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    domingo, 18 de febrero de 2007

    ZAPATERO FIJA 5 PRINCIPIOS PARA NORMALIZAR LA VIDA POLÍTICA EN EUSKADI.



    Zapatero fija cinco principios para normalizar la vida política en el País Vasco


    El presidente del Gobierno viaja por primera vez a la comunidad tras el fin del alto el fuego de ETA


    Zapatero fija cinco principios para normalizar la vida política en el País Vasco

    El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha fijado hoy cinco principios para el futuro del País Vasco, como el fin de toda violencia antes de buscar un acuerdo plural y el total respeto a la ley de partidos, y ha asegurado que mantiene "intacta" su determinación de alcanzar la paz.

    Zapatero ha fijado esos principios en la clausura de la Conferencia municipal y foral celebrada por el PSE en Vitoria, que supone su primera visita al País Vasco desde el fin del alto el fuego de ETA con el atentado perpetrado en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas el pasado 30 de diciembre.

    El jefe del Ejecutivo comenzó su intervención elogiando la labor del PSE y dirigiéndose a los ciudadanos de Euskadi para explicarles esos cinco principios que considera esenciales para lograr la convivencia libre y en paz en el País Vasco.
    El primero de ellos es que "para hablar de paz hay que olvidar completamente y para siempre la violencia en el País Vasco y en el conjunto de España".

    El segundo consiste en que, para concurrir a las elecciones (no citó expresamente en ningún momento a Batasuna), hay que respetar las leyes, "todas las leyes, y, por tanto -precisó- la ley de partidos". Y para respetar la ley de partidos ha explicado que hay que aceptar que, en política, sólo valen los métodos democráticos y hay que rechazar la violencia, la coacción o cualquier tipo de amenaza para estar en la representación institucional.

    Acuerdo plural entre partidos

    El tercero de los principios enumerados fue que el futuro de Euskadi pasa por un acuerdo plural entre partidos decidido por los ciudadanos en el marco de la Constitución y de las leyes. El PSOE siempre apostará por ese acuerdo plural, pero -y ese fue el cuarto principio- no dará un paso adelante mientras subsista la violencia o la amenaza de violencia.

    El quinto y último principio fue la expresión de una posición personal: "mantengo intacta mi determinación por alcanzar la paz, por ver el fin de la violencia, uniendo a todos los vascos, a todos los partidos vascos y unidos todos los ciudadanos de España; sólo así -aseguró- trabajo como presidente del Gobierno.

    Comentarios. ¿Debería respetarse lo que los vascos decidieran en libertad y sin violencia? :D

    6 comentarios:

    Anónimo dijo...

    Vamos a ver. La pregunta que haces tiene mucha miga. Lo lógico en una mente democrática es que sí. Supongo que somos muchos, no se si mayoría,(no me gusta hablar sin datos)que la vida nos ha enseñado que hay muy pocas cosas que merezcan verdaderamente una sóla vida humana. Supongo que el sentirse español, francés o inglés es tan importante, para muchas personas, como sentirse vasco, corso o galés. A mí eso no me asusta. Lo que me asusta es que, por qué no sé qué razones, tenemos que obligar a todo el mundo a sentir como nosotros sentimos. Y esto lo digo en las dos direcciones. ¿No es más sencillo que todo el mundo se sintiera orgulloso de ser y sentir su propia identidad? Si la mayoría de los vascos, y no creo equivocarme, se consideran un pueblo muy singular dentro de lo que hemos llegado en llamar España ¿qué problema tenemos en aceptarlo? Sí, ya sé que vendrá el demagogo de turno diciendo que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Pero, aunque eso sea cierto en esencia, la historia nos dice que no. Que esas tierras, durante siglos, mantuvieron una relación distinta con el resto del país, distinta que no independiente. Y que el problema surge cuando desde la imposición de la fuerza, y al albor de los vientos que soplaban en esos años, se acaba con esas singularidades de siglos para imponer una realidad que nada tiene que ver con lo anterior. Imposición que todavía hoy hay personas dispuestas a combatir; unos por medios pacíficos y otros por medios violentos. (Nada nuevo en la historia de la humanidad)
    Y ahora la pregunta del millón. ¿Por qué hay personas que piensan que la mayoría de los vascos son independentistas si nunca se ha hecho esa pregunta?
    ¿No creeis que conocer la respuesta a esa pregunta puede significar el primer, y más importante paso para solucionar el principal problema que tenemos en esta país?
    Yo no tengo miedo a esa respuesta ¿Y vosotros?

    Anónimo dijo...

    buena pregunta pero no tengo respuesta...

    demo dijo...

    Claro que no, tenemos que decidir todos los españoles, progres ya estais preparando el terreno eh???

    luis dijo...

    Ya aparecio el tonto de turno.
    Demo intenta unir dos o tres palablas con una cierta coherencia.

    Escéptico dijo...

    Pues así se viene haciendo desde que estamos en democracia, ahí están las elecciones autonómicas.

    Cuando se hace esa pregunta todos la interpretamos como referida a un referendum independencia si o no, mi opinión personal es que no me opondría. A la derecha se le pondría los h... de corbata con solo pensar en la posibilidad de en ese referendum ya que saben bien que lo normal es que ganara el sí.

    Por otra parte las normas del juego de nuestra democracia dicen que las soberanía está en el conjunto del pueblo español, por tanto eso tendría que ser refrendado posteriormente por todo el pueblo. Los nacionalistas se quejan y con parte de razón de que dichas normas están hechas para que ellos no puedan alcanzar sus aspiraciones, pero lo que hay que hacer (y ellos mismos hacen) es entrar en el sistema y utilizarlo para defender tus ideas y lograr los cambios. Recordemos como era el país cuando se logró la democracia y como es ahora, se ha logrado cambiar muchísimas cosas, cosas que en su momento parecían impensables, lo que ocurre es que esos cambios no es posible hacerlos de la noche a la mañana.

    Anónimo dijo...

    Yo soy de los que digo:" Enemigo que huye puente de plata".No es que considere a los vascos enemigos míos, pero si ellos no quieren estar conmigo, les dejaría las puertas abiertas.
    Ahora bien, diría haced el referéndum y acatad el resultado, tanto unos como otros y ateneos a los resultados.
    No me vale que sigan como ahora.