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    lunes, 12 de octubre de 2009

    EXPLICACIONES PSICOLÓGICAS SOBRE LA TOLERANCIA HACIA LA CORRUPCIÓN: EL FENÓMENO DE LA DISONANCIA COGNITIVA


    Dicen las encuestas que de celebrarse hoy unas elecciones de ámbito autonómico en la Comunitat Valenciana el Partido Popular revalidaría, e incluso mejoraría sus resultados electorales del año 2007. Otras estimaciones generalizan esta tendencia en otros fortines del PP, Madrid y Murcia, donde los populares parecen no tocar techo y los socialistas aún buscan su suelo. En plena vorágine "Gürtel" Valencia, Murcia y Madrid resisten y mejoran las expectativas de los Camps, Aguirre y Valcárcel. ¿Qué está pasando? Algunos siguen sorprendiéndose, quizá esperando que la madurez de la sociedad explote en un halo de indignación. Presuponer cierta maduración en una ciudadanía que viene de probar las excelencias del dinero negro, la pillería comercial y la especulación, es mucho suponer. La izquierda no puede esperar que el ciudadano medio termine racionalizando que la corrupción es uno de los grandes males de nuestra economía. Ese parece el papel de PSOE y otros partidos progresistas: guardar silencio, exigir respeto a las instituciones y mojarse poco o nada, que los jueces ya decidirán. Las responsabilidades políticas se cobrarán solo después de que la justicia se pronuncie. Ese parece el plan. Y éstos son los resultados.


    La izquierda vuelve a pecar de omisión desperdiciando la oportunidad de crear una corriente de opinión que termine calando en la calle. Se desprecia el debate ideológico, se renuncia a la pedagogía necesaria que explique al ciudadano los efectos de la corrupción generalizada, y se permite que la derecha cuele sus propios debates, la persecución de los fiscales y del gobierno, creando sospechas que cristalizan en la opinión pública de los ciudadanos, sobre todo cuando las acusaciones no se topan con respuestas contundentes desde filas socialistas. Se desprecia, y ése ha sido un gravísimo error, el potencial contaminante de las teorías de la conspiración. Por ejemplo en la Comunitat Valenciana una inmensa mayoría de ciudadanos creen y piensan que las operaciones contra la corrupción están dirigidas maliciosamente por el gobierno. La corrupción no se paga, entre otras razones, porque la gente siente que la justicia no es independiente y está politizada y dirigida por el gobierno de turno. Con una pizca de propaganda, los supuestos corruptos terminan vendiendo un victimismo regionalista "nos persiguen porque aquí no les votan" que cala en una sociedad necesitada de "causas en común", sobre todo cuando los gobernantes crean "enemigos exteriores" (los catalanes, los vascos, los manchegos, etc).


    Si los ciudadanos terminan asumiendo las teorías de la conspiración como una explicación lógica, se debe principalmente a un fenómeno que en psicología denominamos "disonancia cognitiva", un término acuñado por Leon Festinguer que hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias, emociones y actitudes (cogniciones) que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas. El ciudadano termina asumiendo aquella idea o creencia que mejor se acopla a su sistema de valores y decisiones predominante en ese momento. "Creo a quienes he votado a pesar de las sospechas, de lo contrario estoy reconociendo que me he equivocado apoyando a unos corruptos, ergo mantengo mi creencia de que no son corruptos, es una persecución política". Llevar años defendiendo unas políticas (y a unos políticos) y que de un golpe unos hechos te demuestren en la cara que te has equivocado genera una tensión intelectual enorme, y ahí radica el "periodo de debilidad" del potencial votante. Está confuso, y el político que antes lance un argumento que reduzca esa tensión se llevará el gato al agua. El único discurso es el de la teoría de la conspiración: consecuencia, ya no hay disonancia, el PP se ha ganado de nuevo la confianza. He ahí una explicación psicológica de la resistencia a la condena rotunda a la corrupción. He ahí otra explicación de la pérdida de apoyos al gobierno por parte de votantes socialistas: sufren disonancia cognitiva cuando defienden que este gobierno proteje a los trabajadores y clases medias, y de golpe, se encuentran con que el gobierno "ayuda" a la banca y sube los impuestos indirectos (?).


    Manejar estos conceptos es imprescindible en cualquier gabinete de comunicación en un partido. Hacer mucha pedagogía y generar opinión e información es crucial, y la izquierda no parece estar por la labor. Cualquier transformación social, y por ende electoral, nace de una perspectiva psicológica individual y combinada. La izquierda no busca corregir la disonancia ni rebate los argumentos falaces de la derecha política y económica; peor aún, no cuenta con un arsenal de poderosos argumentos persuasivos, ni con una estrategia definida que asegure un cierto éxito a medio largo plazo. No se entiende que la izquierda española no haya sabido conectar el debate de la corrupción con las causas y los efectos de la crísis. No solo no sabe disminuir los efectos de la disonancia cognitiva en los debates que podrían denominarse "defensivos" para sus propios intereses (potenciales votantes desencantados), sino que no es capaz de generar a su vez disonancias cognitivas en los debates "al ataque" que se deben plantear para pescar en el caladero de los votantes indecisos del "centro". ¿No se podría generar tensión emocional en aquellos que piden ayudas del estado mientras apoyan con sus actos y decisiones a quienes despilfarran fondos públicos? Seguramente sería un camino a seguir, pero se encontrarían otros a sumar para lograr resultados positivos en la opinión pública. Pero la izquierda tiene que entender de una vez por todas que esos debates hay que generarlos, no caen del cielo ni Génova te los va a servir en bandeja. Esta disonancia no la sienten valencianos, ni murcianos, ni madrileños porque el PP ha logrado neutralizarla con sus teorías y propagandas. Ese es el problema. Y la izquierda, no sabe no contesta.

    14 comentarios:

    Anónimo dijo...

    Toc, Toc, llamando al PSOE, toc, toc, llamando al PSOE, toc, toc, ¿hay alguien?, toc, toc, ¿Estás ahí PSOE?, toc, toc, reclamando al PSOE, toc, toc, ¿donde estais, toc, toc, ¿estais?, toc, toc, ¿hay alguien, toc, toc,
    Cambio y corto.

    san juan dijo...

    Un análisis de calidad, que falta hace. A ver si toman nota.

    Saludos desde Alacant.

    Anónimo dijo...

    alguien podria mandar este mensaje no ya a saura, a zapatero mismo? ni todo el consejo de ministro y los 600 asesores de zp llegarian a una conclusion asi

    gracias peperufo, hay esperanza a pesar de todo

    Basseta dijo...

    Aquí en mi pueblo, en Ibi (Alicante) tenemos una especie de trama Gürtel en miniatura (por algo dicen que somos el Centro Español del Juguete).

    La solución del equipo de gobierno (del PP, por supuesto), ha sido cortar sus relaciones con el diario El Mundo (!) e impedir el acceso de los grupos de la oposición a la contabilidad municipal.

    Lo cuento en mi blog.

    pepechin dijo...

    Me parece que es todo mucho mas sencillo que eso. Estamos en el país de la picaresca, del Buscón, de los bandidos con trabuco y del extraperlo. El mas pillo es el héroe y el que cumple la ley el tonto. El que se cuela es el mas listo y el que se queda esperando en la cola es un bobo.

    Además de esta larga tradición de chulería y estupidez, tenemos el bulo generalizado y extendido, que ya se ha encargado la derecha de ello, de que todos los políticos están para forrarse.

    Así que la derecha española, toda ella caspa y toros, procesiones y puticlubs, chorizos y meapilas, opina que si son todos unos mangantes, mejor votar a sus mangantes, los de toda la vida.

    Y lo peor es que encima, en lugar de asco, lo que les producen sus trajes, sus rolex, sus yates y sus viajes pagados con chanchullos y dinero público, es una mezcla de envidia y admiración.

    Anónimo dijo...

    Al fin y al cabo todos queremos ser Ricardo Costa. Todos llevamos un coche de alta gama en el pensamiento, todos queremos tener lo mismo.
    Si les voto a estos gobernarán y algo pillaré.
    Asi de triste.

    Anónimo dijo...

    La gente que no piensa y esta medio tonta dejandose llevar por impulsos para votar, vota al pp.. por que en el fondo saben que son unos desgraciados de la vida y quieren ser como ellos (y no se dan cuenta de que no se producira).
    La gente que piensa, que tiene dos dedos de frente tampoco vota al psoe (directamente no vota) por que los de la derecha solo defienden disparates sinsentido, pero es que la izquierda ha abandonado a las bases que supuestamente deberian defender.
    He aqui la explicacion.
    A parte de que todos los del psoe que estan en el poder estan con la boca abierta, solo falta que se les caiga la baba al suelo.

    Peperufo dijo...

    La explicación psicológica es anterior a cualquier otra explicación que se pueda basar en que somos un país de pícaros o que la derecha despierta con sus políticas la ambición de los ciudadanos. Si queremos darle la vuelta a la tortilla hay que volver al origen, a las causas, identificar el mecanismo psicológico, sin centrarnos tanto en los efectos.

    Gracias por vuestras aportaciones.

    Roberto Navarro dijo...

    Comparto su análisis y me parece razonado y acertado. El marketing es crucial en el sistema político actual y cuanto antes nos pongamos en marcha en este sentido, mejor nos irá. Pero como puede observar señor peperufo, incluso sus lectores desprecian este tipo de explicaciones, más profundas y razonadas que cualquier teoría de la calle, sin peso ni rigor científico. Que Festinguer nos ilumine. Un saludo afectuoso.

    Peperufo dijo...

    Hola Roberto,

    La consecuencia del desprecio a estos estudios y teorías, demostrados incluso en laboratorio y con estudios de campo, demuestra que somos carne de cañón de oposición. Nos quedamos siempre en lo superficial. Así es imposible revertir situaciones como la valenciana o la murciana.

    Gracias por leer este humilde blog.

    pepechin dijo...

    Mi explicación de la calle, "sin peso ni rigor científico", es la que podrías comprobar pasándote mañana sobre las diez de la mañana por cualquier bar del polígono de San Gines y charlando con alguno de los grupos de trabajadores que encontrarás zampándose unos bocadillos de magra con tomate y unos carajillos.

    Es la cruda realidad.

    Anónimo dijo...

    SI YO HICIERA DINERO:

    (Contéstación al anónimo que dice que los Españoles admiramos al Sr. Ricardo Costa)

    Si yo hiciera dinero, amigos míos:

    Y alguna vez me véis pavonearme de esa forma, exhibiendo las plumas, hablar como si el diccionario fuese invento mío, masticando las palabras y dejándolas caér suavemente de la boca por no poder soportar el peso de mi propia mandíbula...

    O alguna vez me véis así, metrosexual, contoneándome al caminar como si llevase una panocha en el culo y tuviese que apretarlo no se me fuese a caer...

    O retar en público y en privado a la justicia para intentar hacerla injusta, como si fuese el mismísimo amo del mundo, en lugar de hacer lo contrario...

    O si me véis de cocaína hasta el culo porque no puedo soportarme a mi mismo...

    O si me véis aceptar un soborno para que lo que no creo mejor sea lo que impere...

    O si, en definitiva, véis que apesto como una mierda con patas...

    PEGADME UN TIRO, POR FAVOR.

    Pero si me véis que a otro ser humano le digo "amiguito del alma"...

    O a otro que no corresponda por mi propia condición sexual, me ois decirle "cómo te quiero"...

    O me oís llamando a Madrid, a decirle al Sheriff "eh.. que ya está hecho" si en el acta de la reunión no pone que se ha hecho porque se ha hecho...

    NO LO DUDEIS, PEGADME DOS.

    Dedicado a todos los "TONTOS DEL CULO" de este país, a esos que dicen:

    -¡¡YO ESTOY APAÑADO, QUE SE JODAN LOS DEMAS!!! como si pudieran vivir solos.

    -¡¡SOCIALISTAS LADRONES!! como si él no hubiese robado en su vida, ni tampoco su padre.

    -¡¡SOY ESPAÑOL DE BIEN!! como si los demás lo fuesemos de mál... y estuviésemos de mal...

    Y UN LARGO ETCETERA... AUNQUE TENGAN CARNET SOCIALISTA... ¡¡QUE TAMBIEN LOS HAY!!

    Anónimo dijo...

    ¿La izquierda? Jajajajaja, es que de verdad te crees que la corrupción es patrimonio de la derecha? El robo y la desvergüenza es patrimonio nacional, independiente del signo político que, por cierto, en este país es sinónimo de ladron.

    Anónimo dijo...

    A la gente le mueve el dinero, hacia un lado o hacia el otro.Solo el dinero.La teoría de Peperufo es real, pero no se puede explicar a la gente, si acaso a los dirigentes de la izquierda, pero creo que tampoco con mucho éxito.
    La gente de izquierdas suele ser muy blanda, con lo que ese votante distraído del PP cree que si son blandos es porque la izquierda tiene mucho que tapar, con lo cual se reafirman en que el PP es malo, pero tampoco tan malo.
    Lo que mueve a la gente es el dinero.
    Por eso creo que hace falta una ley que permita presentar denuncias anónimas, acompañadas de pruebas visuales o documentales, en todo lo que se refiere a Hacienda.
    Hace falta un cuerpo de inspectores de Hacienda que cobren el salario mínimo más un porcentaje de lo que consigan que se devuelva a Hacienda (permitiéndoles que puedan inspeccionar a quien quieran, es su sueldo lo que está en juego).
    Otro cuerpo de inspectores para inspeccionar lo que hacen los primeros (un tercer nivel sería más caro y no sería rentable).
    Hace falta la publicación con pelos y señales de las ofertas públicas licitadas, ¡porque es nuestro dinero, leches!
    En definitiva hace falta acotar la posibilidad que haya chanchulletes que solo generan ídolos de barro y lodazales para el futuro.
    ¡COHERENCIA Y TRANSPARENCIA YA!