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    lunes, 24 de julio de 2006

    REALIDADES SOBRE POLÍTICAS DE SEGURIDAD E INMIGRACIÓN.
















    Llevo algunas semanas queriendo hacer un post relacionado con uno de los temas de más rabiosa actualidad, aquel que por un lado habla de delincuencia, por otro habla de inmigración y cuya guinda desemboca en unas declaraciones del señor Acebes relacionando ambos conceptos. Ahora que tengo algo más de tiempo una vez pasados mis exámenes, voy a intentar dar algunas pinceladas sobre las políticas de seguridad e inmigración, con el claro objetivo de denunciar, como hice con el tema del proceso de pacificación en Euskadi, la hipocresía y la falsedad con que se mueve el PP cuando relaciona delitos e inmigración y cuando lanza duras acusaciones de dejadez al gobierno socialista.

    La cuestión toma un cariz rocambolesco si en un ejercicio de memoria recordamos que los señores Rajoy y Acebes fueron Ministros del Interior bajo el gobierno del señor Aznar. Las acusaciones desde Génova se pueden resumir en que la delincuencia crece ante la pasividad de un gobierno que no actua y hace de España un paraíso para los delincuentes...que hay en efecto llamada provocado por el proceso de regularización abierto por el gobierno, hay "papeles para todos", y ultimamente se añade la reflexión del sabio que nos llamó miserables a millones de españoles el 11-M por dudar de una autoría que poco después se desconfirmó (buenas referencias como veis) que nos cuenta que los inmigrantes, en un numero considerable, vienen a delinquir y a aumentar la inseguridad en nuestras calles. Vamos, que se han quedado a gusto, ahora entendereis por qué lo digo, porque esto en definitiva es cuestión de echarle mucho morro al asunto.

    La política de seguridad del PSOE, más que le pese a los señores del PP, constituye un intenso cambio con respecto al modelo de seguridad impulsado por Aznar; si bien es cierto que sus efectos positivos, aunque algo si se perciben, todavía no se han desplegado totalmente. ¿En que consiste ese cambio al que me estoy refiriendo? Intentaré explicarlo, analizando primero los principales hitos de los años en que fueron Ministros del Interior: Mayor Oreja, Acebes y, también, Rajoy. Y es que los ciudadanos tienen que saber que el Partido Popular fracasó estrepitosamente en materia de seguridad ciudadana. Y, a mi modo de ver, su fracaso se gestó como consecuencia de la suma de dos factores:

    Un factor determinante del fracaso, fue el abandono intencionado de la política de seguridad ciudadana. Un abandono cuyo objetivo no era otro que promover un cambio de modelo. Un cambio de modelo que consistía fundamentalmente en provocar la reducción de la dimensión del aparato de seguridad del Estado, con el fin de propiciar el aumento del papel de la seguridad privada en España. Digamos que, a imagen y semejanza de lo ocurrido en la sanidad y en la educación, el proyecto político del PP tenía como objetivo, provocar un adelgazamiento del sector público de la seguridad. Y, por ende, el trasvase de recursos hacia la seguridad privada. Haciendo realidad la máxima “quien quiera seguridad que la pague”, pronunciada por el entonces Delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid.

    El otro factor está vinculado al aspecto operativo. El Gobierno del Partido Popular siempre mostró mucha mayor preocupación por la mejora de la seguridad subjetiva –sensación percibida de seguridad- que por la propia seguridad objetiva. Lo que sin duda, llevó al Gobierno a cometer importantes errores. Entre otros, el fracasado Plan Policía 2000, un ejemplo evidente, precisamente, de eso, del interés del gobierno del PP exclusivamente por proyectar una imagen de seguridad. En definitiva, cabe afirmar que la etapa del PP ha sido muy negativa para la seguridad pública, no sólo por el adelgazamiento del sector, sino esencialmente por el deterioro de un servicio público que es fundamental para la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos.

    Veamos por qué. Algunas cifras de los gobiernos Aznar:

    GASTO PÚBLICO. El gasto del Estado, el esfuerzo presupuestario público en seguridad ciudadana cayó considerablemente. Pasó de suponer en 1996 el 0,63 a situarse en el 0,49 del PIB en 2004. Una caída, prácticamente, del 20 por cien en los recursos dedicados a seguridad.

    REDUCCION DE PLANTILLAS. Otro rasgo que caracteriza la política de seguridad del PP, fue la disminución continuada del número de Agentes de Policía del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil. En concreto, en Policía Nacional, se pasó de tener una plantilla de 52.000 en 1996 a menos de 44.000 en 2004.

    AUMENTO DE DELITOS Y FALTAS. La evolución de la tasa de criminalidad, es decir, la evolución de los delitos y faltas conocidos en los años de gobierno del PP ha sido creciente. En términos absolutos, se pasó de un total de 1695.000 infracciones penales a más de 1985.000; lo que supone un crecimiento de la criminalidad conocida por las FCSE superior al 17 por cien. En términos relativos, el número de infracciones por cada 10.000 habitantes, pasó de estar en 3,9 en 1995 (ultimo año de gobierno PSOE) a 4,79 en 2002, lo que supone un incremento del 20,9 por ciento.

    DELITOS MÁS VIOLENTOS. Es necesario considerar también que, el crecimiento general del número de delitos, supuso en particular el crecimiento de los delitos más violentos, que son los que más alarma social crean. Concretamente, se puede hablar de una muy clara tendencia al alza en los delitos contra las personas, que aumentan el 76 por cien durante los gobiernos Aznar. Pasando de 13.838 en 1995 a 24.364 en 2003. Dando una vuelta de tuerca más a la cuestión, y analizando el tipo de delitos, podemos comprobar que en materia de muertes violentas (homicidios y asesinatos) se pasó de 813 en 1995 a 1366 en 2003. Lo que supone un incremento porcentual del 68 por ciento.

    En relación con ello, considero necesario resaltar que, sin duda alguna, el crecimiento de la criminalidad violenta ha estado y sigue estando vinculado a la implantación de los grupos dedicados al crimen organizado, de las mafias, en determinadas zonas del país. Porque, no cabe la menor duda, de que en esos años en los que se bajó la guardia, España se convirtió en un cómodo refugio para la delincuencia internacional. A pesar de que el Gobierno del PP siempre se negó a admitir que ese fenómeno –la llegada del crimen organizado- estuviera produciéndose en zonas muy concretas de nuestro país.

    LA IMPORTANCIA DEL SECTOR SEGURIDAD PRIVADA. Indudablemente, en esos años el sector de la seguridad privada ha crecido vertiginosamente:

    -En 2004, el sector aglutinaba a 1074 empresas,
    -El número total de trabajadores supone 144.308, de los cuales 113754 son vigilantes.
    -Entre 2001 y 2003 el número de vigilantes creció un 18 por cien (de 87496 a 103.699) – La vigilancia y no otros servicios (transporte de fondos, alarmas) supone el 64 por cien del total de la facturación
    -Desde el punto de vista económico hay que tener presentes tres datos básicos:
    1. El sector facturó 2781 millones de euros en 2003 (Holanda: 1070; Portugal 450; Suecia: 550; Bélgica 525 y Austria 210)
    2. Representa ya el 0,37 del PIB
    3. El crecimiento de la cifra de negocio entre el año 1999 y 2003 ha sido muy intenso, superior a los 1100 millones de euros.

    A modo de resumen, cabe afirmar que el balance de los años de Gobierno del Partido Popular en seguridad ha sido:

    Menos recursos públicos dedicados a la seguridad,
    Menos policías nacionales,
    Menos guardias civiles,
    Más delitos y faltas,
    Más delitos contra las personas,
    Más delitos violentos, homicidios y asesinatos,
    Mas presencia de mafias y de crimen organizado en España,
    Y en consecuencia deterioro notable de la seguridad ciudadana.

    Esta situación, exigía ese cambio intenso, al que me refería al principio. ¿Hacia donde se tenía que orientar ese cambio de rumbo? El rumbo estaba claro. Lo fijó el PSOE en la oposición y se convirtió en un compromiso firme con los ciudadanos durante la campaña electoral. Y consiste, en esencia, en:

    Más gasto público,
    Más agentes,
    Más especialización policial,
    Más medios al servicio de las FCSE,
    Más consideración profesional,
    Más detenciones,
    Más eficacia policial.

    Lo que supone más seguridad ciudadana en la vertiente objetiva que, paulatinamente, habrá de convertirse también en más seguridad subjetiva, en más sensación de seguridad individual. Me referiré en primer lugar al cambio en la política de recursos humanos respecto de los miembros de las FCSE. Por una parte, desde el ámbito de los derechos. Por otra parte, desde el ámbito de la mejora de las retribuciones. En materia de derechos el propio Zapatero anunciaba tras un Consejo de Ministros que, en el presente periodo de sesiones, entrarían en el Congreso de los Diputados dos proyectos de ley básicos para la Guardia Civil. Ambos suponen el cumplimiento del compromiso político con las asociaciones que representan los intereses de los Guardia Civiles.

    Uno relativo al régimen disciplinario. Se trata de impulsar la modificación del régimen disciplinario de este Cuerpo, diferenciando la actuación de estos profesionales en el cumplimiento de funciones policiales del cumplimiento de misiones militares. Otro relativo al asociacionismo; a la regulación del derecho de asociación profesional de los Guardia Civiles. Además, el Gobierno ha atacado frontalmente otro problema importante que padecían ambos Cuerpos. Me refiero a la considerable brecha retributiva con respecto de las Policías Autonómicas y Locales. Plantillas mermadas y mal pagadas, no parece que fuera la mejor receta para afrontar la creciente demanda de seguridad que exigían los españoles.

    El compromiso del PSOE en esta materia era claro: trabajar para conseguir la equiparación salarial. El Partido y el Gobierno han sido / son conscientes de la importancia básica que, para la motivación, tiene el reconocimiento profesional y la valoración, de la noble y muy compleja tarea de la defensa del Estado de Derecho que a diario realizan Guardia Civil y Policía Nacional. Y eso se ha traducido en el acuerdo histórico suscrito el 5 de abril entre el Ministerio del Interior con todas las organizaciones sindicales. Un acuerdo que supone cumplir con el objetivo de mejora y equiparación salarial, de forma paulatina.

    Junto a ello, hay algunas otras cuestiones cuya relevancia exige que no puedan ser omitidas:

    El gasto en seguridad pública, en términos de Producto Interior Bruto, ha pasado del 0,49 por ciento al 0,58; es decir, ha aumentado un 18 por ciento.

    El Presupuesto de Gastos del Ministerio del Interior crece en 2006 un 10,2 por 100, lo que se traduce en crédito total por importe de 6.618,08 millones de euros.

    Las Ofertas de Empleo Público correspondientes a 2005 y 2006 han experimentado el mayor crecimiento de los últimos diez años. En sólo dos años 19311 plazas creadas para el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. Las mismas que el Partido Popular en las seis ofertas de empleo de los años comprendidos entre 1996 y 2001.

    Otro dato importante, cuantitativa y cualitativamente: en 2005 los homicidios han caído un 3,6 por cien con respecto a 2004 y casi un 10 por cien desde 2003. (Concretamente, fueron 1279 en 2004 y 1233 en 2005, la cifra más baja desde 1999, recordad que en 2003 sumaron 1366). Los delitos contra el patrimonio han caído un 3,2 por cien. (Los hurtos, concretamente, han disminuido un 13,4)

    En lo que a eficacia policial se refiere, dos datos. Uno, las infracciones esclarecidas han aumentado un 1,7 por cien. Las detenciones han subido hasta los 130 detenidos por cada mil infracciones (delitos y faltas) conocidos. En 2003 esa tasa fue de 111. Los datos de 2005 son los mejores desde 1996. La lucha contra el crimen organizado, mediante los instrumentos específicamente creados (GRECO), arroja muy positivos resultados. Sólo diré que las FCSE han desmantelado 290 grupos organizados, y han detenido a 3925 personas, un 15 por cien más que el año anterior.Globalmente en 2005 los delitos descendieron un 1,6 por ciento. Pero lo realmente importante para saber como estamos es que, la tasa de criminalidad en España se sitúa 20 puntos por debajo de la media de la Unión Europea (a 15). Siendo la tasa de criminalidad en la UE-15, 70 infracciones por cada mil habitantes y la Española, 49,5 infracciones conocidas por cada mil habitantes.

    Zapatero en el último debate del Estado de la Nación adquirió varios compromisos:

    - Incremento presupuestario para 2007 para mejorar la seguridad pública y la puesta en marcha de nuevos Grupos de Respuesta Especial de la Guardia Civil y de la Policía Nacional contra el crimen organizado para actuar en zonas prioritarias.

    - Modificación del Código Penal antes del verano para luchar más efectivamente contra el crimen organizado y dar respuesta a los nuevos delitos

    - Intensificar la presencia política y diplomática en los países de origen y la implicación de la Unión Europea

    - En las próximas semanas, el Consejo de Ministros aprobará el Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración

    Con todos estos datos muy poca verguenza deben tener los señores Rajoy y Acebes para hablar de dejadez en el gobierno. Es lícito que como oposición pidan más esfuerzo, más dedicación, pues todo es mejorable. Pero que duda cabe que las cosas, bajo un gobierno socialista, se están empezando a hacer bien y se está corrigiendo la mala herencia que nos dejaron los gobiernos de Aznar. Hablar de dejadez cuando los efectivos polciales cuando fuiste Ministro del Interior fueron literalmente liquidados es el colmo. Que en 1996 hubiese más policía en la calle que en 2004 mientras crecíamos en algunos millones en población manda huevos como diría un afamado dirigente del PP. Y la gravedad del asunto no queda aquí. Ya que Acebes quiere hablar de efectos llamadas, de regularizaciones, de bandas de albanokosovares y de inmigración ilegal, vamos a entrarle al trapo por una vez y vamos a dejar las cosas claritas.

    Lo que más sorprende de todas las intervenciones del líder del PP en materia de seguridad es que afirme sin pudor que "ahora se están produciendo fenómenos de violencia desconocidos, como los grupos organizados que asaltan chalés y que provocan, con violencia, graves situaciones para la seguridad, para los derechos de las personas y para lo que representa el bienestar de la ciudadanía". El señor Rajoy tiene muy mala memoria porque de 2000 a 2004 hubo una profusión, lamentablemente, de delitos organizados por bandas violentas, en regiones como Madrid y la Comunidad Valenciana, que llegaron a provocar una gravísima situación de inquietud en muchos barrios. ¿Ya no se acuerda el señor Rajoy de lo que fueron esos asaltos?. Algunos de ellos con gravísimos resultados, con homicidios, con muertes, con asesinatos, en esos chalés.

    El balance y la razón por la cual el gobierno socialista tenido que hacer ante la mala herencia del PP, en 2004 y en 2005, supone un notable esfuerzo en materia de seguridad ciudadana. Hablemos de la oferta de empleo público desde el año 2001 al 2006, son datos muy esclarecedores. Oferta de empleo público de Policía y de Guardia Civil: en 2001 se ofertaron 5.400 plazas; en 2002, 6.587; en 2003, 6.707; en 2004, 7.335. Y cuando llega este Gobierno, oferta pública de empleo: 9.600 plazas, cada año, para la Policía y la Guardia Civil, para recuperar el déficit que arrastrábamos de unas ofertas de empleo público insuficientes que deterioraron claramente la seguridad ciudadana.


    En estos cuatro años el objetivo es dotar con 36.000 plazas nuevas a la policía y a la Guardia Civil como consecuencia del déficit de convocatorias de plazas que hubo del año 2000 a 2004. Por tanto, el señor Rajoy, cuando habla de la seguridad es razonable que pida al Gobierno el mayor esfuerzo posible y que el Gobierno lo tenga que hacer, pero lo que no es ni razonable ni creíble ni serio es, después de su gestión, de lo que hicieron con la policía y la Guardia Civil y con el número de delitos, que haga la crítica del abandono de la seguridad a este Gobierno.

    Si algún gobierno fue permisivo con la inmigración ilegal y desordenada ese fue el del señor Aznar. Algunos datos para su reflexión querido lector: en 1996 cuando Aznar llegó al poder teníamos 542.000 inmigrantes en España; cuando dejó el poder la cifra superaba los 3.200.000, estimandose además que durante esos 8 años la inmigración ilegal ha llegado a suponer 1.500.000 de irregulares más respecto a 1996. ¿No dice nada de esto el señor Rajoy? ¿No va a hacer autocrítica? Pierdan toda esperanza. Hablemos de las regularizaciones y del famoso efecto llamada. Porque los señores del PP o tienen muy mala memoria o tienen muy mala fé.

    Gracias al proceso de regularización tenemos a 700.000 inmigrantes que estaban en la irregularidad y que ahora cotizan y contribuyen a la caja de la seguridad social como cualquier otro español. ¿Qué se hace con 700.000 personas trabajando irregularmente en un país? ¿Podemos dejarles en la irregularidad? Es la opción que tomaron los gobiernos del PP. Lo único que consiguieron fue que los que llegaban trabajasen también irregularmente y, por lo tanto, sin tributar ni cotizar, potenciando la economía irregular y la competencia desleal frente a los trabajadores españoles o los extranjeros legalmente residentes. ¿Es eso lo que quería el señor Rajoy que hiciese este gobierno? ¿Redujo la política del señor Rajoy como ministro del Interior nuestros gastos sociales? Tampoco, porque aunque a alguno le gustara no podemos negar la educación ni la atención sanitaria a los extranjeros, ni egoístamente por los problemas de convivencia que genera, ni por el mismo respeto a los derechos internacionales, humanos y constitucionales; el PP al menos no lo hizo. Lo que sí consigue la irregularidad es dificultar la convivencia, crear marginación y, desde luego, a medio plazo muchas más incertidumbres.

    Una pequeña reflexión sobre el famosos "efecto llamada". El único efecto llamada es el efecto "hambre y miseria". Y es ahí donde entra la hipocresía a sustituir a la ignorancia. Los europeos y norteamericanos nos hemos buscado estos flujos migratorios, por aves de rapiña. Os cuento la historia para el que no la sepa, porque constato que algunos se perdieron en su adolescencia algunos capitulos de vital importancia. Con nuestro poder militar y colonizador los occidentales llegamos a Africa, los conquistamos, colonizamos, robamos todas sus materias primas para proveernos de riquezas, nos hacemos con sus gobiernos para llenarlo todo de corrupción y de opresión, agotamos sus riquezas y sus bienes y entonces salimos por piernas de allí. Los EEUU por ejemplo se llevaron 25 millones de africanos como esclavos, y así es como nosotros, todos nosotros nos hemos convertido en potencias, a base de depredar estas naciones.

    Cuando nos hemos servido de ellos como si de un bufete se tratase los abandonamos a su suerte, después de expoliarlos nos vamos de allí y los dejamos en la absoluta miseria y en el absoluto descontrol, y en algunos casos seguimos apoyando y financiando allí dictaduras que a cambio de permanecer el poder siguen permitiendo el expolio de las multinacionales. Quedan en su mayoría en guerras civiles pues hay un vacío de poder y mucha corrupción. Hemos salido por piernas con sus bienes y no hemos tenido la decencia de invertir en ellos en nada, ni en hacer colegios.

    Después de todo esto, ¿nos sigue extrañando que muriendo de hambre se tiren al mar por llegar donde puedan sortear la muerte? Ahora nos rasgamos las vestiduras..."que no vengan, no los quiero", y eso lo dice gente que ignora que somos lo que somos porque aplastamos y robamos a toda esa gente (o a sus antepasados). Hemos crecido a base de subdesarrollar y exploliar Africa, entre otras regiones. Lo mínimo que se debe hacer es invertir allí, dar ayudas y condonar deudas. Es la única manera de que el problema migratorio se solucione, que hagamos un verdadero Plan Marshall allí (quien no sepa que es ese plan que acuda a los libros de historia). No tenemos verguenza, ni decencia ni humanidad si encima de todo, los criminalizamos.

    Queremos quitarnos el problema de golpe porque molestan, ahora si nos molestan, claro es que ya no pueden ser esclavos, entonces todo era más fácil; encima que vienen a hacer lo que nosotros no nos dignamos a hacer: vienen a trabajar la tierra, porque nosotros que somos muy señoritos no aceptamos trabajar la tierra por 4 duros; vienen a limpiarle el culo a nuestros padres y madres (a cuidar ancianos), porque nosotros somos muy señoritos para hacerlo; dinamizan la economía, permiten que los precios se moderen por sus bajos sueldos, que el empresario se haga multimillonario y saque fondosos beneficios...sin ellos, jamás estaríamos al nivel que estamos, el sistema quebraría, nuestras pensiones dejarían de tener viabilidad...así que no es cuestión de demonizarlos equiparándolos a delincuencia, lo mínimo que podríamos hacer es no generalizar. La inmensa mayoría de inmigrantes vienen a trabajar señor Acebes, como la mayoría de españoles son gentes de bien; en todos lados cuecen habas y la delincuencia no tiene nacionalidad por mucho que nos empeñemos. ¡Cuanta hipocresía! ¿Cómo podemos llegar a estos límites? ¿Cómo podemos ponernos una venda en los ojos? Inmigración ilegal no, pero demonización del inmigrante mucho menos.

    A pesar de la reticencias en principio de la Unión Europea, una vez culminado el proceso de regularización empezaron a llover elogios por lo exitoso del mismo. El comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, el checo Vladimir Spidla, afirmó que la regularización extraordinaria de trabajadores inmigrantes realizada por España arroja resultados «a la altura de las circunstancias» y constituye un ejemplo para el resto de Estados miembros. Estimó que la iniciativa del Gobierno español de regularizar a cerca de 700.000 inmigrantes que trabajan ya en España sin papeles, fue «muy valerosa» y se ha demostrado eficaz. «Desde mi punto de vista, los resultados están a la altura de las circunstancias. Deberíamos todos imitar a España», afirmó el comisario.

    Pero es que el esperpento viene ahora: los gobiernos de Aznar llevaron a cabo varios procesos de regularización, tantos y tan desorganizados que aún no sabemos cuantos fueron exactamente, si 4 o 5. En el año 2000, regularizaron a 163.352 personas; en tres procesos distintos, en 2001, regularizaron a 295.539 personas; y a través de los contingentes, entre 1997 y 1999, regularizan a más de 80.000 personas. Hagan la suma y saquen las cuentas. La diferencia es que el proceso de regularización actual se ha basado en una serie de premisas que no se cumplían en los años Aznar. Vamos a recordar como hacían los señores que ahora ligan delincuencia e inmigración los procesos de regularización: no se revisaban los antecedentes penales de quienes solicitaron regularizarse, a pesar de su preocupación por la delincuencia; el proceso de normalización actual ha exigido la inexistencia de antecedentes en España y en su país de origen. En esos procesos se contentaban con una oferta laboral que luego podía o no convertirse en contrato y que era objeto de tráfico entre los inmigrantes o por partes de redes de fraude; la normalización de 2006 ha exigido un contrato en vigor y alta en la Seguridad Social de manera ordenada, no desordenada, como se hicieron las anteriores, cuando gobernaban.

    Esas regularizaciones que hicieron no significaban que aflorara la economía irregular, sino simplemente que se presentaran ofertas irreales; la normalización de 2006 ha elevado en más de 500.000 personas los cotizantes a la Seguridad Social porque se ha hecho correctamente. Por tanto al señor Rajoy y a su palmero Acebes le debe quedar claro que no queremos regularizaciones indiscriminadas como las que ellos desarrollaron, queremos que el extranjero que venga a España venga con trabajo, con una oferta de trabajo, con un comportamiento respetuoso con nuestro ordenamiento y con lo que representa nuestra convivencia.

    Otra de las cuestiones que suele plantear el señor Acebes es la vigilancia fronteriza, "nos entran a miles a diario". Hagamos un repaso de la situación con los datos en la mano para verguenza torera de los señores de la gaviota: en el año 2004 en los aeropuertos de este país había 823 efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el control de nuestras fronteras y hoy 1.279, pero lo más grave es que del año 2000 al año 2004 en los aeropuertos de este país para el control de la entrada de extranjeros irregularmente pasamos de 858 a 823; menos efectivos en nuestros puertos durante la última legislatura de Aznar. Así entraron esos centenares de miles de trabajadores a través de la irregularidad en nuestro país. En lo que afecta a las unidades relativas de control de frontera específicamente en Francia a las que ha hecho referencia. En el año 2004 había 141 efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el control de esas fronteras, hoy hay 236 efectivos, pero, atención, queridos lectores ojo al dato, en el año 2000 bajó de 190 a 141 el número de empleados públicos para el control de la frontera en Francia, y el señor Rajoy critica las medidas del gobierno socialista, después de haber bajado el número de efectivos durante la etapa de su Gobierno de la última legislatura.

    Los refuerzos y la eficacia policial en definitiva permitieron aumentar en 2005 un 35,3% los inmigrantes rechazados en las fronteras. Los dispositivos de control y la colaboración internacional lograron reducir un 37,5% la presión migratoria en la frontera con Francia. Los rechazos en Barajas aumentaron un 40% y en Algeciras, un 143%. Con todos estos datos, que como no habrá que seguir mejorando, queda claro quien ha apostado por barrer a los delincuentes de nuestras calles frente aquellos que barrieron a nuestros policías. ¿Conocen la verguenza los dirigentes del PP cuando hablan de dejadez en el gobierno?

    Siento lo largo del post, pero merece la pena dejar claro de qué pie cojea cada uno. El PP juega con tópicos que no se ajustan a la realidad. Hay una tendencia a asumir que la derecha es mucho más dura con la delincuencia que la izquierda, que suele ser demasiado blanda. Queda demostrado que esto es falso, así que el votante del PP que da su apoyo en base a una supuesta firmeza ante el crimen de los señores de Génova, bien debería plantearse su voto ante el cúmulo de errores e incompetencias que les he citado. En seguridad estabamos mejor con Gonzalez que con Aznar y de nuevo con Zapatero, otro presidente socialista, se vuelve a afrontar el problema de la inseguridad después de años de dejadez e incompetencia del PP.

    La derecha tiene todo el empeño en trasladar a la opinión pública que vivimos en un Estado de Excepción, como si estuviesemos en Kabul o Babdag y salir a la calle fuese un peligro. Han lanzado consignas para criminalizar la inmigración que ellos tanto empeño pusieron porque fuera ilegal y barata para el lobby de la construcción. Todos habremos oído eso de "cuanto moro coño" pero por detrás ese gran empresario tiene a sueldo a decenas para ahorrarse medio sueldo y hacer buen acopio de beneficios. Han dado bula a mitos lanzados por medios ultraderechistas sin ningún fundamento para sembrar el terror en la sociedad.

    Supongo que muchos habreis oído la historia de los Latins Kigs y la "sonrisa del payaso", sacados a la palestra sin que ocurriese ni un solo caso como el descrito (también circulaba el rumor de la pandilla sangre). Todo mentira. La Policía no tiene constancia de estos delitos a pesar de que ante el pánico creado los han investigado. Todo se resume a lo mismo, engañar a la ciudadanía para culpar al gobierno de esa sensación de inseguridad que no se apoya en los datos y los hechos, no es real. Asaltos violentos a casas como ha quedado demostrado, llevan ocurriendo años y se producen porque las mafias, ante la pasividad de Aznar y la falta de medios policiales, se instalaron sin problemas; fue durante los gobiernos del PP, aprovechando una pésima ordenación del territorio, que las mafias se instalaron en España, que no lo olviden. Hoy se empieza a actuar y detener estos grupos descontrolados, es una realidad, y seguro que habrá que trabajar mucho más en este sentido, pero desde luego vaciando la calle de policia y guardia civil como hacía Rajoy como ministro del Interior no.

    El PP como ven no solo mintió respecto a Irak, el Yak, el 11-M o el Prestige, siguen homenajeando a diario a la mentira. Se han entregado definitivamente a ella. Ya no les da ni verguenza, por eso cada día cobra más fuerza el sector Zaplana en detrimento del sector Gallardón. Es preciso que los ciudadanos conozcan y mediten todos estos datos a la hora de valorar lo que votan, pues seguramente muchos, votando al partido conservador por excelencia, estén confundiendose: estarán votando menos gasto público en seguridad, menos inversión pública y que haya menos policía en la calle; y que quien pueda, se pague seguridad privada. Ya es hora de desterrar esos falsos tópicos.

    Un saludo.

    PEPERUFO (servidor)

    10 comentarios:

    Anónimo dijo...

    Acojonante el como te lo has currado. Impresionante.

    Anónimo dijo...

    Me lo imprimo ahora mismo, thanks por la información.

    Evaristo dijo...

    Muy bueno el post. Impresionante recopilación de datos.

    Anónimo dijo...

    Esto debería sacarlo el PSOE todos los putos dias.

    Con lo fácil que es dejarlos con el culete al aire.

    Ponci dijo...

    Todo se demuestra con cifras. Que me saquen las cifras de las nacionalidades de los detenidos por delitos menores y las cifras de inmigrantes de las prisiones españoles.
    Y menos manipulación comparándo a España con Holanda. Un poco de por favor, que parecen a los peperos tergiversando cifras.
    A ver para cuándo un poco de crítica al gobierno que nos gobierna. El pedirle explicaciones al un gobierno que ya no está, está muy bien. Pero el pedírselo a quien tiene la responsabilidad de no empeorar la situación, más.
    Esto parece un panfleto propagandística del PSOE para los ya convencidos, para la secta progre.

    Anónimo dijo...

    ponci, tu no te has leido el escrito, te ha jodido leer los datos..anda que...ni poniendo los datos se os despierta la neurona.

    Secta el PP, que elije a sus lideres por dedo divino, corazón.

    Anónimo dijo...

    Como joden a la peperufada estos escritos con datos irrefutables.

    PEPERUFO dijo...

    Siento mucho que los datos sean tan crueles con la gestión del PP en Seguridad e Inmigración, pero os prometo que no me los he inventado yo y que no son obra y gracia de mi gobierno.

    ;-)

    Grumman dijo...

    en algo tiene razon ponci, y es que los datos, como buenos numeros que son, es del todo manipulable. Y sino, fijaros que cuando hay elecciones todos ganan. El caso es que jugar con numeros es facil...pero la unica manera de que sean creibles unos datos es la contundencia de los mismos. En el mundo politico 2+2 no son cuatro (en las matematicas tampoco tiene porque ser asi, pero ya me entendeis).

    Despues tenemos la credibilidad que le damos cada uno a esos datos. A los datos que ofrece el PP, pues no se lo creen digamos el resto de la gente, y a los del PSOE pues no se lo creen ninguno del PP. Tampoco podemos decir que el gobierno (que no olvidemos pasa a ser el representante del pueblo y no de un partido, deberian de ser independientes) es creible en funcion del partido que sea (vease los datos de la deuda publica y el deficit 0 que tanto pregonaba el PP y era mas falso que el flequillo del dioni).

    Asi pues tenemos siempre el mismo dilema que segun donde venga los datos, pues asi nos lo creemos o no. Y tampoco podemos tomar como cierto si los datos vienen de un abnegado periodista, ya que este estara totalmente politizado y ya tenemos nuevamente el mismo dilema.

    Para terminar, uno se lo puede creer o no, pero si es un poco inteligente tendria que indicar porque no se lo cree...no basta decir, "pues mi papa (el partido) me ha dicho que eso no es verdad". Hay montones de maneras de comprobar si un dato es absoluto y cierto, pero claro, hay que molestarse en buscarlo y es mas facil que te lo den todo hecho.

    Un saludo y felicidades por el blog

    PEPERUFO dijo...

    Las fuentes son el Ministerio del Interior (en años del PP y del PSOE), la Policia Nacional y Guardia Civil, debates parlamentarios y prensa de la época. Si alguien tiene otros datos que los de y cotejamos.

    Un saludo.