GESTIÓN DE CRISIS ECONÓMICAS Y CULTURA POPULAR: FALACIAS Y SENTIDO COMÚN PARA CIUDADANOS

En diversas conversaciones y foros, incluyendo las charlas de café, las tertulias y corrillos, el tema estrella de estas últimas semanas es la crísis económica (como no podía ser de otra forma) y en concreto el aspecto político derivado de esta, esto es, que "el gobierno nos ha mentido", que "el gobierno no hace nada". Se suelen afirmar con rotundidad algunas premisas bastante alejadas del sentido común, soflamas que se mezclan con las simpatías políticas y con los intereses derivados de estas. Me gustaría en este post debatir, aclarar y profundizar algunas de ellas, desde el sentido común y sin ánimo de ofender a nadie. Así las citas preferidas que se escuchan/leen/comentan son "el gobierno sabía que iba a pasar esto y no nos lo dijo" ó "el gobierno no tiene ni puta idea porque no predijo esto" ó la favorita "el gobierno nos miente como bellacos y niega la realidad". Solbes en el punto de mira de todos. "El gobierno no hace nada para solucionar la crisis" ó "con el PP esto no pasaría".
Cómo se afronta la crisis. La acción de gobierno se ha caracterizado, sin negar una profunda desaceleración económica, por "quitar hierro" a la situación desdramatizando o enfriando aquella información que, con cuenta gotas, llega a los ciudadanos acerca de la coyuntura económica. Algunos dirán que están ocultando "la verdad" y en parte tienen razón. Lo que no pueden pretender los españoles es que el gobierno de su país lance mensajes catastrofistas que impacten sobre potenciales inversores. El gobierno no alarma porque es su obligación y su responsabilidad que no cunda el pánico, porque cualquier manifestación fuera de "tono" puede provocar que el daño sea aún mayor, esto es de sentido común. Lo podemos entender todos si hacemos un pequeño esfuerzo. Hablan de desaceleración, de ajustes, de que la catarsis será buena (y lo será) pero se cuidan de no alarmar. Un gobierno no puede alarmar porque la economía se mueve (sobre todo) por indices de confianza (si hay confianza se crece, si hay desconfianza la economía se enfría), esto lo sabe el presidente, el ministro y hasta el tipo que les lleva los cafés por las tardes.
Si mañana sale un ministro de economía y dice, con las palabras que se quiera, que todo se va a tomar por culo y que la economía española se hunde, como responsable político provocará: que los empresarios echen la persiana y despidan a más trabajadores; y que muchos ciudadanos, asustados, corran al banco a sacar sus ahorros (peligro de corralito). Conseguirás que los potenciales inversores extranjeros se vayan a invertir sus divisas en Croacia o Marruecos. Lograrás que nuestros acreedores se pongan nerviosos. Si el mayor responsable de la economía nacional lanza un mensaje catastrofista ya la tienes montada. Ahí tienes el corralito y el pánico. Perdemos todos, tambien los que no estamos hipotecados. Las empresas cerrarán y echarán no a 5, echarán a 20. Nuestros ahorros correrían peligro. No me parece responsable. Un ministro es el responsable de que esto cuando "pete" haga el menor daño posible. ¿Hasta ahí podemos ser sensatos con el asunto?
El señor ministro de economía actua como si el país fuese una empresa (para entendernos). Imagínese que usted es un empresario que regenta un restaurante, sufre la crísis, se encuentra con que las cosas no van bien, tiene que reajustar gastos, tiene que lidiar con deudas, con acreedores, tiene trabajadores a cargo. La gente, siguiendo el ejemplo, está pidiendo que el dueño del restaurante salga al comedor y grite a sus comensales: "señores, la pata de cabrito es de segunda, no vale una mierda, porque es de exportación, que me sale más barato" ó "señores me voy a la ruina así que esto es lo que hay e irá a peor cada vez". ¿Quién querría ir a ese restaurante? Y adivinen quien estaría en la puerta de ese negocio reclamando garantías o ejecutando pagarés: los acreedores, los proveedores y los bancos. Pánico, miedo y desaconfianza. Muchos de vosotros pedís que Solbes salga cual histérica a decir que esto es el fín del mundo. ¿Qué otra cosa puede hacer un ministro de economía que salir a tranquilizar a sus clientes (a nosotros) y a levantar el ánimo en la medida que se pueda?
Vuestro error, el mío y el de muchos es que queremos que Solbes sea como Juan Perez (autónomo) y no, es el ministro de economía. Decidme un solo ministro de economía del mundo que diga que nos vamos a tomar viento, uno solo. En Estados Unidos hay recesión y Bush dice que "a largo plazo, los estadounidenses pueden confiar en nuestro crecimiento económico. Pero en el corto plazo, todos podemos ver que el crecimiento se está desacelerando". Técnicamente es una mentira, es cierto, el gobierno como mínimo dice media verdad y a las malas miente, pero lo hace por una razón. Los empanados dirán "estás justificando una mentira" tanto que luego se habla de Aznar, Bush y Blair. A veces es necesario mentir si el beneficio es evidente y no todas las mentiras son iguales. Es un disparate, un disparate pretender que Solbes reviente el mercado con unas declaraciones claras como el agua. ¡Es el ministro de economía! Va modulando, descubriendo el pastel poco a poco, de forma estudiada, muy progresivamente, para no alarmar. Y hace bien bajo mi punto de vista. No está negando dificultades, ni la desaceleración, ni que se destruye empleo, ni que se seguirá destruyendo. Pero leer más allá de esto, es ahorcarse, ¿no lo veis? Todo a su tiempo.
Un cambio de modelo siempre requiere de catarsis. Vivimos en un mercado libre, el gobierno no puede intervenir cual soviet en el mercado. Es decir, muchos dirán que el gobierno debería haber cambiado el rumbo de esto estos 4 años; pasos se han dado, pero muy leves, siempre se intentó un aterrizaje suave. Se han aumentado un 200% las partidas en I+D, seguimos lejos pero ha sido un avance. Se ha planteado una ley del suelo mucho más sostenible, que no será la panacea, pero es un avance. Se ha luchado contra el fraude fiscal como nunca y por eso se recauda más y mejor. Se han creado unidades policiales contra la corrupción urbanística y se ha destapado toda la mierda heredada del Aznarismo. Siempre se ha dicho que se trabajaba por un cambio de modelo. Ese aterrizaje suave se hubiese producido como un reajuste del mercado inmobiliario progresivo pero la crisis financiera y de liquidez lo ha empeorado todo: ahora el ajuste será brusco porque no hay crédito para comprar. La globalización nos afecta para lo bueno y para lo malo. Los gobiernos, los sistemas financieros de todo el mundo, han provocado que se produzca esta catarsis, esta crísis de modelo.
Así el mercado es el mercado, que nadie lo olvide. Es el sistema capitalista, ¿queremos ahora comunismo? ¿Intervención del Estado como pide el PP liberal? Si el gobierno, como piden ahora los aventajados, llega a meter mano al ladrillo, por ejemplo con una ley muy restrictiva, millones de ciudadanos hubiesen acusado al gobierno de "joderlo todo y de llevarnos a la ruina". Nosotros hablamos de modelos de crecimiento y queda muy bien, pero el ciudadano necesita vivir y cobrar a final de mes. Si "cortas" la construcción y le pones límites, al gobierno le pegan fuego los propios obreros, no digo ya los empresarios. Los propios trabajadores dirían que menudo gobierno socialista que con sus medidas pone límites al empleo y al trabajo; y es que cuando crecemos como un tiro ponle ruedas de molinos a la economía. ¿Se quejó en 4 años el PP del modelo económico? Os pongo el ejemplo de Murcia o Valencia, donde el PSOE ha desarrollado un discurso para cambiar el modelo de crecimiento pidiendo alternativas al ladrillo: han salido vapuleados, aplastados y apestados socialmente. Por los mismos obreros y trabajadores. Y ojo, miremos tambien a las CCAA, son las que tienen las competencias urbanísticas. Nadie mira a sus presidentes autonómicos ni a sus alcaldes. Ellos tienen tanta o más responsabilidad que el gobierno central. Se hacen pisos porque los ayuntamientos dan permisos. Y porque se compran y se venden y la iniciativa privada quiere.
Si este gobierno hubiese hecho una ley para prohibir o poner un límite a la edificación se hubiese producido lo mismo que se va a producir ahora por factores externos, con la salvedad de que por 20 o 30 años iban a acusar al PSOE de destrozar la economía, esta vez sí por una decisión pro-soviética. No tiene sentido lo que muchos piden y jalean. Lo vergonzoso es que la culpa de todo este desaguisado la tenemos principalmente nosotros porque la hemos permitido. Ahora todos nos frustramos y miramos al gobierno "culpa del gobierno que no hizo nada", pero todos vivíamos encantados especulando y pidiendo créditos para tener el audi y el mercedes o para irme al Caribe aunque tenga una mierda de sueldo y de trabajo. De eso al parecer tiene la culpa el gobierno, de mi mala cabeza. Solbes es el inútil, nosotros somos la hostia reputa. Yo vivo en una comunidad donde fijaos, se culpa a Zapatero del hundimiento de la economía y del ladrillo: porque ha luchado contra la corrupción, porque ha traido fiscales y porque llevan años pidiendo que se apueste por la industria y la sostenibilidad demonizando el ladrillo. Quien viva en Valencia lo sabe. Y eso no quita que el PSOE haya jugado a lo mismo, nadie lo niega, o lo tomas o lo dejas. Los políticos dan asco, los socialistas tambien, de acuerdo.
Pero, ¿Qué puede hacer un gobierno? Hacerse el nudo para que ocurra lo que tiene que ocurrir de todas formas. ¿No? ¿Pedíais que pusiese límites al mercado cual soviet? Y cargar 30 años con el san benito de joderlo todo. Lo provocase el gobierno o lo provocasen factores externos iba a pasar. Mejor seguir la cresta, planificar y recaudar, ahora tenemos superavit y margen para hacer cosas que no pueden hacer los vecinos. Que no será suficiente, lo sabemos, pero mejor tener superavit que no tenerlo. Aquí nadie se chupa el dedo. Han hecho bien en seguir chupando, recaudando, luchando contra el fraude y teniendo las mejores cuentas de Europa. Ahora insisto tenemos margen para hacer cosas que los vecinos ni sueñan. Pero lo que no podemos pretender es que España, que representa solo el 2% de la economía mundial, tenga margen de maniobra por sí sola para solucionar esta crisis (que es mundial y financiera).
¿Qué puede hacer realmente un gobierno ante una crisis así? Solo existen dos caminos para paliar una crísis de estas dimensiones:
- Política monetaria
- Política Fiscal
La política monetaria no está en manos de Zapatero. La maneja un tal Trichet, presidente del Banco Central Europeo. La política de tipos de interés depende de Bruselas no del gobierno español. Si de nosotros dependiese ya habríamos bajado los tipos dos puntos (aunque nos comiese la inflación) y la gente volvería a tener dinerito en mano para consumir, bajarían el euribor y las hipotecas. Pero no pasará porque no depende de nosotros y la inflación sigue muy alta (el objetivo prioritario del BCE es combatir la inflación).
La política fiscal: se ha hecho una devolución muy moderada (400 euros). La opción sería bajar bestialmente los impuestos. ¿Pero quién paga los servicios públicos? Al final pagarían los más desfavorecidos y los grandes capitales vivirían de lujo, total, ellos ya tienen sanidad privada, educación privada y guardia jurado, sus cuentas corrientes permiten todo eso. ¿Pero quien saca adelante con esas bajadas una Ley como la de la dependencia? Y así con todo. Nos quejamos de la Justicia, eso necesita inversiones, ¿cómo las acometemos si bajamos bestialmente los impuestos?. No lo veo. No me parece sensato, que se ahorquen algunos empresarios especuladores no pasa nada, bastante se han llenado los bolsillos estos años. Pero que el trabajador no pague esta crisis, que siga teniendo cobertura, que siga disfrutando de un sistema público de calidad. No hay margen pues para rebajar los impuestos.
Cada 15 años hay una catarsis económica mundial, nos pongamos como nos pongamos. No se crece siempre, esto es cíclico. EEUU jugó a lo mismo, vivienda y subprime y es la primera potencia. Hasta la próxima burbuja y que explote. Y así por los siglos de los siglos. Bienvenidos al capitalismo. Ahora poco se puede hacer: tener controlados a los bancos, utilizar el superavit para acelerar obra pública, construir VPO y alcanzar un acuerdo social con sindicatos y empresarios. El cambio hacia un nuevo modelo nos costará sudor y sangre pero saldremos de esta situación. Hay que seguir insuflando confianza y serenidad al sistema. Y al margen, por supuesto, la crítica política legítima. Pero quienes provocaron la burbuja con sus políticas neoliberales y especuladoras no pueden dar lecciones de moral. El mismo Rodrigo Rato el 3 de octubre de 2003 reconoció la responsabilidad política de su gobierno en el brutal incremento del precio de la vivienda. No se puede alarmar sin proponer absolutamente nada como hace el PP. Porque gobierne quien gobierne esto no tiene solución salvo pagar los excesos de 12 años creciendo bestialmente. Es lo que toca.
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