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    miércoles, 8 de febrero de 2012

    UNA REFLEXIÓN TRASCENDENTE



    Una rápida reflexión sobre el próximo Congreso del PSRM. Pongámonos en una hipótesis ideal, casi idílica. Imaginemos que los socialistas murcianos elijen un candidato que convence e ilusiona a la militancia. Con buenas dotes de comunicación y un equipo potente a su lado. No pensemos en nombres, imaginemos que saldrá ese candidato ideal que cubrirá nuestros deseos políticos más intimos.

    ¿Créeis que con todo, y a pesar de todo, el PSRM seguiría sin crecer, o se relanzaría? Pensadlo bien porque incluso acertando, no parece claro.

    La situación socio-económica de nuestra región es muy muy complicada. Y la ausencia de pluralidad informativa hace casi imposible que sobreviva otra opción política que no sea el PP.

    El "quién" lo decidirán los delegados para el Congreso, y ahí no podemos hacer nada nosotros (los no militantes). Es muy importante acertar pero me preocupa casi tanto o más el "día después".

    Este puede ser un debate interesante, espero vuestras ideas como siempre.

    martes, 13 de diciembre de 2011

    PSRM: EMPEZAR DE CERO O DESAPARECER



    Esta vez no valdrán medias tintas. Esta vez no servirán acuerdos o pactos de última hora. Tampoco los retoques estéticos en la correspondiente mesa de camilla o el "aquí paz y luego gloria" para que nada cambie sustancialmente. No bastará con un candidato de consenso, pactado por las familias del partido. No será suficiente con modificar superficialmente un programa electoral de mínimos. Esta vez no será suficiente el típico cambio de chapa y pintura en el próximo Congreso Extraordinario del PSRM: hay que cambiar el motor del partido sin mayor dilación; y la chapa y la pintura después, también, y sin perder un segundo de reloj. Los tiempos de las pequeñeces, de los apaños, de la política "en petit comité" han pasado. Los jueguecitos de poder entre barones, agrupaciones y familias también. Porque el PSRM-PSOE se juega su porvenir, su propia existencia: ¿empezar de cero o desaparecer definitivamente? Esa es la pregunta crucial que tendrá respuesta en muy pocos meses. Esto quiere decir que en pocos meses podremos aventurar si el PSRM tiene recorrido o ha llegado al final de su camino.

    Suena la campana del destino, la que nos convoca a la última reunión para decidir si somos o si dejamos de ser. La militancia se teme lo peor dados los antecendentes. Pero si la ejecutiva socialista y los grandes líderes del partido no entienden que esta vez con los gestos y las buenas intenciones de siempre el partido no se salvará de la autodestrucción, entonces entraremos irremediablemente en un gravísimo punto de no retorno, donde el PSRM quedará para los anales de la historia como un partido residual y marginal que tristemente terminará desapareciendo, sumido en el olvido más absoluto para los murcianos. Esta organización, esta vez sí, está en ese punto de inflexión definitivo que anticipa como nunca su propia supervivencia o su propia desaparición. Lo sé. Se ha advertido muchas veces (como el cuento "que viene el lobo") pero esta vez es definitiva, es la hora de la verdad. Por lo tanto sería bastante desolador que los líderes del partido encararan este Congreso Extraordinario como todos los anteriores: vendiéndonos en un primer momento buenas intenciones y grandes cambios, y terminando como siempre, repartiéndose el pastel entre los mismos y cambiándose si acaso de silla. No, esta vez no porque ya no quedará tiempo, ni otra oportunidad, ni paciencia, señores dirigentes del PSRM-PSOE. La militancia y los simpatizantes no volverán a perdonar que se repita el macabro juego de los últimos 20 años.

    Hay un diagnóstico claro, compartido por una mayoría aplastante. El PSRM necesita resetearse, empezar de cero. Se ha dicho y prometido tantas veces que cansa volver a repetirlo, pero estamos ante el momento más crucial de la historia de esta organización: entre "el punto y aparte" y "el punto final". La estructura caduca del partido sin embargo parece no entender esta encrucijada, y se defiende, pensando que está en juego solo su supervivencia y no la de toda la organización. Los cantos de sirena de los que advierten a las primeras de cambio de fricciones y riesgos de ruptura para a continuación recomendarnos un "cambio tranquilo" no saben que se está jugando el devenir de las siglas que representan. Aquellos que defienden que "tampoco hay que cambiarlo todo", lo que soterradamente nos están diciendo es "que no se van", que "no podemos prescindir de ellos" o "de sus padrinos", en cristiano, que quieren seguir mandando, dirigiendo. El partido les importa, en el fondo, un bledo. Por eso no hay cambio tranquilo posible si persisten con esa actitud esa decena de dirigentes que todos conocemos. Ya no queda una gota de paciencia y esa historia del cambio tranquilo no la compran los militantes y los simpatizantes del PSRM, ya no. Eso nos hace dudar si es deseable un cambio ordenado porque claro está, los cambios ordenados en los congresos anteriores sabemos cómo terminaron, en ningún cambio. La catarsis debe producirse por lo tanto sin dilación y debe ser explosiva, radical. Como un cáncer que es extirpado sin miramientos. ¿Quién manejará el bisturí? Es la hora de darle voz los militantes. Y de escuchar a los simpatizantes. No hay más remedio que ese.

    Habrá quien dirá que estamos en una organización democrática y que se puede hablar y debatir de todo a través de los cauces establecidos. ¡Hablad en las agrupaciones o callad! Algunos se sienten muy cómodos y muy protegidos en las agrupaciones; mientras que otros -la mayoría- ni aparecen porque se encuentran incómodos y desprotegidos, todo lo contrario. Las agrupaciones son el cáncer de esta organización. Dejaron hace mucho tiempo de ser un cauce democrático y verdaderamente libre por la presión que ejercen sus secretarios generales y los intereses creados alrededor de ellos. Dejaron de ser un hogar cálido para los socialistas con carnet y sin carnet. Se han convertido en pequeños cotos feudales, con algunas excepciones, que las hay. Demasiadas agrupaciones, demasiados intereses creados, demasiados reinos dentro del reino. También trendrán que renovarse o morir porque al ciudadano ya no le basta con oir el "tenemos las puertas abiertas" o "pase que le escuchamos". No basta porque los que se acercan ven que esas agrupaciones son los tentáculos del poder de cada familia, barón o cacique de turno, y que al final se trata de mantener un "statu quo" de contrapoderes donde hay empujones por ver quien pesa más o menos, donde se medran rencores pasados, presentes y futuros, ya sea porque la agrupación se siente maltratada al no estar representada con la justicia que merece en algún órgano de dirección o porque no lo pueda estar en el futuro. Si no teníamos bastante con cuatro familias en el partido, tenemos decenas de pequeñas familias, que se miran de reojo las unas a las otras, sin nexo de unión, como forma de organización.

    Luego viene el debate del líder y el de las ideas. ¿Qué esperan los murcianos de nosotros? Una disculpa pública para empezar. Seguida de una reprobación pública -constricción- de nuestros errores en los últimos 20 años. Después, y solo después, el reconocimiento y puesta en valor de nuestros aciertos históricos. Los ciudadanos deben conocer que muchos de los logros sociales que disfrutan nacieron en el PSRM. ¿Y qué más? Sobre todo y ante todo esperan de nosotros la demostración palpable e irrefutable -con hechos- de que hemos tomado nota. Ésta es la parte difícil y radical del asunto, claro. No serían creíbles, ni las disculpas, ni la constricción de nuestros errores, ni el reconocimiento de nuestros valores, si no cambiamos radicalmente de líderes y de gestores. Radicalmente significa radicalmente. No debe quedar en primera línea ni uno de los líderes de los últimos 20 años. Y ni uno es, ni uno: cero. La excusa de que no podemos desaprovechar la experiencia y el conocimiento de muchos de los líderes que han estado en primera línea es simplemente eso, una burda excusa: que se cree un órgano externo consultivo-asesor que los aglutine, y punto. Porque asesorar no es dirigir ni pilotar, y seguramente esos políticos experimentados sean grandes asesores pero han demostrado sobradamente ser dirigentes y pilotos más que mediocres, dañinos para el partido. Cambio radical en el fondo pero también en las formas. Un líder nuevo y un equipo a su alrededor nuevo, radicalmente nuevos. Una ejecutiva nueva y un grupo de asesores nuevo, radicalmente nuevos. Una forma de presentarnos a la sociedad radicalmente nueva. Que ningún murciano pueda decir "son los mismos" o "este está otra vez ahí".

    La situación es crítica y preocupante. Sé que muchos han escrito largo y tendido sobre qué hacer. Después de cada derrota electoral solemos llenar la prensa y los blogs de artículos dando nuestras opiniones, y nuestros remedios. Seguramente seamos injustos en nuestras apreciaciones, pero estamos en un país donde hay 46 millones de seleccionadores de fútbol, y con la política no iba a ser menos. Me parece bien aportar, aunque sea fuera de las agrupaciones, y aunque no se sea militante, toda opinión es bienvenida, aunque "ojito". En muchos casos esas opiniones son un desahogo sincero, se nota que duele la derrota, que se sienten los colores hasta el fondo de las siglas: se escribe con ganas de aportar algo, de ser útil, de participar sin otro interés que ese, participar. En otros casos se advierte un claro afán de notoriedad, una promoción personal aprovechando la convulsión del partido. Habrá que llevar cuidado para diferenciar a los unos de los otros porque hay quien ve en la debilidad interna la oportunidad de emerger o resurgir. Una cosa debe quedar clara para no engañarnos. No hay mesías, ni ideas mágicas, ni milagros. Hay trabajo que hacer, el que se debería haber hecho hace muchos años, el que no se ha hecho por confiar demasiado en nuestro propio desempeño, que está claramente quebrado, viciado, equivocado. No es que fallen las ideas, es que fallan "los pensadores".

    Alfonso Guerra dijo en los inicios de la época dorada del socialismo español: "A este país no lo va a conocer ni la madre que lo parió". Yo os digo que "al PSRM después del Congreso no lo debe conocer ni la madre que lo parió". Os doy una pista nítida del éxito o del fracaso del resultado de ese congreso. Si en la calle la gente se pregunta "¿quién es ese?" es que hemos acertado con el líder. Si en la calle la gente exclama "ya era hora" es que hemos acertado con el mensaje y con lo que los murcianos esperan de nosotros. Si las preguntas y las respuestas en la calle son otras, las de siempre, atención porque los ciudadanos tienen escogido su resguardo, una nueva novia/novio a la que abrazarse: UPyD. Sí amigos y amigas, si el PSRM que salga del Congreso "lo conoce hasta la madre que nos parió a todos", mal asunto, será su fín como fuerza influyente en esta región y el relevo lo tomarán los chicos y chicas color magenta. Ya están ahí, cerquita, llamando a la puerta. En los municipios surgirán nuevas escisiones, como en Librilla, por cierto, con notable éxito. No tardarán esas escisiones en proyectar un partido regional que aglutine los enormes graneros de descontento que se van a generar, y que nacerán en nosotros (si nos volvemos a equivocar), y en la inevitable debacle que sufrirá el Partido Popular. Estamos pues en el temido "todo o nada". El "ser o no ser". El "ahora o nunca". Esta vez sí.

    Queridos amigos y amigas. La comunidad autónoma está a un paso de la suspensión de pagos. Os lo diré más claro, la CARM está peor que el PSRM, aún peor, que ya es decir, y eso es un drama enorme. Es cuestión de tiempo que la situación económica alcance un nivel insoportable que va a erosionar a velocidad de vértigo al Partido Popular en España y a Valcárcel en la región de Murcia. La austeridad forzosa y la incompetencia del gobierno regional nos llevan a un camino de difícil retorno, que dejará estancada a nuestra comunidad autónoma aún cuando el país consiga levantar el vuelo. La situación es mucho peor de lo que nos cuentan y hasta los empresarios más afines claman en privado contra la inoperancia del consejo de gobierno regional. La región está rota, su tejido productivo, su turismo, su agricultura, su comercio. Tan grave es la situación que Valcárcel partirá en el próximo tren europeo, dejando atrás no solo una región desmoronada en sus excesos, sino un partido roto y dividido por las luchas internas que me consta, ya se están produciendo. La oposición tendrá entonces un papel crucial. La gente mirará, buscará un líder, una esperanza, una solución. ¿Estará allí el PSRM, visible, esta vez, para todos los ciudadanos?

    Os diré cual es mi percepción. No soy optimista. Conozco algunos movimientos que no me gustan, los de siempre, nada que no sepáis o intuyáis. Los barones se resisten a perder su poder e influencia, organizan sus jugadas maestras, mueven sus peones, y contaminan a buenos candidatos, que algunos hay, promocionándolos y dirigiéndolos sibilinamente a su antojo. Conspiran en cafeterías aunque nos venden que son reuniones para hablar de fútbol, toros y otros asuntos mundanales. La ejecutiva actual no es de fiar, no porque la formen malas personas, todo lo contrario, sino porque nadie confía en ella, y esto crea tirantez y rencor en los más aperturistas, que temen de nuevo el rodillo de su influencia. Los militantes en paralelo y a la desesperada, y todavía con escasa organización, se reunen para ver qué se puede hacer. Temen, como yo, como muchos, moviéndose con mayor o menor acierto, que este sea el final para el PSRM. Pero habrá que dar un paso más. Yo miraría más allá de la militancia. Habrá que preguntar a los simpatizantes sin carnet. Ellos llevan en sus ojos la pena de su propia intuición, esa intuición que les dice que el PSRM no tiene remedio. ¿No es triste esto, lo suficientemente conmovedor para que ese mensaje desesperado llegue a quien tiene que llegar?

    Quiero hacer un llamamiento a Princesa. A todas las viejas glorias del partido. Al grupo parlamentario. A los grandes secretarios generales de las innumerables agrupaciones de esta organización. A quienes buscan solo su interés personal, o el de los suyos, y tambien a quienes no lo buscan pero están marchitos a los ojos de los ciudadanos. Me dirijo incluso a aquellos que aun con el peso de los años y de largas trayectorias se encuentran con fuerzas para recoger el testigo. A todos os digo: por favor, dejadlo ya. Dejad en paz a este partido si de verdad lo queréis. Iros ya a vuestras casas, a vuestros negocios, a vuestros puestos de trabajo, ya habéis habitado esta casa bastante. No sois imprescindibles, no sois el partido, el partido es mucho más que vosotros y mucho más que vuestros egos. Confiad en los jóvenes, en los menos jóvenes, en los renovadores, en los que buscan un cambio valiente aunque sea casi utópico en el partido. Si se equivocan en los inicios, ¿acaso no os habéis equivocado vosotros durante 20 años, con toda vuestra experiencia, conocimiento y galones? Tenéis que iros. Ya. Y cuando os hayáis ido, seguro que os volverán a llamar. Porque los nuevos que llegarán a llenar el hueco que dejáis necesitarán vuestra experiencia. Porque en la profundidad de vuestros vicios adquiridos, hay grandes valores, buenas ideas, y mejores consejos. Desde la distancia es donde podéis ayudar, como un padre que deja a su hijo salir fuera de los límites de su protección. El partido tiene que crecer desde abajo. Pero para eso tenéis que abrir la mano, tenéis que estar fuera. Porque si no, ¿sabéis que va a pasar? De nuevo las guerras internas. Y una escisión en el horizonte que dará paso a la desaparición del partido, y con el del partido, también la vuestra. A veces llego a pensar que esto incluso lo deseáis antes que ver un partido que crece sin vuestra mano.

    Nadie está por encima del partido. Nadie es imprescindible en el partido. Nadie es el salvador del partido. El partido es de sus militantes, de sus simpatizantes y de sus votantes. Ellos no llenan las agrupaciones porque no confían en vosotros, les habéis fallado. Pero hablan en las urnas, y esa voz es inapelable. Hablan desde la lejanía, donde pueden, como pueden y como saben, pero es imposible no oirles, no prestarles atención. Dad un paso atrás. Mejor dos, o tres, no sea que volváis a tener la tentación de avanzar. Gracias pero vuestro tiempo pasó. Tened un gesto de dignidad, de amor por vuestro partido. Dimitid de los cargos no institucionales. Para empezar, la ejecutiva debe dimitir en pleno. Este partido necesita un cambio radical o desaparecerá. Y para anclar con fuerza esas ansias de cambio nada como un gesto de dignidad para devolvernos la confianza y la autoestima, para hacernos creer que esta vez el cambio será posible, de verdad, que no lo tutelaréis, que no lo bloquearéis, que no saldremos otra vez decepcionados con nosotros mismos. Apartaos, de una vez, y que una gestora pilote el Congreso. Se lo debéis a los militantes, a los votantes que aun en el peor momento han ido a las urnas a echar la papeleta con el puño y la rosa, con vuestro nombre. Aun con pinzas en la nariz lo han hecho por las ideas que representáis, no por vosotros. De vosotros ya solo esperan eso, un gesto de dignidad, que os apartéis. Solo saliendo lo viejo entrará lo nuevo. Porque necesitamos empezar de cero. Ya.

    PD: Ésta es una opinión personal, la de un simple simpatizante socialista, que siente los colores, que los ama, que sufre cuando ve como se pisotean esas siglas (P.S.R.M) y que quiere lo mejor para su región. Y lo mejor para mi región es un gobierno socialista. Quiero pedir disculpas a quien se pueda sentir ofendido por mis palabras. Asumo que algunas generalizaciones pueden ser injustas. Pero estamos en un punto en el que más vale pasarse que no llegar. Nos la estamos jugando de verdad.

    Un abrazo socialista.

    miércoles, 23 de noviembre de 2011

    ELECCIONES GENERALES, PSOE Y PSRM



    Quiero empezar felicitando al Partido Popular por su victoria electoral. La democracia ha hablado y los españoles han decidido dar su confianza a Mariano Rajoy para presidir el gobierno de la nación. Nada que objetar al respecto. El hasta ahora partido en el gobierno se ha llevado el peor resultado de su historia, un batacazo que ha sorprendido incluso a los más pesimistas. 110 diputados es una cifra contundente, que lleva implícita un mensaje todavía más contundente: "así no". Rubalcaba, el mejor parlamentario que ha conocido este país, planteó una campaña de bajo perfíl, aburrida, y de escaso valor. No utilizó todas sus capacidades y argumentos para desmontar a Mariano Rajoy, y no supo alejarse de los errores del Zapaterismo. Bien es cierto que lo tenía realmente difícil. Como aventuré hace unos meses, Alfredo dejó de ser un candidato solvente el 22-M, tras el batacazo electoral en las autonómicas y municipales. Quizá lo fuera hace un año, pero en aquel momento dejó de ser una buena opción. Escribía por entonces -sin ánimo de ser ventajista- sobre las encuestas que vaticinaban una aplastante victoria al PP en las municipales:

    "En clave nacional, de confirmarse tales resultados, habría dos posibles consecuencias. La primera, la posibilidad de un adelanto electoral a otoño, resultante de la debacle del partido de gobierno en las elecciones y la posible beligerencia de las fuerzas nacionalistas, que sustentan al gobierno, en el escenario post electoral. La segunda, Rubalcaba y Chacón, miembros del gobierno, empezarían a no resultar candidatos solventes con aspiraciones a la victoria."[...]"Caer estrepitosamente como pronostica el CIS pasaría por buscar y relanzar a un candidato rupturista, renovador y alejado del "Zapaterismo". Salvar los muebles, mantener los gobiernos de Extremadura y Castilla La Mancha, daría posibilidades a Rubalcaba para la batalla con Rajoy. Los resultados de las autónomicas y municipales no son extrapolables a las generales pero generan una tendencia casi definitiva en la coyuntura de crísis actual."

    Está claro que los socialistas no entendieron el mensaje que les lanzó la ciudadanía el 22-M. Algunos esperábamos un cambio aun cuando los candidatos fuesen los mismos pero éste no llegó. El recrudecimiento de la crísis hizo el resto. Pero hay problemas internos importantes que explican lo abultada que ha sido la derrota. El PSOE es un partido que lleva años oxidado, alejado del sentir de la calle, de sus verdaderas preocupaciones y problemas, y con una organización donde la militancia pierde peso a marchas forzadas. Hay una desconexión total hacia dentro y hacia fuera. En algún momento el PSOE dejó de llamarse PSOE para pulular por la escena política como el "Partido Zapaterista", personalizado y arraigado hasta las trancas en la figura de su secretario general. Basta mirar el primer gobierno de Zapatero y el último para concluir que el presidente empezó contando con buenos escuderos y terminó rodeándose de mediocres. En la primera legislatura teníamos a ministros como López Aguilar, Jordi Sevilla, Pedro Solbes, Maria Teresa Fernández de La Vega, y salvo algunas excepciones, formaban un equipo bastante solvente. Cuando la cosa se ponía fea, el presidente se desprendía de alguno de sus mejores escuderos -que le advertían y contradecían con buen criterio- y se rodeaba de Pepiños, Leires y Bibianas, que con todos mis respetos, dejaban mucho que desear. El "Zapaterismo", como aquel "Aznarismo" que se zampó el centrismo de su primera legislatura, dejó hace mucho tiempo de ser un movimiento fresco y renovador para convertirse en un movimiento de culto al amo y señor, de trepas interesados en medrar dentro del poder. Donde la crítica interna o los debates pasaban a convertirse en movimientos sospechosos que merecían ser aplastados, en vez de ser convenientemente aprovechados.

    Si es bueno y sano reconocer y recordar los grandes logros de los gobiernos socialistas de Zapatero (en este blog siempre me he empeñado en ponerlos en valor), no podemos obviar los grandes errores cometidos, porque los 110 escaños no son casualidad o un mero accidente, y por lo tanto hay que tomar decisiones potentes sin prisa pero sin pausa, de gran calado. Ya tocarán los homenajes cuando el tiempo y las circunstancias dejen paso a un clima más propicio para observar con cierta distancia todo lo bueno que se consiguió. Pero ahora toca un Congreso Ordinario donde seguramente tengamos que prestar más atención a lo que hemos hecho mal. Y se han hecho mal muchas cosas, casi desde el comienzo de la andadura del gobierno socialista. En especial, la pésima política de comunicación, la desconexión con la calle y la militancia, la inacción en la respuesta de los ataques del Partido Popular, la ausencia de una historia-relato de la crísis, y la falta de liderazgo y seriedad de algunos dirigentes socialistas, que han vendido más frivolidad que confianza, cuando ésta, era más necesaria que nunca. No quiero ahondar más en detalles, os remito a mis últimos artículos (y a otros más antiguos), donde he analizado los errores del PSOE, y las fallas de su organización, de su discurso, de su política de comunicación, entre otras.

    Solo quiero añadir un par de apuntes. Sobre el PSOE. Me parece insistir y persistir en el error, no haber entendido nada el simple hecho de plantear que Rubalcaba pueda ser el secretario general. Ni él, ni Carme Chacón, ni nadie que se haya codeado en cercanía con Zapatero puede representarnos con solvencia en el futuro. Tomemos ejemplo de Rajoy, quién durante 8 años tuvo que cargar con la sombra de Aznar, hasta que una crísis sistémica salvadora tapó todas sus vergüenzas. Rubalcaba gracias por tu sacrificio pero no gracias. Sobre el PSRM (vale para PSPV o PSM). Idem de lo mismo. Pero en este caso, la situación es de emergencia total. Hay que cambiar discursos y estrategias, pero oído esto en algunos dirigentes suena a excusa para ganar tiempo y medrar. Seguramente perdamos buenos políticos pero en esta coyuntura si el PSRM quiere sobrevivir debe innovar. Innovar implica primero limpiar lo oxidado, y eso solo es posible de dos maneras: con la generosidad de los primeros espadas, que voluntariamente se apartarían; o mediante la convulsión e insurrección de la militancia. Los que mandan y dirigen esta organización pueden decidir el camino para que se produzca una catarsis. Para empezar, medio centenar de dimisiones. De arriba a abajo. Hay que auditar hasta al que está en la recepción de Princesa. Quitarle poder de decisión a las agrupaciones que juegan en los congresos como sanguijuelas en busca de cuotas de poder. Apartar a los grandes medradores históricos. Solo cuando se haya hecho esto se podrá hablar de proyecto. Entonces algunos, los más válidos o voluntariosos, se podrán acercar a la sede a aportar y la militancia se movilizará.

    Una crísis representa un punto crítico, donde te puedes crecer o te puedes hundir. El PSOE y el PSRM se juegan los 8 próximos años en dos o tres meses. Hago un llamamiento a esa generosidad que el partido necesita. Renovación profunda. Vayan pensando en abrir el partido a la sociedad. Tomen ejemplo del PS francés, que abrió sus primarias al público en general. Hágase algo similar, en la medida de lo posible. Hay que recuperar la calle, y hay que implicar a los simpatizantes porque la militancia ya no da más de sí. Mayor peso a esa militancia resistente y menos mesas de camilla. La estructura no aguanta más. Si falláis, algunos nos tendremos que mudar a otro edificio. En el caso del PSRM, hay un enorme riesgo de ruptura. Si alguien se empeña un fagocitar la organización para que nada cambie que no descarte quedarse solo en el barco, con la federación en propiedad como si fuese una sociedad limitada. Un partido socialdemócrata regional alternativo emergerá de cualquier manera y los despeñará para los restos, ya sin remedio. Por eso, mejor el camino fácil, el más cabal y honrado. Dimisión inmediata de la ejecutiva del PSRM. Por favor. Ya. Necesitamos un gesto de dignidad para creer que las cosas esta vez cambiarán.

    PD: Servidor habla como simpatizante socialista y en ejercicio de su libertad de expresión, sin ánimo de ofender a nadie. Si lo he hecho pido sinceramente disculpas a quien se pudiera molestar por mis opiniones.


    domingo, 18 de septiembre de 2011

    LAS LISTAS DEL PSRM-PSOE


    Ya conocemos las listas electorales del PSRM-PSOE para el Congreso de los Diputados y el Senado. Finalmente la pugna entre secretario general y el delegado del gobierno -que terminó trascendiendo a la prensa- se resolvió con una solución de consenso: María Gónzalez Veracruz, miembro de la ejecutiva de Ferraz y del equipo de campaña del candidato Rubalcaba, liderará la lista al Congreso, relegando a Saura a un segundo lugar. Rafa Gónzalez Tovar quedaría al margen, con Ramón Ortiz encabezando la candidatura al Senado. Se cierran las listas oficialmente -con casi un 40% de rechazo- pero el debate no se ha cerrado: la herida sigue abierta y sangrando. ¿Son éstos los nombres más adecuados para representar al PSOE en la región el 20-N? ¿No son las mismas caras de siempre, las que nos han llevado de derrota en derrota? ¿Ha funcionado de nuevo la famosa "mesa de camilla" del PSRM? El desánimo cunde entre los militantes. Hay quien ya ha bautizado estas candidaturas como las de "la mayor derrota electoral de la historia del PSRM-PSOE en la región de Murcia". Todo parece indicar que así será. La cuestión es si esa derrota aplastante puede o no atenuarse "jugando" con otros nombres, con otros candidatos; la incógnita de si existe la posibilidad de que "con otros nombres" el resultado pudiese ser -a estas alturas- mejor o de lo contrario "todo el pescado está vendido de antemano".

    Ciertamente si los simpatizantes y militantes se muestran cabreados, frustrados e indignados con las "listas de la discordia" se pueden perder importantes apoyos, porque el voto de castigo existe, y en algunos foros se está empezando a proponer seriamente. Hay quienes tras conocer las listas al Congreso y al Senado amenazaban publicamente con no votar al partido donde militan desde hace décadas, mientras que otros en frío dudaban y afirmaban que de hacerlo, lo harían en cualquier caso con "pinzas en la nariz". Entiendo y comparto el hastío de muchos de estos compañeros. Pero si alguien piensa que el PSOE puede conseguir en esta región -a estas alturas- un puñetero voto más porque el cartel no lo lidere Pedro Saura, Gónzalez Veracruz, u Ortiz -y lo haga otro- se engaña. Se llame Pedro, Rafa, Begoña o "la virgen María" el relevo tampoco seduciría -con total seguridad- al electorado socialista; el resultado no sería muy distinto en las urnas. ¿Por qué? Principalmente porque estamos "encabronados" con nosotros mismos. Ya se buscaría una razón para desprestigiar publicamente a los "nuevos" candidatos, sean quienes sean, dado el estado psicológico y decandente en el que se encuentra el partido. La organización está rota, dividida, anquilosada en luchas de familias, agrupaciones y clanes: ésto impide cualquier renovación, bloquea cualquier atisbo de ilusión . El PSRM es una federación fagocitada porque mantiene una estructura rígida, caduca, especialmente proclive al clientelismo, al amiguismo, en definitiva, al parasitarismo, de la que se sirven un puñado de dirigentes desde hace demasiados años. Nada ha cambiado al respecto. El PSRM es como un coche sin motor. Da igual que el piloto se llame Pedro Saura o Fernando Alonso. El resultado será el mismo.

    Quienes están pidiendo una renovación en las listas en realidad están pidiendo una purga profunda y definitiva en el partido. Es el grito desesperado de miles de militantes y simpatizantes que se sienten reiteradamente estafados por ejecutivas que promenten cambios contudentes e inmediatos que nunca acometen porque ponen en peligro la propia superviviencia de las ejecutivas y la de sus miembros dentro del partido. Los militantes están pidiendo un gesto de honestidad y grandeza en sus líderes, una señal de esperanza. Necesitan ver que alguien con peso en la organización considera al partido por encima de su propia trayectoria o interés personal. La militancia y el electorado buscan a alguien que lidere y piense en el grupo en su conjunto por encima de cualquier factor individual. Pero los que están pilotando la nave no captan el mensaje. No se trata de simplificar o banalizar el problema; de que un nombre sea mejor que otro, sino de gestos políticos -y sacrificios- que requiere una militancia que se descompone de desesperación. A veces un gesto es capaz de movilizar y esperanzar por muy arbitral o banal que se pueda considerar. Pero el gesto debe ser genuíno. No basta con decir que no te presentas en una determinada lista pero te "quedas" en la recámara con un cargo orgánico. Eso no es generosidad ni altura de miras. Es tan malo quedarse a medias como "no hacer nada". La decepción es la misma. Si no cuidamos la moral de la tropa empezaremos a quedarnos sin tropas. Y sin tropas no hay batalla -ni cargo- posible.

    Los críticos y los "indignados" con las listas aprobadas el viernes tienen razón en el fondo de sus lamentos y sus quejas están plenamente justificadas. Pero seguramente equivocan el momento, el lugar y la fecha de la protesta, queriendo plantear una batalla que no procede en estos momentos -elecciones generales- pero que sí procederá en el próximo Congreso extraordinario del PSRM que elegirá nueva ejecutiva y secretario general. Ahí se jugará el futuro del partido. Se puede ser crítico -también ahora- y se debe dar un toque a los jerifaltes del partido siempre que se pueda. Yo mismo soy crítico con el PSRM y con el propio Pedro Saura, pero sin olvidar un dato importante, demoledor: que la mayoría de militantes de este partido ha elegido, reiteradamente, a Pedro Saura como su secretario general. Pedro no ha caído del cielo, lo han puesto ahí los militantes del PSRM. Éstas listas, lideradas por María Gónzalez, están avaladas por una mayoría absoluta de delegados de la organización. ¿Qué queremos entonces? Elegimos unas listas que luego criticamos. Quizá no solo fallen los nombres, las familias y los clanes, tambien, los propios militantes.

    El debate de los nombres es solo la punta del iceberg. Una excusa para, a la desesperada, intentar despeñar a los que se aferran al poder protegidos por la estructura caduda del partido. Sí, los socialistas murcianos estamos cabreados, frustrados y cansados de la derrota, y no nos fiamos de nadie, ni de nosotros mismos. Este sentimiento derrotista lo pagaría -en estos momentos- cualquiera que se presentara con estas siglas en la región, se llame como se llame, estando o no estando Saura, con él y sin él, por muy nuevo o renovado que sea. Hay "marcas" que nos recuerdan que el problema también es de personas pero no es solo de personas. Todos estábamos de acuerdo en que Begoña mejoraba el cartel de Saura y sin embargo consiguió menos apoyos que éste. Tenemos una clara contradicción para quienes piden renovación en la listas. Sara García es una chica joven, licenciada y con preparación académica, sin aparentes losas ni enemigos declarados en su cortísima trayectoria. Me consta que no gusta -dicen que no ha hecho nada en Madrid- y que no tiene el aprecio y reconocimiento de los militantes. Luego tenemos a María Gónzalez, que también es joven y que además está en el propio equipo de Rubalcaba, y en la ejecutiva de Ferraz con Zapatero. Dos mujeres jóvenes, preparadas académicamente y que podrían representar lo que se entiende por "renovación". Pero no gustan. Se resaltan sus defectos, su procedencia, su falta de méritos, sus ambiciones personales...tampoco valen. Entonces el problema principal no es la renovación de caras, hay algo más. De nuevo lo que en realidad se busca es una purga: de clanes, de familias, de rivales, de las caras que representan el "Saurismo", el "Tovarismo" o el "Zapaterismo". Por eso ser cabeza de cartel en estos momentos no es una suerte, es una "jodida papeleta".

    ¿Quiénes podrían ir en unas listas alternativas? Hoy por hoy: si pones a alguien nuevo tendrá como "pero" que no lo conoce ni dios. Si pones a alguien joven que es "inexperto". Si pones a un dirigente experimentado dirán que "lleva muchos años viviendo de la política". Si pones a fulano de tal agrupación las otras agrupaciones dirán que tienen más peso y prioridad, o menos, y que no es justo. Si eliges a Pedro es que "es un inútil" -reconociendo que los militantes del PSRM lo son por elegirlo-, si eliges a Rafa Gonzalez Tovar es porque "se le acaba el chupe de la delegación", si eliges a María es porque "el padre la ha enchufado", si vuelve Ortiz es porque "quiere un retiro dorado", etc. Quizá éstas críticas, al menos algunas, sean fundadas. Puedo compartir algunas, otras no. Pero en realidad estamos queriendo derribar personas cuando lo que hay que tirar de arriba a abajo es el proyecto, con personas incluídas si así se decide. Pero esto no toca ahora, tendrá su momento. Siento decir que no podemos -y no debemos- tirar abajo el proyecto de Rubalcaba por inquina a Saura, Rafa, María o Sara. Ya llegará la hora en un futuro congreso extraordinario de exigir responsabilidades si procede.

    ¿Caras nuevas para el mismo proyecto? ¿Para cambiar de caras no habría que cambiar antes de proyecto? Si los que exijen profundos cambios y renovaciones en las listas piensan que "otros" deberían liderarlas se equivocan. La derrota será de tal envergadura que esos nombres quedarían -y quedarán- inhabilitados para líderar el partido en un futuro, de por vida. Saura y Ortiz pintan muy bien en esa lista. Pintaba perfectamente Gónzalez Tovar. Creo que María comete un enorme error aceptando ir de cabeza de lista. Ella es la única que, al menos sobre el papel, tenía cierto recorrido en el futuro, aunque ultimamente estaba levantando muchas antipatías heredadas de los enemigos de su padre. Liderar una lista abocada al desastre electoral te pone en una situación cercana al punto y final. Cualquier otro nombre -de la familia de los renovadores- hubiese significado su entierro y olvido político, dado los resultados que se esperan. ¿Con qué cara se puede presentar en primavera un candidato a secretario general que apenas ha conseguido un 20% del voto en la circunscripción murciana? Quienes piden cambios ahora, renovaciones y purgas inmediatas, se equivocan de momento y de lugar. No procede. Y quienes lideran las listas, críticas aparte, hay que reconocerles que ponen la cara y el cuello para que se lo corten en nuestro nombre. Los murcianos volverán a darnos una patada y será en sus traseros. Si les compensa el sueldo y el viaje a Madrid es otra cosa. Hay que reconocerles también cierto grado de compromiso y valentía. Seamos prácticos. El 20-N el partido lo juega Rubalcaba, y los votantes mirarán a Rubalcaba, no a los representantes por Murcia; salvo que nosotros mismos pongamos el foco en ellos para descargar nuestra rabia y frustración por las sucesivas derrotas.

    Seamos todavía más prácticos. Los socialistas murcianos tendremos muy pronto la oportunidad de elegir nuevo proyecto, nuevo secretario general, y nuevas personas. De arriba a abajo. Con nuevas caras, las mismas caras, o mejores caras. Lo decidirán como siempre los militantes, los mismos que eligieron en el último Congreso al señor Saura, los mismos que apostaron por Begoña, los mismos que el viernes se expresaron a través de sus delegados y apostaron por una lista que curiosamente a nadie convencía. No hay mal que por bien no venga por las razones que he expuesto. Pero mientras llega el congreso extraordinario los propios militantes y las propias agrupaciones tendrán que reflexionar profundamente sobre cúales serán sus prioridades: ganar una cuota de poder y un cargo dentro de partido o ganar unas elecciones. Hasta ahora no solo los "Sauras" han pensado en lo primero por encima de lo segundo, gran parte de la militancia ha jugado a lo mismo. Que reflexionen los militantes porque serán ellos los que decidirán cómo, dónde y cuando se renovará definitivamente este partido. Mientras tanto no estaría de más recordar que nuestro rival político tiene un nombre. No se llama María, Pedro, no se llama Ramón. Se llama Partido Popular.

    miércoles, 25 de mayo de 2011

    ANÁLISIS DE LA DERROTA DEL PSRM-PSOE: PASADO, PRESENTE Y FUTURO


    El Partido Popular de la Región de Murcia volverá a gobernar 4 años más en la comunidad autónoma, y lo hará con una mayoría más aplastante si cabe, alcanzando 33 diputados en la asamblea regional frente a los 11 de los socialistas, que pierden 4 escaños de los 15 que obtuvo en las anteriores elecciones. Además los populares gobernarán en la práctica totalidad de los ayuntamientos de la región, con abrumadoras mayorías, con un durísimo castigo para el PSRM en las 3 grandes ciudades, Murcia, Cartagena y Lorca. Los socialistas rompen una vez más su suelo electoral, en una carrera cuesta abajo en la que se siguen perdiendo apoyos en el electorado murciano, con el agravante de que se ha evaporado el escaso poder muncicipal que les quedaba, con la perdida de algunos gobiernos locales tan importantes como históricos. 33 diputados del PP frente a solo 11 diputados socialistas es un balance que no esperaban ni los más pesimistas. Llega, de nuevo, el momento de la reflexión. ¿Qué está pasando en la Región de Murcia y por qué los socialistas pierden en cada elección la confianza de un mayor número de ciudadanos, hasta convertirse en un partido residual y defenestrado por los murcianos? Hablaré en primer lugar de las cuestiones de fondo que explican la debacle para terminar reflexionando sobre los defectos estructurales de la organización socialista y los pasos que a mi modo de ver se deben dar en el futuro inmediato.

    Existen varias explicaciones, varias respuestas que explican la hecatombe del socialismo murciano, pero la primera de éstas origina por defecto las demás. El PSRM-PSOE ha perdido las siglas PSRM, que es tanto como perder su nombre, su identificación y sus orígenes, su propia autonomía. Los socialistas murcianos no tienen un discurso propio, es obvio, porque éste no está cimentado en las particularidades, demandas y necesidades del electorado murciano, sino en la propia complacencia y en el discurso oficial que se diseña a más de 400 kms de distancia, en Madrid. El PSRM-PSOE se ha empeñado en representar a José Luís Rodríguez Zapatero y no a la ciudadanía murciana, a la que se debe. Un partido que prefiere defender los intereses de su partido en Madrid por encima de los intereses de sus propios electores y simpatizantes (y por lo tanto de sus propios intereses como federación y partido) necesariamente debe cosechar sucesivos fracasos electorales, cada vez más rotundos en elecciones regionales y locales. Sobre este eje, el Partido Popular ha visto facilitada su labor de gobierno en la región y de oposición al gobierno central. De un solo golpe, los populares derribaban a Zapatero y de rebote a los socialistas murcianos.

    Si los socialistas a nivel nacional han acusado a los populares de convertir la campaña autonómica y municipal en una primera vuelta de las elecciones generales, en la región de Murcia los socialistas llevan años aplicando precisamente la receta de desarrollar como eje principal de su actuación política la defensa de los intereses de su partido en clave nacional. Mala decisión ésta cuando la primera actuación de Zapatero fue la derogación del trasvase del Ebro. Torpeza de Saura, más empeñado en trabajar desde Madrid y salir en la foto con el presidente que en fortalecer el partido, y torpeza la de la candidata socialista Retegui, que en su primera entrevista se retrataba de la peor manera posible a la pregunta de "a quién admiraba más" respondiendo con el nombre del líder político peor valorado de la historia de la región de Murcia, el señor Zapatero. No confundamos tomar distancia y jugar inteligente con traicionar a tu partido y a tu secretario general, no se trata de renegar de todas sus decisiones. No hacía falta llegar a tanto. Un ejemplo clarificador de la política “seguidista” de los líderes socialistas: en 8 años, jamás hemos escuchado a los socialistas murcianos criticar, denunciar o cuestionar, siquiera someramente, una sola decisión del presidente del gobierno. No se trata entonces de responsabilizar al presidente Zapatero de los males del PSRM por mucha influencia que haya tenido en el devenir de los socialistas murcianos, pues ha sido el PSRM quien ha decidido cargar con el peso de algunas polémicas decisiones del gobierno central, con su silencio y su complacencia. Un apoyo crítico hubiese sido un paso suficiente, cuando éste hubiera estado justificado.

    Como consecuencia de una errónea estrategia política, desarrollada y defendida a ultranza por el secretario general Pedro Saura, muy cercano y hombre de confianza del presidente del gobierno, el PSRM-PSOE se ha terminado convirtiendo en un partido sin rumbo, sin identidad y sin una agenda propia, donde el mérito se ha medido en función de quién era más condescendiente y servicial con la ejecutiva socialista de Ferraz, asumiendo las sucesivas ejecutivas de Princesa una posición mercantilista y espúrea, donde muchos de sus miembros (con honrosas excepciones) medraban con el único objetivo de mantenerse, promocionar y ascender dentro de la propia organización. El PSRM renunció hace mucho tiempo a convencer y liderar un proyecto sólido, alternativo y autónomo conformándose con las migajas que se repartían desde Madrid, y por eso el partido ha acabado convirtiéndose en un medio de subsistencia económica para medio centenar de personas, las mismas caras que se repiten desde tiempos inmemorables, que van rotando de responsabilidad en responsabilidad, protegiéndose los unos a los otros, bajo el paraguas de la indiferencia de Ferraz, obstaculizando sistemáticamente la renovación de la organización.

    El PSRM-PSOE mantiene el mismo discurso y las mismas caras desde 2004, con algunas variaciones estéticas de poca relevancia, que no convencen ni a la propia militancia. No se ha variado una coma el argumentario de la primera gran derrota de los socialistas y por lo tanto, a nadie debe extrañar que los murcianos sigan dando la espalda al proyecto político del PSRM-PSOE. Es como si la ejecutiva socialista no hubiese aprendido de sus errores y se obcecaran en perpetuar posiciones ampliamente censuradas por los ciudadanos de la región de Murcia. Por ejemplo no hay un discurso sólido en materia de agua, una de las principales preocupaciones de los murcianos, y nos guste o no, una seña de identidad para esta tierra, y que define las simpatías políticas de millón y medio de conciudadanos. Primero defendimos los trasvases, después las desaladoras, y ahora no se sabe qué, parece que ninguna de las dos cosas. Porque nunca tuvimos una posición que no fuera la que se dictaba desde Madrid. Si no tenemos una posición propia sobre determinados temas y no sabemos responder a las principales preocupaciones de los murcianos en clave regional, por mucho que sean debates interesados impuestos por el Partido Popular, cualquier iniciativa está destinada a fracasar irremediablemente. Desgraciadamente no podemos dejar de hablar de lo que el PP quiere que hablemos, pues domina todas las instancias y medios regionales, y tiene muchos recursos a su disposición.

    Ciertamente Zapatero ha sido el peor embajador para los socialistas del PSRM-PSOE. Por eso se entiende menos esa obsesiva defensa enrocada de todas sus decisiones. Si bien Zapatero ha sido el presidente que mejor ha tratado esta región presupuestariamente no es menos cierto que siempre ha dejado mucho que desear en el trato institucional y la cercanía emocional que los ciudadanos agradecen y tienen en cuenta a la hora de votar; los murcianos nunca han sentido el calor de su presidente del gobierno. En Murcia siempre hemos tenido la sensación de que, acertando o no, Moncloa siempre antepuso los intereses de otras comunidades a los nuestros. Nuestros líderes deberían haber tomado mayor distancia con el presidente del gobierno, para que el electorado murciano pudiese apreciar la autonomía de ambos proyectos, a pesar de las lógicas coincidencias de fondo, evitando que la marca PSRM se diluyera excesivamente en la figura y el porvenir del propio Zapatero. La docilidad de la federación socialista murciana no ha contribuido a proteger las políticas de Zapatero, todo lo contrario. Como siempre se ha defendido que su postura era la correcta, los murcianos han llegado a la conclusión de que el PSRM-PSOE era un partido seguidista y acrítico, y por lo tanto no tenía credibilidad alguna cuando defendía medidas (la mayoría) que beneficiaban a los murcianios, pues se endosó a la federación murciana el san benito de “perro de su amo”.

    El socialismo murciano hubiese ganado credibilidad de haber puesto en entredicho algunos movimientos políticos del gobierno central, a pesar de un apoyo general y mayoritario a la mayor parte de sus propuestas, como no podía ser de otra manera. Moncloa y Ferraz hubiesen modulado, matizado y acertado con algunas decisiones controvertidas de haber tenido enfrente a una federación socialista capaz de conjugar la defensa de posiciones no coincidentes y de prestar al mismo tiempo un apoyo condicional y crítico. Zapatero siempre tuvo la presión en la nuca de Barreda, Vara y Montilla, como antes la tuvo de Chaves e Ibarra, pero nunca de Saura. Nunca de los socialistas murcianos. El escaso peso de la federación socialista no es excusa. Si en Ferraz no nos han considerado por el menor peso de esta federación, razón de más para levantar la voz y arriesgar con un proyecto político más atrevido, fuera de los guiones escritos en Ferraz. En definitiva hay que trabajar, cambiar y modular mensajes, estrategias y posiciones políticas para hacerlas cercanas a los intereses de los murcianos, y para ello tenemos que reclamar nuestra autonomía. Hasta aquí los análisis de fondo, de mensaje, de concepto. Habrá tiempo para profundizar más.

    Vayamos a los defectos internos del propio partido. La actitud condescendiente del PSRM con el PSOE, la oposición a las principales demandas de la sociedad murciana, y la escasa regeneración interna del partido, han ocasionado las peores derrotas de la historia de la organización y lo que es peor, han terminado por impregnar a toda la militancia de un halo de impotencia y frustración que anticipa, si no se toman medidas contundentes y ejemplarizantes, la descomposición del partido. La militancia exige una depuración total de responsabilidades. No se trata de que los que vienen reflexionando los últimos 8 años vuelvan a reflexionar. Es claro y notorio que reflexionar no es una cualidad inherente a la ejecutiva actual, no es lo suyo. Un gesto de dignidad en forma de dimisión conjunta de la ejecutiva sería el mejor de los comienzos para una verdadera renovación en el socialismo murciano. Aferrarse al cargo solo denota el miedo y el vértigo de perder posiciones de influencia y poder, que no hacen sino confirmar las sospechas de la militancia. Unas decenas de hombres y mujeres que se parapetan en sus cargos y se niegan a dejar paso.

    Tampoco entendería la militancia y menos aun el electorado murciano que viejas glorias y altos cargos del partido se promocionaran como recambios de un nuevo proyecto político. Las ideas son importantes, pero quien las defiende también, la cara es el primer mensaje de un proyecto, en marketing sabemos que la forma es tan importante (o más) que el fondo. Un candidato o una ejecutiva es un mensaje y una propuesta política por sí misma, sin abrir la boca. Por eso es tan importante la renovación de caras además del debate de ideas. Algunos políticos que llevan pilotando la nave socialista más de 20 años no pueden representar la ruptura con el pasado reciente que este partido necesita. Los secretarios generales de las principales agrupaciones también deben asumir responsabilidades. La depuración debe ser profunda y generalizada para que la reflexión pueda tener lugar sin la influencia de los pesos pesados que han dirigido el partido, y bloqueado su renovación. No se trata de rejuvenecer el partido ni de renunciar a la experiencia de muchos cargos orgánicos, que a buen seguro tendrán mucho que aportar. Se trata de renovar unas caras que los murcianos ya han condenado con su indiferencia y en las que no volverán a confiar aunque el discurso sea radicalmente distinto: no se fiarán. En el nuevo proyecto político del PSRM deben sumar los mayores, los más jóvenes y los menos jóvenes pero la vieja guardia debe dar un paso o dos atrás. No pueden ser la imagen de un nuevo proyecto.

    El PSRM-PSOE debe acompasar su regeneración con los cambios que se sucederán a nivel nacional. El PSOE renovará líderes y proyectos en un hipotético Congreso Federal Ordinario o Extraordinario, y el PSRM-PSOE no puede quedarse atrás. Debe aprovechar ese impulso para volver a generar ilusión en su electorado. Estamos a tiempo de recuperar la confianza de los murcianos. Pero todo o casi todo debe cambiar. Quizá los socialistas deban replantarse algunos contenidos aunque los hayan combatido estos últimos años. Otros partidos y otras federaciones lo han hecho, y tendremos que hacerlo seguramente con un paso previo, absolutamente necesario: empezar pidiendo perdón a la sociedad murciana por haberles fallado. Los murcianos se divorciaron de los socialistas hace 8 años cuando los españoles empezaron a reconciliarse con el partido a nivel nacional. Entonces tuvimos que cambiar o modular el paso pero no lo hicimos. Años después tampoco, cuando la experiencia nos decía que teníamos que transformarnos a fondo. No defendimos con brillantez nuestras alternativas, ni supimos explicarnos como los murcianos merecían. Si hacemos autocrítica y empezamos por reconocer los errores en público, quizá los murcianos empiecen a reconciliarse con nosotros, a vernos como amigos y no como enemigos de esta tierra. Solo entonces empezarán a escucharnos. Solo entonces nuestras propuestas serán tenidas en cuenta. Solo entonces, tendremos influencia y poder para convencer.

    La campaña electoral de los socialistas ha sido francamente mejorable pero no es razonable cargar el peso de la derrota sobre las espaldas de Begoña García Retegui. En 8 meses no es posible enmendar el paso de 8 años. El secretario general debería haber asumido la responsabilidad de su gestión asumiendo el cartel electoral o de lo contrario haber renunciado a su cargo con anterioridad para propiciar un verdadero cambio. Begoña nunca debió aceptar el encargo, una trampa envenenada. Una de las mejores diputadas se ha inmolado no se sabe por qué razón, cuando no era su momento ni su lugar. Begoña, por falta de tiempo o por un error de apreciación, no ha variado una coma el discurso de Pedro Saura. Hemos visto una Begoña contenida y maniatada cuando esperábamos que demostrara su cara combativa. Begoña ha jugado a ser Saura, y para ser Saura, nadie mejor que el propio Saura. La campaña ni siquiera ha servido para poner sobre la mesa los cimientos de futuros éxitos electorales. Tiempo perdido. No haber explicado en campaña las diferentes competencias a manos de las distintas administraciones es un error imperdonable. Hoy muchos murcianos siguen pensando que la responsabilidad de los problemas en sanidad, educación, dependencia, urbanismo, empleo, comercio, y tantas otras competencias, es exclusiva del gobierno central. Haber conseguido aclarar estos conceptos, cuyo desconocimiento popular permite el caldo de cultivo para las manipulaciones del PP, hubiese dado valor a la campaña a pesar de la derrota. La información y la pedagogía en este sentido (y en otros temas) es la base para que los ciudadanos, cuando empiecen a escucharnos, puedan además empezar a entendernos.

    Zapatero, la crisis, el paro, los movimientos del 15-M, la fortaleza del PP, el control de los medios de comunicación regionales, la derogación del trasvase del Ebro, la corrupción ejercida en algunos ayuntamientos socialistas, la defensa de los recortes del gobierno central y la crítica a los recortes del gobierno regional, muchas son las razones colaterales que explican el descalabro del PSRM. Éste ha sido una tónica a nivel nacional, con un PSOE castigado en las urnas en todo el territorio, pero no puede constituir excusa, cuando ya se perdía estrepitosamente en la región mientras en otros feudos se ganaba con solvencia con las siglas del puño y la rosa. Perder por 10 puntos no es lo mismo que perder con una diferencia de 40. Perder consecutivamente tantas elecciones, con resultados descendentes, es algo insostenible. Por eso es necesario partir de cero, renovar las estructuras del partido, dotarlo de vitalidad, y abrirlo a la sociedad. Imprescindible la formación de la militancia, el entrenamiento de nuestros candidatos, la especialización de los equipos de trabajo en el partido. Empezar de cero tiene la ventaja de que no hay límites ni condicionantes, todas las ideas son bienvenidas, todos importamos, todos somos iguales. El proyecto debe iniciarse con unos líderes pero debe dar valor a todos los militantes, del primero al último. Todos debemos sentirnos importantes. Pero el tiempo apremia.

    Un nuevo escenario se abre a pesar del panorama sombrío que deja al Partido Popular con la mayor concentración de poder autonómico y municipal jamás conocido en democracia. Es una ventaja que tienen pero también una enorme responsabilidad. Los cambios a peor pueden constituirse en oportunidades si el partido logra regenerarse y culmina una reconciliación con la sociedad murciana. Las oportunidades vendrán y habrá que saber aprovecharlas. De camino, recortes y ajustes sociales sin precedentes que deberán asumir las comunidades autónomas y ayuntamientos, casi todos en manos del PP. Valcárcel no podrá culpar a los socialistas de Castilla La Mancha y de Aragón del bloqueo al trasvase del Ebro y el mantenimiento del Tajo que con toda seguridad no podrán acometer y mantener. El PP murciano tendrá un problema considerable si Rajoy llega a gobernar, pues las exigencias y demandas para con el gobierno de Zapatero han sido tan altas que la no construcción del tubo del Ebro o el impago de la mareante cifra de 4.200 millones de euros de deuda histórica dejaría en muy mal lugar a los populares. Si Valcárcel como parece probable emigra a un ministerio en caso de victoria del PP en las generales o a Europa en caso de derrota, la sucesión puede sangrar a una organización unida en público pero muy dividida en privado. Ahí, entonces, a un año vista, el PSRM debe llegar renovado y fuerte. No queda tanto, por eso el tiempo apremia.

    La catarsis que el partido necesita no puede hacerse esperar. Debemos hacerla con exigencia pero con la comprensión y la generosidad que una organización como la socialista requiere. No podemos cerrar heridas abriendo otras. Tengamos tacto pero que la militancia descontenta no de un paso atrás. La actual ejecutiva y los secretarios generales tienen en su mano hacer fácil este tránsito. De ellos depende que el nuevo proyecto sea viable o que vuelva a encallar una vez más. Algunos militantes indignados ya se están movimiento con manifiestos. Es ahora cuando los dirigentes socialistas deben demostrar su lealtad al partido. Estaremos vigilantes. No valdrán paños calientes esta vez, ni medias soluciones, ni soluciones negociadas. El futuro del PSRM-PSOE no se volverá a decidir, nunca más, en las famosas mesas de camilla. Que lo tengan en cuenta. No hay vuelta atrás.

    jueves, 19 de mayo de 2011

    RUBALCABA EN MURCIA

    jueves, 17 de marzo de 2011

    SIN PLURALIDAD INFORMATIVA: UNA CAMPAÑA ELECTORAL DE 4-8-12-16 AÑOS



    Si echamos un vistazo a los medios de comunicación de la región de Murcia, y a las ofertas informativas que disfrutan los murcianos, llegamos a una rápida conclusión: en esta región no existe la pluralidad informativa. Un murciano, un cartagenero, o un lorquino, solo conoce en clave local y regional lo que cuentan 2 grandes periódicos, La Verdad y La OpiniondeMurcia, fuertemente subvencionados y sostenidos por el gobierno regional, amén de pequeños periódicos y revistas de corte local dependientes en la misma medida de la generosidad de los ayuntamientos o de entidades privadas, muy cercanas al Partido Popular. Si nos fijamos en la televisión, la abrumadora mayoría de opciones conservadoras en la TDT dibuja un panorama donde la pluralidad informativa, de nuevo brilla por su ausencia, con una televisón pública murciana partidista y manipuladora, a imagen y semejanza de Telemadrid o Canal9. Mismo panorama en las radios, gracias a unas licencias sospechosamente repartidas de nuevo por el gobierno regional. Ni siquiera la cadenaser, otrora único azote del PP murciano, resiste el embite, pues a día de hoy parece ser un tentáculo más del gobierno regional. Cada día se parece más a La Cope y es una pena. Queda dicho.

    La izquierda, el centro izquierda, o el centro-independiente no existen informativamente en la región de Murcia. Los ciudadanos solo reciben una versión, y siempre la misma versión, la del Partido Popular. Y lo llevan haciendo desde hace más de 16 años. Y aunque es cierta la versión de que la enorme mayoría absoluta del PP se explica también por otras variables, es sobre ésta que se sustenta todo lo demás, el monopolio informativo, la propaganda y las campañas de marketing consiguientes, que han modelado a voluntad del PP las conciencias, gustos y preferencias de los murcianos. Es tan hondo el trabajo informativo que esta tierra es la única comunidad donde por ejemplo, Mariano Rajoy aprueba en valoración política. Esta es una prueba de que se ha machacado la conciencia crítica de los ciudadanos. Por eso cuando empecé a acercarme a la política, muy joven, una de mis primeras "demandas" o "impresiones" en los debates y tertulias que tenía con compañeros y amigos socialistas era la necesidad de crear un grupo de comunicación potente y alternativo en la región de Murcia. Allá por el año 2001 recuerdo que defendía con entusiasmo que el PSRM (o sus circulos de influencia) debía aglutinar y organizar, casi patrocinar (desde la trastienda claro), un grupo de comunicación alternativo que otras comunidades disfrutaban, por interés político pero también por salud y regeneración democrática. Sin pluralidad informativa no existe control sobre el poder, y entonces se producen abusos que no se denuncian. Sin pluralidad informativa todo esfuerzo político es inútil, no solo porque el mensaje no llega a los ciudadanos (es bloqueado interesadamente) sino porque es aplastado y ridiculizado en editoriales y artículos partidistas, eso sí, vestidos en "diarios independientes de la mañana", o en revistas o panfletos financiados por los empresarios afines al poder regional y local.

    10 años después la izquierda murciana y los ciudadanos progresistas de esta región estamos condenados a comprar La Verdad para obtener información local, y algunos, por candidez o ignorancia, incluso han caído en la trampa del discurso oficial pertinentemente filtrado a los medios. Son La Verdad y La OpinionMurcia (pero no solo ellos), los voceros oficiales del discurso del PP murciano. Manuel Buitrago es el principal hacedor y ejecutor de la campaña Agua para Todos, así como Ángel Montiel, otrora respetado artículista de progreso, es el gran enterrador del socialismo murciano, al que todavía golpea 16 años después de su ruptura y erosión , mientras trata con suma plácidez y condescendencia al presidente Valcárcel. Cuando conocíamos que los directores de estos medios de comunicación acudían a la boda de cierto empresario del ladrillo en jet privado, o que eran objeto de un baile "agarrado" con el novio en la fiesta nupcial, nos dábamos cuenta de que en este putiferio todos estaban en el ajo. El enorme desequilibrio informativo en la región hace imposible no solo la alternativa, sino la crítica. Tenemos a nuestra ciudadanía aborregada, dormida, anestesiada, por los cantos de sirena del discurso oficial. La situación es democráticamente grave.

    Vegamediapress, murciacrítica, azogue, este blog, otros blogs, facebook y twitter son las únicas herramientas de información alternativa que tienen los murcianos críticos. Y a pesar de su éxito, tenemos que reconocer que es muy relativo, pues solo llega a una élite de personas, a un porcentaje insignificante pequeño de murcianos, lo que impide calificarnos como alternativa real; no llegamos a eso, más que lo intentemos y nos pese. Somos una pequeña trinchera que responde a los cañonazos de los grandes con piedras diminutas. Por eso es necesaria una reflexión a medio plazo sobre la conveniencia de empujar el nacimiento de un gran medio de comunicación de corte progresista en la región de Murcia. Hay grandes periodistas dispuestos a sumar. Seguro que hay empresarios que gustosamente colaborarían. Contactos políticos que mover. Y sobre todo miles y miles de lectores que gustosamente pagarían un euro por un diario alternativo, el que pagan por el panfleto partidista de turno del Partido Popular. Las dificultades son muchas. Hay crísis. Pero no hay que apresurarse, no se conseguirá en cuatro días. Pero hay que moverlo ya, plantearlo, marcarlo como prioridad, buscar financiación, plataformas, apoyo, periodistas, gente comprometida, colaboradores. Desde internet, desde la radio, desde un periódico de papel. Hay formas de crear, sin demasiado dinero, un medio de comunicación fuerte, que aglutine y sume a todos esos pequeños islotes que resisten a la propaganda oficial. Puede nacer un pequeño proyecto para después hacerse grande, progresivamente, con el tiempo.

    Hasta entonces que nadie se escandalice de que el PP consiga el 60% de los votos y el PSOE no toque suelo o que los ciudadanos no conozcan las propuestas de IU. Ni Begoña, ni Rubalcaba, ni Obama, ni el mismo Jesucristo sobreviviría a un monopolio informativo donde las 24 horas te están dando estopa al tiempo que ensalzan la figura del César Valcárcel. No es posible optar a una victoria con dos o tres meses de campaña electoral cuando el rival político lleva 4-8-12-16 años en campaña, subvencionada y por obra y gracia de los medios de comunicación "independientes". Día sí, día también, impactando, golpeando a la opinión pública. Hay que unir esfuerzos, ideas, proyectos. Me preocupa que nuestras fuerzas, que son pocas, se difuminen. Somos pocos pero separados, islotes inconexos. ¿Por qué no sumar y hacer algo grande, que tenga visibilidad real? Quiero dejar abierto el debate a ver si a alguien le da por reflexionar sobre este asunto y no es la primera vez que lo hago, mis lectores lo saben. Sin prisa pero sin pausa. Es el pilar de cualquier alternativa, si es que aspiramos a ser alternativa. Yo sigo sin resignarme a vivir en una región comandada por el neoconservadurismo, el lobby de la Croem y la Iglesia Católica.

    martes, 1 de marzo de 2011

    LISTAS ELECTORALES DEL PSRM-PSOE PARA LA ASAMBLEA REGIONAL Y EL MUNICIPIO DE MURCIA


    Ya conocemos las listas oficiales del PSRM a la Asamblea Regional y al ayuntamiento de Murcia.

    Mi valoración se resume la expresión "el movimiento va en la buena dirección pero es insuficiente." Es público y notorio que el aparato del partido y la presión de las agrupaciones dificulta que la renovación sea total, y que los mejores copen las listas. Habrá quién vea la botella medio llena o medio vacía. Habrá quién note que falta algún nombre o que sobra alguno. En cualquier caso, es un paso adelante, aunque los simpatizantes y militantes esperaban más. Buitrago, redactor jefe de La Verdad, dice que Begoña ha estado atada de manos para configurar las listas. Eso era algo que muchos sabíamos que iba a pasar, no es ninguna exclusiva. López, candidato a la alcaldía de Murcia, representa una misma apuesta y dirección, un esfuerzo renovador que se queda a medio camino, y que plantea algunas dudas. Se ha dado juego a algunas caras jóvenes en ambos casos, aunque para muchos será un gesto insuficiente dada la necesidad de renovación del partido. Será el tiempo el que diga si se ha acertado o no con los nombres. Reconozco que no conozco la valía personal y política de muchos de los aspirantes a diputados y concejales. Begoña y Pedro han presentado a sus peones para el juego electoral, ya es oficial y definitivo. ¿Cómo lo valorarán los electores?

    Ahora como siempre, me interesa vuestra opinión.

    martes, 17 de agosto de 2010

    LA POSIBLE CANDIDATURA DE JESÚS NAVARRO, EL FACTOR "X" QUE CONVULSIONA AL PSRM


    Jesús Navarro suma apoyos, principalmente en las bases socialistas, de manera vertiginosa. La permanencia de Saura en la secretaría general genera un descontento (una enorme desconfianza) en esas bases que nutren el poco músculo social que atesora el partido. Es por ello que el osado alcalde de Calasparra es visto con buenos ojos en los sectores más críticos y desánimados del partido, ya que por su carácter, lo creen capaz de cortar cabezas y aplicar una verdadera renovación del partido, que piensan no se produciría con el candidato de Saura. Sobre Begoña García Retegui pesa precisamente que sea la candidata de la ejecutiva, aunque tiene la simpatía y el reconocimiento de todo el partido. Se empieza a desconfiar de que sea adecuada, y corre el peligro de aparentar ser una sumisa o una "mandada" de Saura y/o Ferraz. Mal comienzo cuando sabemos que el principal caballo de batalla y la primera de las reivindicaciones del cambio debe descansar en romper el cordón umbilical con Ferraz y empezar a tomar decisiones independientes (aunque leales) desde Princesa, sin tutelas. ¿Una candidata que se sacrifica en la derrota por su partido es un buen comienzo? Difícil movilizar así, aunque Begoña es capaz de todo.


    Los movimientos tácticos se suceden, aunque en silencio, desde la aparición de un factor "x" llamado Jesús, regidor de Calasparra, invencible elección tras elección. Navarro crece, y seguirá creciendo, hasta el punto de poner en peligro la hoja de ruta de Saura. Puede que su aterrizaje, todavía por confirmar, tenga que obligar al delegado del gobierno a torear, al ser el que más posibilidades tendría de lograr la victoria del sector oficialista frente a la amenaza de Navarro (aunque Rafa parece que suena como cabeza de lista para las generales de 2012). No lo descarten si finalmente el de Calasparra da el paso. Jesús Navarro lo sabe y por ello en las primeras declaraciones en las que mostró publicamente sus intenciones incidió con vehemencia en que el delegado "está bien donde está", apostando por su continuidad en el cargo, un recado envenenado que no venía a cuento y que muchos entendimos a las primeras de cambio. Lo que llamamos "marcar el terreno", por lo que pueda pasar, porque no ve en Begoña, Joaquín y compañía rivales de suficiente entidad. A día de hoy, el duelo de pesos pesados, el verdadero choque de trenes es "Gonzalez Tovar VS Jesús Navarro". ¿Se atreverán los primeros espadas o se enfrentarán dos delfines para no herirse de muerte?


    Jesús Navarro representa un socialismo "derechizado", a imagen y semejanza del ejercido por los Navarro y Escudero antaño, un perfil más murcianista, y de verborrea más contestataria, capaz de levantarse contra Madrid, y aunque con cierta sensibilidad social, poco simpatizante de movimientos más "izquierdistas". Muchos dicen que no es de fiar precisamente por algunas políticas que ha venido desarrollando en su municipio, muy centradas en el ladrillo. No es, desde luego, un candidato moderno y de futuro, un fiel servidor del nuevo socialismo "zapaterista". Pero la pregunta es, ¿eso es un "pro" o una "contra" en esta región? Si este señor mañana "vocea" a favor de los trasvases y pone algún "pero" a Zapatero, la cosa podría funcionar. ¿Pero está lo suficientemente preparado intelectualmente Navarro para ciertos debates de altura? Queda la duda, por los menos. La incognita es de quién se rodeará y qué piensa de algunos temas centrales, hasta qué punto de ruptura quiere llegar, y si va con todas, o si va a pactar. Habrá que esperar.


    Creo sinceramente que las bases socialistas están cansadas de pactos, de delfines, de negociaciones bajo mano. Quieren gente valiente y decidida, aunque se pueda pecar de ambición personal, y el candidato no tenga un perfil del todo idóneo. Necesitan un golpe sobre la mesa que los despierte, pero de los de verdad, la piedra en el estanque de Saura no resuena, porque el estanque está helado. Reanimación, por las buenas o por las malas. Es casi ya, perdonen la expresión, "más cosa de cojones (ovarios) que de ideas", porque en realidad, basta tener dos o tres muy claras para alcanzar algo de éxito, ahí tienen el ejemplo de Aguirre, la persona más simple y "plana" del mundo, que sobrevive a base de machacar y repetir esas dos o tres simples ideas que tanto calan y gustan en la sociedad madrileña. Al final, los ciudadanos quieren pequeños "furhercitos" aunque tengan mucha paja en la cabeza; gusta mucho más un "pecho-caliente" como Aguirre, Areces o el propio Camps (con todos sus defectos) que unos pecho-fríos (como Gómez, Alarte o Saura) por mucha preparación y curriculum que tengan. A unos se les entiende, aunque digan tonterías, o otros, ni se les escucha, aunque estén disertando con calidad intelectual. Da que pensar.


    Sea quien sea el candidato, debe cuidar mucho ese perfil para no caer en intelectualismos, y trabajar mucho el don de gentes, el ser campechano, abierto y hasta políticamente incorrecto. Bono, Barreda, Marcelino Iglesias, Ibarra, y otros etc, siempre lo han sido, guerreros, incómodos, y no por ello desleales. Ese es el perfil que tendría peso en Murcia. Otro alternativo, el de joven contestatario e independiente. ¿Existe? No lo sé, a día de hoy, no. Mientras tanto Navarro aglutina esa masa descontenta, cansada de las repeticiones en las listas, y de las derrotas electorales. No convence por su carisma, capacidad o cualidades (aunque las tiene) sino porque representa la voz de las bases, y eso, en este partido, ya es un paso adelante. Respeto y admiro que salga gente a la palestra, aunque sea por un ataque de orgullo y personalismo. Yo animo a Jesús a que se lance al ruedo porque todos ganaremos. Legitimará, de verdad, al ganador, y si es del sector oficialista, mucho más. No hay que huir de las primarias, es preferible enfrentar ideas directa y publicamente, que hacerlo a navajazos por debajo, destrozando la escasa unidad de partido. Esta vez, que todos vayan de cara.


    ¿Es este artículo una declaración de apoyo a Jesús Navarro? No lo es. No es mi candidato; a día de hoy no tengo ninguno, aunque el delegado del gobierno es hoy el más capaz de cosechar una derrota "más que digna". Pero me puede convencer el bueno de Jesús, aunque lo tiene más díficil que otros. Nos puede convencer. Estaré atento a las ideas, a los debates, y a las candidaturas, me interesan mucho. Puede que Navarro no se presente, aunque sería una enorme decepción. No hay cosa que cabree más a la militancia que los valientes que se acobardan en los últimos minutos. Zapatero no se acobardó con Bono. Valcárcel no se acobardó con Calero. Tenían las de perder pero ganaron. Otros perdieron pero salieron reforzados y ganaron poco despues. ¿Representa Navarro esta oportunidad? A día de hoy no lo veo, pero mañana, quien sabe. Las bases no están con la ejecutiva, aunque la ejecutiva pueda lograr la victoria de su candidato. Por eso la ejecutiva se debería apartar. Y el que se quiera posicionar, que nunca lo haga como sacrificio al partido sino por convencimiento. Y por favor, fuera tácticas, fuera estrategias, el que tenga que salir a la palestra, que salga ya, porque los parches, y los segundos espadas, no ilusionan, cabrean. Otra decepción, sería difícil de asimilar, que no lo olviden. Las batallitas con los peones, no suelen funcionar. Por eso felicidades al caballo Navarro, si finalmente se presenta y despeja su "x". Bienvenido sea.