro con sentido de estado. En Francia la oposición no culpa al gobierno de la crísis, en Alemania tampoco, ni en Reino Unido, mires por donde mires la oposición española es única, desleal, barriobajera, una isla de irresponsabilidad y falta de sentido de Estado, que sigue sin representar una verdadera alternativa de gobierno porque unicamente se dedica a jugar a la contra sin repartir juego, incendiando sobre los errores del gobierno y bastandose con ello, sin proponer medidas creíbles que mejoren la situación económica en beneficio de los ciudadanos.

    El discurso del PP se establece a partir de una única premisa, que la culpa es de Zapatero. Y al mismo tiempo recordando maliciosamente que la última recesión en España también se produjo bajo otro gobierno socialista, para concluir que ésto no puede ser "casualidad". El último ingrediente es la afirmación de que gracias a los gobiernos de Jose María Aznar España remontó aquella situación, y que por lo tanto, "ellos" saben exactamente lo que hay que hacer: aplicar las mismas recetas que antaño. Simple y llano. Y como la cultura económica de los ciudadanos españoles es más que modesta, el caldo "cuela" perfectamente, parece convincente, basado en hechos reales, indiscutible. Sin embargo la apariencia no siempre es realidad, el discurso se cimenta sobre falacias tan evidentes que no pueden pasarse por alto, medias verdades que no sostienen ningún debate riguroso. Habrá que recordarles que la historia no es como la cuentan, y que la economía es una ciencia social sencilla pero las explicaciones deben ser rigurosas. No cuentan ni la mitad del cuento.

    En efecto la última recesión económica se produjo cuando Felipe Gonzalez era presidente del gobierno. ¿Casualidad? La vida está llena de casualidades, casualmente esa recesión también se produjo a escala mundial (como la actual), empezando por los Estados Unidos, llegando después a Japón, y por último a la Unión Europea. No fue, si somos fieles a la verdad, una crísis española, ni ésta fue provocada por la decisión en materia económica de un gobierno concreto. Que el gobierno de Gonzalez estuviese agotado y los casos de corrupción no ayudasen a generar credibilidad es otro debate, sin embargo se aplicaron las recetas posibles, incluida la depreciación de la peseta, junto a otras que no fueron bien acogidas por los sindicatos, bien es cierto. La realidad es que aquella crísis fue dura pero corta. En 1993 hubo crecimiento negativo, en 1994 se terminó el año creciendo casi al 2%. La recuperación llegó en 1995 cuando se empezaba a crear de nuevo empleo. Algo haría bien Solbes cuando fue felicitado en el cambio de carteras por Rato, y poco después fue nombrado Comisario de Economía en Bruselas.

    La economía no empezó a crecer en 1997 (primer presupuesto del PP). Ni crecía porque habíamos cambiado de presidente. La coyuntura internacional era favorable. Igual que años atrás era desfavorable y España hubiese entrado igual en recesión si Aznar hubiese ganado las elecciones de 1993. Con Gonzalez ganando aquellos reñidos comicios de 1996 España habría crecido igual. ¿Milagro económico? Aquí entra en juego la segunda falacia, que consiste en la promesa de aplicar las mismas medidas de entonces, según afirma Rajoy. Se equivoca Mariano al comparar ambas coyunturas, la de 1996 y la de 2008. ¿Por qué? Es muy sencillo: en 1996 los mercados internacionales iban para arriba; en 2008 van para abajo. Rebajar impuestos, o privatizar empresas públicas no es posible a día de hoy. Que duda cabe que la gestión económica de Rato y después Solbes ha sido buena, no entro en las políticas sociales ni en la manera de utilizar los recursos. ¿Entonces por qué no utilizar ahora (como se ha hecho) el superavit para luchar contra la crísis? Siempre se ha dicho que el superavit en épocas de bonanza era bueno porque suponía un colchón para épocas de vacas flacas.

    Hay un último dato que es interesante mencionar. En la última recesión económica el 40% del dinero público lo gestionaba el Estado Central, el 20% las Comunidades Autónomas, poco más del 13% los ayuntamientos, el resto Seguridad Social. A día de hoy la situación es muy diferente, las Comunidades Autónomas manejan el 40% del dinero público, el Estado "solo" el 20% y los ayuntamientos poco han avanzado desde entonces. Cuando los ciudadanos exigimos medidas a los gobiernos de turno, por cultura y costumbre solemos mirar a Madrid, a pesar de que el Estado de las Autonomías lleva 30 años funcionado. Aún nos acompaña en nuestro subconsciente esa mentalidad "centralista" tan bien trabajada durante el franquismo. ¿Por qué no empezamos a mirar a las comunidades autónomas? Gestionan competencias en empleo, en economía, ordenación del territorio, urbanismo, sanidad, educación, y tienen tanto o más poder de decisión que el gobierno central. No las malcriemos; tampoco a nuestros alcaldes. ¿O solo están para sacar pecho cuando las cosas van bien?

    La realidad es que las cosas no funcionan mucho mejor en las comunidades gobernadas por el Partido Popular. Es más algunas de ellas lideran los rankings de destrucción de empleo y decrecimiento después de la temida eclosión de la burbuja inmobiliaria que por cierto, tanto mimaron y defendieron los representantes del "Zaplanismo urbanita" puro y duro. Barones regionales del PP que "exigen" más financiación, mayores recursos del Estado y más inversiones en los presupuestos generales mientras su líder nacional pide moderación en el gasto público. ¿Alguién entiende esta contradicción? Las comunidades "peperas" son las primeras en quejarse y en patalear si aplicamos "austeridad" en minúsculas. ¿Qué dirían con los recortes de amplitud que propone Rajoy? Seguramente callarían, pero el doble juego se vería con mayor nitidez. ¿Y qué hay de lo mío oiga? dicen todas, "queremos el Ave", "queremos la autovía". Eso es Keynesianismo, es partirle la cara al jefe de Génova 13. Una vez más no sabemos cúal es el verdadero discurso del PP porque hasta ahora solo han hecho gala de un ventajismo insultante.

    Todo esto me hace concluir que con Mariano Rajoy de presidente estaríamos mucho peor. No se crearía empleo gracias a la inversión pública para así aplacar en la medida de lo posible la destrucción generalizada de empleo en el sector privado. La tasa de paro con Rajoy sería aún mayor. El Estado dejaría de ingresar enormes cantidades de dinero que se destinarían a rellenar el bolsillo de los mismos empresarios que están echando trabajadores a la calle; el Estado del Bienestar no sería sostenible en detrimento del interés general de los ciudadanos más vulnerables ante la crísis, dejando paso a una espiral de privatizaciones en sanidad y educación, y de reducción de las ayudas sociales. El abaratamiento del despido provocaría más despidos, mayor indefensión en los trabajadores. Los trabajadores perderían derechos y los conflictos sociales serían una realidad. Las comunidades autónomas y los ayuntamientos recibirían "asuteridad" en forma de drásticos recortes en su financiación. En definitiva, la crísis sería una mega-crísis.

    La mejor medida paliativa contra la crísis es mantener al Partido Popular lejos del poder. Sus tésis neoconservadoras han sido derrotadas fuera y dentro de nuestras fronteras. El mundo está colapsado por culpa de esa doctrina "neocon" que tanto predican y defienden desde sus púlpitos en Génova o la Faes. Para la crísis, mejor un gobierno solidario, socialdemócrata, que destine recursos a los parados, que apoye a los ciudadanos con políticas sociales activas. Rajoy es solo más crísis dentro de la crísis, es el camino más directo para que los trabajadores peguen los platos rotos del festín que se han dado unos caraduras especuladores que curiosamente, entregan a ciegas su voto al PP. Rajoy es mediocridad en un mundo que está cambiando; pero él, ni de eso se está enterando. Gracias, pero a mí no me engañan.


    Feliz año nuevo.

    viernes, 12 de diciembre de 2008

    ARTÍCULO: "RAJOY EN CLAMOROSO FUERA DE JUEGO"



    Rajoy en clamoroso fuera de juego

    En algunos partidos de fútbol los árbitros dan por buenas jugadas que la inmensa mayoría de los asistentes han podido comprobar que eran ilegales y a veces los jugadores cometen fallos increíbles. En esos casos los aficionados y la prensa deportiva suelen decir que los errores o las pifias han sido clamorosas.

    Pues bien, yo creo que el presidente del Partido Popular y líder de la oposición española está en una de esas situaciones, más concretamente en un clamoroso fuera de juego.

    Lo digo en referencia a la propuesta principal que hace Rajoy para enfrentar se a la crisis: la moderación en el gasto público.

    Si Rajoy gobernara y aplicara esa política provocaría sin duda una hecatombe económica mucho mayor que la que ya está padeciendo la economía mundial.

    Todos los gobiernos del mundo están haciendo lo contrario, y por supuesto también los de orientación conservadora o liberal. Cuando la quiebra del sistema financiero ha dejado a la economía real sin recursos y paralizada, no hay otra posibilidad para tratar de revivirla que incrementar el gasto público y poner a disposición de los empresarios y los consumidores los recursos que éstos no pueden obtener por sí mismo al carecer de la financiación que el sector bancario ha dejado de proporcionarle.

    Ni tan siquiera es viable lo que erróneamente se considera la otra cara de la moneda, la reducción de impuestos, que también propone Rajoy.

    Es inviable porque es más lenta, porque tiene un efecto multiplicador bastante más bajo al del gasto público y porque no es nada seguro que los recursos liberados al producirse se vayan directa e inmediatamente, como ocurre con los de gasto, a fomentar la actividad empresarial o el consumo. Podría discutirse la conveniencia de reducir algunos tramos o algunas figuras impositivas (y quizás no precisamente las que propone Rajoy) pero incluso en ese caso sería necesario recurrir al gasto si se quiere garantizar una inyección suficientemente potente y segura de recursos añadidos.

    Así lo han comprendido incluso los gobiernos más liberales y no solo ahora. Sus proclamas antikeynesianas se vuelven papel mojado cuando las crisis aprietan y los mercados dejan de funcionar como les dicen que nunca va a pasar sus ideólogos (casi todos los cuales viven, por cierto, del presupuesto público).

    O Rajoy y sus asesores económicos no se enteran de lo que hacen los demás, lo que es verdaderamente raro, o es que les da todo exactamente igual con tal de criticar al gobierno, incluso ahora que hace prácticamente lo mismo que la inmensa mayoría de los de países afectados por esta crisis.

    Es difícil determinar qué es peor.

    La propuesta que hace Rajoy de moderar el gasto público lo deja en fuera de juego, es completamente extemporánea en estos momentos de crisis pero lo peor no es eso. No solo hundiría a la economía sino que, a mayor abundamiento, esa propuesta significaría realmente lo que ya significó la política del PP cuando Aznar gobernó: menos servicios públicos y menos impuestos para los ricos y los propietarios de rentas de capital (ni siquiera menos impuestos en general porque cuando gobernaron subió la presión fiscal), es decir, un mayor alejamiento de los estándares europeos de gasto social y, en consecuencia directa de ello, menos bienestar para los sectores y clases sociales más desfavorecidos.

    Cuando Aznar hizo todo eso gozó de una etapa buena del ciclo y pudo disimular sus efectos recesivos y de pérdida de bienestar y capacidad adquisitiva (ni solo en salarios directos sino en rentas sociales y diferidas) pero si lo hiciera ahora Rajoy provocaría un desastre mayúsculo.

    En fuera de juego, al jefe de la oposición le pasa como a los malos jugadores, que ni juega él ni deja jugar a los demás.

    Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

    domingo, 28 de septiembre de 2008

    EL "RACA-RACA" DE MARIANO RAJOY SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA


    Son cansinos aquellos nos vienen a decir que sí, que habrá crisis fuera, pero que lo que importa es lo que hacemos aquí, porque a los parados, hipotecados y demás españoles asfixiados les importa un pito la culpabilidad de Bush. A parte de llamar idiota a la gente (luego no saben por qué pierden las elecciones), me gustaría que alguno de estos apasionados doctores en Economía me contestara:

    - ¿Puede Zapatero hacer que los bancos españoles abran el grifo del crédito, seco porque el mercado interbancario mundial está paralizado? Creo que no.

    - ¿Puede Zapatero hacer que el precio del poco dinero que se prestan los bancos entre sí, y que es el que marca el euribor, baje para que las hipotecas sean más baratas? Creo que no.

    - ¿Puede Zapatero hacer que por su simple y santa voluntad el Banco Central Europeo baje los tipos de interés para ayudar a que el precio del crédito descienda? Creo que no.

    - ¿Puede Zapatero hacer que el precio del petroleo descienda para alcanzar unos niveles fácilmete asumibles por los transportistas, la industria y el ciudadano medio en general? Creo que no.

    - ¿Puede Zapatero hacer que el precio del resto de las materias primas y que se decide en los mercados de Londres y Nueva York baje, para que nosotros, dolientes españolitos apenados por la tenacidad no atendida de nuestro respetado Rajoy, podamos sentirnos más desahogados el 29 de cada mes? Me temo que no.

    Lo que sí pueden hacer Zapatero y su gobierno es, de una puñetera vez en nuestra historia democrática, intentar poner los pilares para cambiar nuestro modelo de crecimiento, dependiente, como siempre, del ladrillo y el turismo.

    Pero, para éso, haría falta, primero, que el PP abandonara su idea de España, de beatos y listillos, y asumiera de una vez la de la ciencia y el conocimiento, es decir, la de la Ilustración que ellos y sus amigos episcopales todavía, 300 años después, no quieren ni ver por aquí; y, segundo, que se sacara esa catarsis necesaria del debate político de regate corto, porque tales cambios no dan réditos a corto plazo, y, si lo que se busca, es ganar las próximas elecciones, nunca nadie lo va a acometer. Zapatero y su gobierno ya han empezado ha trabajar en ese sentido con un primer horizonte puesto en 2015. Pero mucho me temo que Rajoy seguira haciendo una política menuda y cicatera, no sea que la cosa, dentro de un tiempo, dé unos resultados que puedan serle reconocidos a Zapatero, y entonces le digan en su partido, el PP… que ha estado haciendo el tonto.

    Lo de Rajoy es el simplismo personalizado. Solo basta mirarle a la cara y escucharle hablar; siempre palabras, frases, argumentos repetitivos, sin profundidad, de los que uno advierte rápidamente que carecen de espontaneidad y de sinceridad. Cuando se le pregunta para que realmente ‘’se moje”, para que opine de muchos temas de una forma coherente con su trayectoria anterior, haga propuestas argumentadas, aborde los problemas seriamente, se va por los cerros de Úbeda, dejandote con dos palmos de narices y preguntándote qué clase de político es. Siempre aborda los temas superficialmente y su finalidad es la de dejar una frase, o un conjunto de ellas, que va a repetir hasta la saciedad como si se tratase de una publicidad de televisión, para que la gente se quede con ella y se la crea. Critica todo lo que hacen sus oponentes políticos sin argumentarlo debidamente y, sobre todo sin aportar propuestas alternativas claras.

    No le importa criticar al presidente cuando éste trata de vender a España fuera de las fonteras, atraer las inversiones, etc., incluso si esto supone un perjuicio para nuestro pais. ¡Vaya patriota de pacotilla! No me extraña, porque el patriotismo para esta gente (Rajoy y muchos de los dirigentes de su partido) no es otra cosa que la búsqueda del poder a cualquier precio para hacer lo que siempre han hecho: lo que les ha dado la gana sin tener en cuenta las necesidades y los deseos de este pais. Por fortuna Rajoy será lo que siempre ha sido: un segundón; porque yo, personalmente, no lo veo como un hombre de estado y como un dirigente capaz de gobernar un pais y dar soluciones a los problemas de la gente.


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