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    viernes, 6 de enero de 2006

    ARTÍCULO DE LA SEMANA












    Apuntes murcianos / Francisco Poveda


    Tontos, vivos, regantes y mangantes(Carta urgente al Presidente del Gobierno)

    Supongo que tras recibir la última vez al presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, en La Moncloa, pronto percibió usted de qué va este chocante y excéntrico personaje fuera de tiempo, que en poco o nada representa al murciano o murciana del siglo XXI; por si no lo sabe ya, aupado al cargo y mantenido, fundamentalmente por dos vivos (que no listos) del lugar, Carlos y Clemente, que tiran la piedra y esconden la mano ante su profundo complejo de tardofranquistas vergonzantes y ademócratas convictos, confesos y expresos. Ambos han convertido Murcia en el paradigma de región repleta de hombres de paja, donde lo mediocre, cobarde, ruin y triste encuentra hoy excepcional caldo de cultivo. Da pánico pensar en más autonomía política para que encima puedan elevar sus desmanes a la enésima potencia; tal que ocurre con los excomunistas en las más que corruptas Bulgaria, Polonia, Ucrania y Rumania.

    Usted, y sólo usted, debe asumir la principal responsabilidad del Estado para acabar con la sensación de excepción democrática que aquí anida tras quedar neutralizada y desactivada la democracia murciana real. Porque lo que aquí se da es una vergonzosa usurpación de la soberanía popular y una clara perversión del mandato de las urnas.Vender el mal es fácil.

    Valcárcel es el tipo humano que aparenta gobernarnos, y no quiero entrar en otras consideraciones antropológicas, etnológicas y psicológicas, que, tal vez, le ilustrarían con todo tipo de matices sobre y ante qué clase de gente nos encontramos usted y yo, que me especialicé en periodismo político y económico aunque nunca pensé que acabaría como cronista de sucesos de cuello blanco, y lacras sociales por la generalizada postura de genuflexión y mansedumbre en que se encuentran mis conciudadanos más complacientes, indignos, cobardes, simples o tontos ante una gerontocracia a la soviética en la sombra.

    Como dice el filósofo conservador José Antonio Marina en su ensayo "Teoría y práctica de la estupidez", hay sociedades inteligentes y sociedades que son todo lo contrario. Por algo ya se sabe, y comienza a calar entre los murcianos más despiertos, eso de... "con Valcárcel, ni una gota de más vendrá" por voluntad del Estado, al saberlo en manos de especuladores de todo tipo y condición, incluidos los aguatenientes.Una colectiva vanidad provinciana a ciertos niveles ha llegado hasta el punto de alumbrar un remedo local, hace ya una década coincidiendo con la entronización "popular", de la publicación de origen franquista, "Hola", para reflejar las "actividades" de una más que consumista, grotesca, irrelevante, ignorante, marginal y sin perfil, aparente y decadente porción social de bombos mutuos, que causa hilaridad por patética y degradada al no atisbar ya un horizonte vital equilibrado.

    Ahora se quiere trasplantar esa cutrez a una televisión regional pública, bien financiada por todos los murcianos, pero manejada por gentes de muy dudosa catadura moral por cercanas a ciertas mafias. ¿Qué ha visto el tal Buruaga para renunciar a un fichaje multimillonario o el poco dudoso Urdaci para no recogerle el testigo y el contrato? Volviendo a Marina, "el mal gobierno puede despeñar a una sociedad por el abismo de la estupidez..." aunque la reactivación de cierto factor social autóctono haga atisbar la posibilidad de una pronta salida razonable propiciada desde abajo, y un camino sereno ante tanto estropicio de escogidas gentes sin escrúpulos y al servicio de capitales irresponsables por opacos.

    El núcleo del Partido Popular murciano, aparte de ser una estructura hueca y sin esencia, pura agencia de presunto tráfico de influencias y colocación de ineptos manejables, casi sin excepciones, tiene ahora cautivo a ese público residual tras despeñar también, de hecho, a su líder natural histórico, el brillante abogado del Estado, el conservador demócrata Juan Ramón Calero, por no plegarse en su día a los viejos intereses económicos caciquiles en estas tierras, de familias con tan poca fama de demócratas como las de Fraga, Trillo y Maestre, ni sucumbir a las exigencias antidemocráticas de ciertos caciques locales disfrazados, y es el menos democrático y el más extremista de toda la organización nacional, como se puede deducir fácilmente de su anterior larga bronca con la Comisión Europea, y su continuada y demagógica postura ante el derogado trasvase del Ebro, a falta de otros resultados que ofrecer tras diez años de nula gestión regional.

    ¿Por qué no se hizo esa obra, entre 1996 a 2004, si el PP gozaba de mayoría absoluta en España, Comunidad Valenciana y Región de Murcia? Sencillamente porque Europa no la cofinanciaba por inviable.La última convocatoria de una manifestación de regantes en Murcia para reclamar que se mantenga la Ley del Trasvase Tajo-Segura en sus actuales términos (anhelo legítimo de miles de pequeños agricultores muy bien engatusados por Aznar ante la falta aquí de derechos sobre los caudales contemplados en el aprovechamiento conjunto, al contrario que Portugal, y que han soportado en el pasado año hidrológico la peor sequía de toda su vida, muchos de ellos víctimas, además, de aguatenientes especuladores sin escrúpulos ante, aún hoy, la pasividad cómplice de la Confederación Hidrográfica del Segura), escondía la verdadera motivación de quienes políticamente la idearon, planificaron, diseñaron, animaron y manipularon "a priori" desde detrás de la cortina con los métodos más conocidos y gastados del anterior régimen autoritario de juntar masa humana con total desprecio a la dignidad de la persona movilizada con presiones o engañifas...y un bocadillo con botellín. ¡ Qué cerca están de Ceaucescu !

    ¿Tienen capacidad volitiva los enfermos cerebrales de "Asprodes" llevados a Murcia en autobuses desde Lorca para hacer bulto? ¿Asistieron de "motu propio" los inmigrantes liberados de faena, que trabajan en campos y conserveras, y que trufaron de exotismo pagado una manifestación en la que se echaba en falta a la verdadera sociedad civil de Murcia, Cartagena, Yecla o Caravaca? La derecha político-económica murciana es una gente que da miedo al verla tan a la desesperada utilizando sin pudor cualquier mimbre. Muy contra las cuerdas tiene que estar para sacar de sus casas, precisamente a los sectores sociales de la Región menos favorecidos con sus políticas, algunos en la más lacerante pobreza absoluta y precariedad sin visos de evolución. Una obligación moral pendiente del Gobierno socialista, es dar a conocer la auditoria de concesiones de riego con aguas públicas en la Cuenca del Segura para saber qué se está haciendo con el agua que se clama escasa, como argumento para exigir más trasvases.

    Quienes, pese a secar ríos como el Mula y no cerrar pozos de sequía, aquí agitan y radicalizan a las masas, menos ilustradas y vulnerables, para lanzarlas como un misil contra dirigentes de un Gobierno central legítimo, jugando con su ignorancia y el sentimiento de preocupación por su supervivencia, no son otros que viejos jerarcas, o sus familiares-herederos, en los estertores de la Dictadura por estas tierras. Enemigos claros de la democracia, enquistados todavía en resortes de poder fáctico y/o económico en espera de mejores tiempos para imponer sus ideas, regresivas, ante la aparente abulia y falta de determinación política de quienes pueden resolver esta situación, simplemente inspirando a la Fiscalía General del Estado para que nombre un nuevo fiscal-jefe, en condiciones de afrontar impunidades que claman al Cielo, para nuestro aún degradado TSJ.

    No están por la libre competencia ni a favor de la Unión Europea porque dificulta y/o impide sus pretensiones de mantener posiciones de dominio económico y social sin la legitimación directa de las urnas. Y muy mal tienen que estar las cosas para recurrir a los mismos métodos de Franco en la plaza de Oriente, tras los innecesarios fusilamientos de 1975.La Transición española, señor Zapatero, tiene su principal asignatura pendiente en la Región de Murcia, sojuzgada a estas alturas de la Historia y del siglo XXI por una partida emboscada de fascistas residuales, casi gagás, susceptibles de desalojar para que se constate, de una vez por todas, la normalidad democrática plena que tanto echan en falta las nuevas generaciones de murcianos más informados y la propia diputada autonómica socialista y exdirigente de UGT, Begoña García Retegui, asombrada de las situaciones que se dan a diario en una región gobernada por una derecha políticamente descerebrada y sin el nivel mínimo exigible para los asuntos públicos.

    Llámela a Moncloa y que confirme, matice o desmienta todo lo aquí le estoy comentando. Los colectivos partidarios, desde una emergente sociedad civil, de una ecodemocracia regional, bajo la organización y lema-paraguas de "Murcia no se vende", tienen bastante deslegitimada la muy condicionada e irreversible política sectaria de San Esteban por devastadora con el territorio y depredadora del medio físico, así como aniquiladora aquí del propio sistema capitalista a largo plazo. Por eso se huele ya la urgencia de un cambio de rumbo y de pases a la reserva.

    Pero no le echemos toda la culpa a Valcárcel y la pandilla de comparsas incompetentes que le han venido rodeando en sus tres legislaturas por indicación de quienes mueven los hilos tras el escenario visible. Son esos franquistas irreformables y nostálgicos, que no se resignan a perder el poder por el bien de la democracia murciana y un desarrollo socioeconómico sostenible en beneficio de todos, quienes se mofan con befa del sistema, poniendo al frente de la Región de Murcia a banales personajes con un pasado profesional y personal que los define de sobra para entender mejor lo que pretenden los dueños de este siniestro guiñol citrícola y pimentonero vestido de negro, y que vienen manejando a su antojo y placer sin que todas las alarmas del sistema se disparen a un tiempo, ahora que el reguero de su intransigencia amenaza con inflamar provincias colindantes y regiones mediterráneas vecinas con el problema objetivo del desequilibrio hídrico.

    No obstante, algunos regantes eran conscientes de estar mezclados con mangantes que les quitan el agua y, además, no consentían pancartas con los lemas "Agua para todos pero no para todo" y "Agua para la agricultura y no para las urbanizaciones", que resumen globalmente el fondo de una cuestión sobre la que se trata de confundir con ruido, desinformación y contrainformación bien medida, para reducirla a que otros nos niegan un agua que aquí se necesita. No es casualidad que significativos terratenientes de la costa, sin derecho a caudales del Tajo-Segura, destacasen en esa manifestación ahora que sus producciones no pueden competir con las de Marruecos. ¿Para que piden, pues, ellos más agua?

    Sencillamente para convertir sus fincas en urbanizaciones y campos de golf tras dar un "pelotazo" con recalificaciones automáticas de suelo rústico a urbanizable, que les procuran los ayuntamientos de Águilas y Mazarrón (casualmente ambos en manos del PP). Las expulsiones de concejales socialistas pringados con intereses ajenos a los de su electorado, es el único camino para que el murciano no pierda también su confianza en la izquierda gobernante en el Estado y le confíe el voto. O la honestidad y consecuencia de la concejal centrista de Alhama ante el riesgo de desnaturalización de su municipio en estricto beneficio del bolsillo de uno de sus hijos más preclaros y entregados a la tarea de impedir una democracia ecológica local en favor de una "nueva geografía".

    Como muy lúcidamente nos ha ilustrado el más que brillante economista español, José Manuel Naredo, la degeneración del sistema capitalista es una potente máquina de deterioro del patrimonio natural común, y de ahí la ausencia de datos sobre la ocupación real del suelo desde un sistema de valores, absolutamente monetarios. Los mal llamados "agentes económicos" tratan de favorecer su beneficio particular forzando sus ingresos a base de explotar bienes teóricamente libres o de terceros más débiles, pero siempre a costa de ese deterioro público que, irremisiblemente, conducirá a un crisis ambiental por un metabolismo sociourbanizador dislocado y su correspondiente valoración especulativa.‘Hipótesis, ¿descabellada?

    Un exhaustivo estudio del Departamento de Sociología de la Universidad de Alicante acaba de arrojar el dato de que solamente un 0,5% de los turistas extranjeros encuestados, tendría como motivación para comprar una casa en nuestra costa la existencia de un campo de golf en la urbanización en la que estuviese ubicada o sus proximidades. Está más que claro que la sobreoferta inmobiliaria, que no repara en ocupar irracionalmente el suelo de la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, nada tiene que ver con una demanda específica, claramente insuficiente, y que su potencialidad sólo está en el argumentario falso de ciertos políticos para justificar tanta especulación sin aparente sentido.

    Una poco descabellada hipótesis circula en algunos gabinetes suizos de inversión al respecto: aquí se estaría alimentando una expectativa urbanística desproporcionada para enmascarar un blanqueo a gran escala de capitales opacos con origen en paraísos fiscales. Una vez construidas las casas por promotoras, al frente de las cuales figuran claros "hombres de paja", la mayoría unos batos revestidos de un teórico y fulgurante éxito económico en el caso de Murcia, se solicitarían créditos a la banca, mediante su pignoración o el aval de una garantía hipotecaria, al objeto de transformar un dinero sucio en otro limpio a través del perverso mecanismo de dejar que se ejecute el contrato financiero por premeditado impago decidido de antemano. El tiempo dirá quien se queda con la prenda y a qué precio.

    1 comentario:

    Alvar dijo...

    Bien, estos son los hechos y las consecuencias no se nos escapan. ¿Cómo le metemos mano?...