"MARICOMPLEJINES" EN LA IZQUIERDA MURCIANA: OTRAS MANERAS DE HACER OPOSICIÓN

Imaginemos por un momento que nuestra querida Región de Murcia estuviese gobernada por una coalición de izquierdas. Una larga década de gobiernos progresistas bajo los cuales se hubiese diseñado la política y el modelo económico que regiría a la región durante largos años. Fruto de esas políticas, que supongamos similares a las reales y actuales (ladrillo, más ladrillo y más ladrillo), nos encontramos con que a día de hoy tenemos el siguiente panorama con digamos, Ramón Ortiz (PSOE) de presidente y Pedro Antonio Ríos (IU) de vicepresidente:
- Campeones en destrucción de empleo de toda Europa en el último año
- A la cabeza en destrucción de empresas, autónomos y pequeños comercios
- Con los indices industriales más dañados de España
- Con la mayor tasa de fracaso escolar del país y un sistema público deficiente en medios mientras se subvenciona a colegios concertados, incluido el escándalo de la UCAM
- Con un sistema murciano de salud practicamente en quiebra, y falto de medios humanos y materiales
- Con los sueldos, pensiones y políticas sociales más deficitarias de España junto a Madrid y Valencia
- A la cola de todas las Comunidades Autónomas en inversión de obra pública por habitante
- Con decenas de procedimientos por corrupción abiertos en Fiscalía y sede judicial, con importantes cargos imputados, incluso llegando en algunos casos a ingresos en prisión provisional
Más datos. Sabiendo que la Comunidad Autónoma y su gobierno tiene un mandato constitucional que la hace responsable del desarrollo de la actividad económica dentro de las fronteras regionales, que el peso económico de las decisiones del gobierno regional es mayor que el referido al gobierno central (40% gasto público en manos de la Comunidad Autónoma frente a solo el 20% del Estado), que la mayor parte de las competencias en empleo están en nuestras manos (políticas activas, Sef, etc) y que a su vez nuestro gobierno regional junto con los ayuntamientos tiene las competencias en ordenación del territorio y urbanismo, hoy considerado ya un modelo fallido creador de paro, precariedad y corrupción....con todo esto sumado...
¿Qué estaría diciendo, haciendo y exigiendo el Partido Popular en la oposición?
Echemos la vista atrás porque en los años 1993-95 tuvimos una situación bastante parecida a la relatada, eso sí, con algunas diferencias tanto cualitativas como cuantitativas. La ferocidad del PP a nivel nacional y regional todavía se recuerda, formando una maquinaria implacable de presión a nivel político y mediático gracias una estrategia de desgaste inteligentemente implementada y que puso contra las cuerdas a los gobiernos socialistas en Madrid y San Esteban, llegando poco después a su derrocamiento por obra y gracia del binomio "crísis más corrupción". La situación de entonces no era más grave que la actual, ni en el terreno económico (acabamos de empezar y ya estamos casi tan mal como el peor momento de entonces) ni en el terreno judicial (entonces rara vez la cosa iba más allá de acusar en los medios, hoy hay 30 cargos del PP imputados, ingresos en prisión provisional incluidos).
Basta decir que si el supuesto que os planteaba al inicio de este artículo fuese real y actual, el PP estaría repartiendo "hostias en el carnet de identidad" al gobierno regional hasta en la sopa. Serían feroces, crueles, contundentes. No pasaría un día en el que Valcárcel, líder de la oposición, no pidiese la dimisión de Ortiz (o Saura, quien queráis) por incompetente y corrupto. Ni quiero decir cómo usarían cualquier atisbo de duda si encontrasen que la familia del presidente socialista del gobierno de la Región contase con 11 empresas dedicadas a un sector muy impulsado por el ejecutivo. ¡Tendrían que salir echando leches de San Esteban! El ambiente sería insostenible y la presión haría caer en picado la imagen del gobierno regional. Veríamos manifestaciones, huelgas, paros, boicots por todas partes. Peticiones de responsabilidades por los casos de corrupción en cada ayuntamiento, dimisiones incluidas. ¿Alguién lo duda?
Basta recordar cómo se las gastaba el PP en la oposición. Aznar golpeaba continuamente a Gonzalez con palabras contundentes, capaces de abrir portadas y noticias. Cito una de sus intervenciones en el Congreso:
"Usted contamina el puesto que ocupa señor Gonzalez, solo piensa en usted mismo, ha dejado escapar a Roldán, ya ni Garzón se fia de usted, gobierna temiendo que alguien hable demasiado, y lo peor, está sometiendo al país a un espectáculo degradante de agonía indecorosa y perjudicial"
"Siento bochorno por los casos de corrupción señor Gonzalez. Dice usted que no sabía nada y que traicionaron su confianza. Con respeto, señor González, desde los tiempos de la lozana andaluza no se ha conocido en España una confianza tan vulnerable como la suya"
"No es que me importen lo que digan de usted los medios extranjeros cuando aseguran que se ha hundido en sus propias huellas o le acusan de desfachatez. Así le ven a usted. Es para sentir bochorno, no es que me importe lo que digan de usted. Lo que me molesta es que su imagen contamine el puesto que ocupa. Lo que me abochorna, y lo digo en serio, como español, es que se puedan decir estas cosas de la Presidencia del Gobierno de España"
Aznar y su equipo de asesores entendieron perfectamente las oportunidades políticas del momento. Establecieron una estrategia de comunicación eficaz destinada a derribar la imagen y la credibilidad de un gobierno que consideraban había perdido todo crédito. Luchaban contra Felipe Gonzalez, el político más carismático del momento, igual que hoy puede serlo en la Región Ramón Luis Valcárcel. Había que poner toda la carne en el asador, ser contudente, eficaz, una lapa encima del gobierno para no dejarlo respirar. Puede parecer sucio pero es legítimo. De ahí surjen las palabras contundentes, la persuación y la eficacia de los mensajes políticos.
¿Hubiese llegado Aznar a Moncloa o Valcárcel a San Esteban ofreciendo pactos, buenas palabras y cartas de amor? No. De ninguna manera.
Volviendo al presente, tenemos una crísis económica en la que el neoliberalismo es el principal responsable. Gobierna desde hace 16 años en la comunidad un gobierno del PP que ha diseñado una política erronea en base a sus competencias que nos hacen más vulnerables a la crísis internacional. Lideramos todos los rankings negativos, en empleo, precariedad, política social, sanidad, educación y corrupción. Si un político no sabe sacar partido de esta coyuntura, apaga y vámonos. Cualquier partido de oposición soñaría con un escenario así.
Lo lógico y normal sería tener una izquierda crecida, reivindicativa y contudente consciente de que ha llegado su momento. ¿Pero qué tenemos en la Región de Murcia, y por ende en toda España?
Una oposición débil, blandengue y sin iniciativa. Unos "maricomplejines" que ofrecen pactos cuando se desmonta el castillo de naipes del gobierno regional. Unos dirigentes que miran a otro lado cuando se destapa un caso de corrupción, y que con sangre de horchata se dedican a pedir, muy bajito por si ofenden a alguien, que alguien tome medidas. Unos sindicatos que no se movilizan cuando la sanidad y la educación, competencia directa de la comunidad autónoma, están bajo mínimos. Unos líderes sin cojones ni ovarios que apuestan por la exquisitez, el talante y los bailes de salón, los mismos que estarían recibiendo hostias hasta durmiendo si los rivales políticos tuviesen encima de la mesa una coyuntura tan deliciosa como la actual.
¿Dónde está la sangre roja de la izquierda política, social y cultural murciana? No es suficiente la vocecilla del Foro Ciudadano y Murcia No Se Vende, loable por otra parte pero insuficiente. Hace falta levantar la voz señores políticos de la oposición. Necesitamos casta, orgullo, contundencia, y sí, crispación. A la guerra política no se va con talante cuando el que tienes enfrente va a destruirte políticamente. Está claro que el PP no es un partido para pactar nada, y que sistemáticamente rechaza la mano tendida. Solo hay que ver cómo actuan Rajoy y los suyos respecto al gobierno central. ¿Por qué no jugamos todos con las mismas armas? ¿O es que siempre tenemos que ser los canelos los mismos? Ellos en nuestro lugar nos despedazarían. Nosotros les tendemos la mano y les votamos en blanco los prespuestos. Patética la inocencia de Zapatero y los suyos.
No me siento nada identificado con los políticos de sangre horchata. Pedro Saura se está mostrando complaciente y blando renunciando a la espectacularidad de las palabras y los debates. Ha bajado los brazos en el debate sobre la corrupción. Es incapaz de desarrollar una estrategia comunicativa para erosiar la imagen del gobierno regional. Autista para engrasar la maquinaria social que demande verdaderas medidas para el progreso y la modernización que necesita nuestra Región. No hay cojones, ganas de mojarse. Nadie pregunta día sí día tambien porque Morales, con todas las sospechas que hubo ya entonces sobre él, fue nombrado diputado o por qué Joaquín Bascuñana firmó lo que firmó, o por qué el alcalde de Murcia aceptó pasar por el aro de un especulador como Samper. ¿Dónde está la contudencia, las ganas de ser alternativa, de erosionar al rival político?
Con palabritas, abracitos, y besitos, no vamos a ninguna parte. Esta Región seguirá siendo un nido neocon, donde las privatizaciones irán in crescendo, y el sector público será abandonado a su suerte bajo la avaricia y el amparo de los grandes empresarios, de los negocios especulativos y de la moral nacional-católica imperante. Hay que ser más picante que una ortiga, una mosca cojonera, y sacar pecho. ¡Precisamente ha pasado en esta Región lo que advertía la oposición progresista! ¡Y lo que parece es que ha sido al revés, que ellos llevaban la razón con su modelo desordenado y especulativo! ¿Nadie va a levantar la voz y va a decir tres cosas bien dichas?
Si no es el estilo de Saura, que dimita inmediatamente. Si no es estilo de Pujante, que deje paso. Aquí uno viene a mojarse hasta empaparse. Bailarines de salón y modositos nos sobran. Esta coyuntura hay que lucharla, y si hay que crispar, se crispa, como ellos hacen en Madrid o donde no gobiernan. Arenas ha convocado una gran manifestación contra el gobierno de Chavez para el 15 de Febrero en Málaga. Izquierda Unida ya se movilizó contra las medidas de la Junta de Andalucía este fin de semana. ¿Es legítimo? Sí. Y aquí que tenemos sobradas razones, con casos de corrupción gravísimos, con unas previsiones de paro y crísis descomunales....tenemos a una oposición de lanza pactos, cuando saben perfectamente que el PP se limpia el culo con ellos. ¿Estamos o no estamos señor del PSOE, de IU? ¡Ustedes tenían razón, esto se ha ido al pairo! ¡Saquen el orgullo!
Echo en falta un discurso duro como el de Aznar. Un perro de presa que exija responsabilidades y explicaciones todos los días. Que se haga sufrir en el debate público a los presuntos corruptos, y que no se despachen asuntos de gran trascendencia con media rueda de prensa y tres palabras neutras. Si en Madrid dicen que hablar de corrupción quita votos, se manda a tomar por el culo a Madrid. Y el que no tenga cojones, que se quite de enmedio, y el que solo piensa en el puestecito y el sueldecito, a la puta calle. Aunque se pierda, aunque nos arrasen de nuevo, pero que sea con dignidad, con una izquierda en la calle y con líderes valientes que se quemen por sus principios, no por sus poltronas. ¡Fuera complejos, abajo las palabras vacías, los números sin sentido! Liderazgo, credibilidad, contundencia, orgullo, discurso, estrategia, comunicación. ¡Esa es la clave!
Que suden tinta los ingenieros de los pelotazos, del negocio fácil, de la especulación y la corrupción. Algunos pedimos solo eso de nuestros lideres políticos. Nos conformamos con poco. No pido ganar las elecciones, eso no depende de nosotros, será la decisión de los murcianos. Pero por favor, al menos desenmascaren al personal y traten de abrir los ojos a los ciudadanos, lideren los debates importantes. Y que luego, elijan los ciudadanos. Con eso, con poco, nos conformamos.